Imprimir esta página
Miércoles, 23 Octubre 2019 00:00

Historia y prehistoria - Por Sergio Crivelli

Escrito por 
Valora este artículo
(0 votos)

El lunes Alberto Fernández declaró que “la Argentina tiene que mirar hacia adelante, Macri ya es parte de la historia”. Si eso es así, el kirchnerismo representa la prehistoria.

 

Perdió en 2015 porque fue visto como una regresión en materia institucional, económica y de convivencia. La pretensión `K' de resucitar el peronismo de los 70 pareció inicialmente producto del oportunismo de revolucionarios de salón enriquecidos durante la represión ilegal. Pero derivó en un clima de discordia generado desde el poder. No otra cosa fue la `grieta' que permitió a Macri ingresar a la Casa Rosada contra todos los pronósticos.

La antinomia peronismo/antiperonismo se había atemperado después de 20 años ininterrumpidos de votar sin proscripciones, pero sufrió un fuerte retroceso a partir de 2003 con la instalación de un régimen empeñado en sustituir la Historia por una mitología de suburbio y en crear una realidad paralela hecha de estadísticas falsas, militantes a sueldo y medios de comunicación comprados con dinero de origen dudoso. La hostilidad, la intolerancia, la descalificación y un fanatismo no pocas veces impostado fueron el núcleo duro de esa regresión. Llamarla `progresismo' es abusar de la paradoja o un alarde de hipocresía.

En 2015 Macri llamó a dejar atrás al peronismo con un cambio decorado de globos amarillos y estética de cumpleaños infantil. Ahora Fernández llama a una restauración que promete el retorno a una inexistente Edad de Oro. Exactamente lo contrario del progreso. Una vez más la restauración populista se prevé caótica. La economía ya lo anticipó el día siguiente a las PASO. Otra victoria peronista desatará una segunda corrida. Todos sufrirán las consecuencias, pero los más perjudicados serán los pobres.

En este marco los debates televisados no tuvieron la menor utilidad. No sirvieron para evitar las turbulencias que se avecinan, porque, en lugar de adelantar las líneas generales de acción de los candidatos, se montó un espectáculo de reñidero. ¿Qué otra cosa puede ofrecer la TV nativa sino trifulcas verbales, diálogos de sordos y discursos surrealistas?

De manera que todo parece encaminarse a un nuevo ciclo de la crisis que se repite desde 1945. No son distintas crisis; es la misma con diferentes protagonistas y se presenta bajo dos formas básicas: intentos frustrados de salir del círculo y restauraciones que se hacen en condiciones económicas y sociales cada vez peores. Cuatro años atrás Macri recibió una bomba de tiempo. Tenía dos estrategias posibles: ajuste vía shock o gradual. Eligió la última. Mejoró su situación electoral y ganó en 2017, pero por factores que no manejaba se quedó sin financiamiento y la economía se ajustó sola vía shock. Fernández recibirá otra bomba, pero no tiene financiamiento y por lo tanto, tampoco elección. Deberá ajustar vía shock o la economía terminará ajustándose sola de manera más traumática. Cuenta a su favor con que la tolerancia de los votantes respecto de los peronistas es mucho más alta que respecto de los no peronistas. Eso muestran la historia y la prehistoria. Pero nunca se puede estar seguro.

Sergio Crivelli
Twitter: @CrivelliSergio

Visto 185 veces
Sergio Crivelli

Latest from Sergio Crivelli

We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…