Miércoles, 11 Marzo 2020 00:00

Cristina va imponiendo su lógica - Por Eduardo van der Kooy

Escrito por 
Valora este artículo
(3 votos)

El Presidente tiene contexto propicio para tender puentes con el campo. Por el papel cauto de la oposición y las diferencias en el propio sector.

 

En los últimos días se habría empezado a marcar una tendencia en las tensiones que, desde diciembre, caracterizan al oficialismo. El dilema nunca han sido las naturales tensiones subterráneas. O de los estamentos secundarios en la pirámide del poder. La atención está puesta invariablemente en el Presidente y su vicepresidenta. El binomio de los Fernández.

Alberto y Cristina​ siguen con un comportamiento público que, en gestos y palabras, no denotan grandes diferencias. La ex presidenta continúa eligiendo el silencio. Eso ayuda mucho. Pero existen problemas donde se advierten huellas divergentes. Aunque el Presidente se empeñe en afirmar lo contrario.

Se pueden tomar tres ejemplos. El conflicto con el campo que, sin grandes estridencias, cumplió este martes su segundo día. La relación con la oposición expresada en dos episodios: la relación con el gobernador radical de Jujuy, Gerardo Morales, acechado por el kirchnerismo a raíz de la prisión de la ex piquetera, Milagro Sala; el recorte sorpresivo de fondos a la Ciudad cuya jefatura ejerce el macrista Horacio Rodríguez Larreta. El último asunto atañe a la reforma del Poder Judicial cuya letra chica todavía se desconoce. En el conjunto, parece descubrirse una radicalización de posturas oficiales acordes antes con la tradición de Cristina que con el perfil moderado que propugna Alberto.

El Presidente resolvió subir su tono en el conflicto con el campo. Hasta ahora las voces incendiarias había sonado solo desde la periferia kirchnerista. Para el senador Oscar Parrilli​, significa un orgullo que el campo “sea el primero que nos ataque”. El titular de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) Juan Grabois, opinó que el pleito sería una oportunidad para “arrasar con los parásitos”. Refirió a los productores.

Alberto, durante la presentación de un paquete de remedios esenciales gratis para los jubilados, calificó de “intolerantes” a sectores del campo. Aseguró que ninguno de ellos le hará cambiar el rumbo. El enojo emergió cuando el contexto internacional se torna más incierto por la rápida propagación de una pandemia (coronavirus) en el mundo. A la par, recrudecen dudas sobre las posibilidades de financiamiento de la Argentina, que lleva sobre sus espaldas un endeudamiento, heredado del gobierno precedente, que no está en condiciones de afrontar.

Este sesgo sembraría de interrogantes, otra vez, algunas opiniones que el Presidente formuló con convicción no hace mucho. Luego de asumir en diciembre afirmó públicamente delante de este periodista y del colega Daniel Fernández Canedo que el campo representaría para él “un socio estratégico”. Concepto idéntico repitió durante el discurso con el cual dejó inauguradas las sesiones ordinarias del Congreso. Antes que esa definición impactó la espontaneidad con que reiteró ante los periodistas: “No se equivoquen. Yo aprendí mucho del 2008. No se puede cometer dos veces el mismo error”.

Difícil poder descubrir ahora que capítulo de la historia se le puede haber escurrido al Presidente. Pero su conflicto inaugural de gestión incluye de nuevo al sector agropecuario. La misma razón que detonó la crisis en el primer mandato de Cristina y produjo –entre varios motivos- su renuncia indeclinable al Gobierno.

Es probable que, a diferencia de aquella vez, el pleito pueda a futuro encontrar un rumbo más amigable. En especial, porque entre las entidades del campo se abrieron grietas debido a la rapidez con que se dispuso la protesta. En medio de una emergencia económico-social. Con un Gobierno recién estrenado.

Tan cierto eso, como inapropiado hablar de intolerancia. Desde hace décadas, sin distinción política de las administraciones, la Argentina viene sorteando su crónico déficit de las cuentas públicas con dos herramientas. El aumento de la presión tributaria y las retenciones agropecuarias. Los números continúan patas arriba.

Para colmo, nunca se logra abrir otro horizonte. Algo que permita creer que los aportes a las arcas del Estado podrían diversificarse. El kirchnerismo, allá por 2011-12, tomó conciencia del potencial de los Yacimientos de Vaca Muerta​. El primer eslabón fue aquel controvertido acuerdo secreto con la petrolera estadounidense Chevron. Mauricio Macri se encargó de darle un envión a esa iniciativa que, por momentos, transmitió la imagen engañosa de una política de Estado. Pero con la llegada de los Fernández al poder el proyecto ha empalidecido. Con el desbarajuste del marco internacional y la caída del precio del petróleo empieza a ponerse en duda la factibilidad del proyecto.

La pregunta aflora con naturalidad y genera angustia: ¿de dónde piensa el Gobierno extraer los dólares que repongan algún equilibrio en las cuentas? El dilema puede extenderse a toda la clase dirigente. Porque se trata de una encrucijada de la cual no se podría escapar ni en cuatro ni en ocho años.

El Gobierno también habría equivocado con el campo el método político. Dejó en suspenso el incremento de las retenciones a la soja y lanzó una mesa de negociación sólo para evitar un mal trago político en las vísperas del discurso del Presidente en el Congreso. Superado ese acto zampó la decisión. Demasiado parecido a lo que hizo el kirchnerismo en el 2008. Lo siguen queriendo los núcleos más radicalizados que, por casualidad o no, merodean el Instituto Patria. La sede política no oficial de Cristina.

Alberto posee un contexto político favorable para que, a partir de pasado mañana, se puedan tender puentes con el campo. La oposición política (Cambiemos) se apartó del pleito. En el 2008 sucedió todo lo contrario. Tampoco existen sectores del PJ que lo estén fogoneando desde la clandestinidad, como lo hicieron cuando estaban en el pasado enfrentados con el matrimonio Kirchner.

Existe, en ese sentido, un caso emblemático. El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, está en los umbrales del regreso al Consejo del PJ, luego de casi una década de alejamiento. Hubo un trabajo fino que, al parecer, realizó con eficiencia el ministro del Interior, Eduardo De Pedro. Córdoba es la provincia gobernada por un peronista con mayor perfil anti-kirchnerista. Se puede decir que, después de la Ciudad, es el refugio de votantes más nutrido que dispondría Macri.

El regreso de Schiaretti formó parte de un combo: peronistas y kirchneristas unificaron fuerzas para la elección de los próximos días en Río Cuarto; el gobernador recibirá una asistencia de $ 487 millones para solventar la caja de jubilaciones de la provincia. Desfondada como tantas. La pincelada final sería un encuentro del Presidente con el gobernador. La última foto de compromiso fue en la campaña. Aunque eso estaría aún por verse.

Con los opositores, en cambio, parece existir de parte del Gobierno menos contemplación. Antes de asumir Alberto arrancó las negociaciones con Rodríguez Larreta​. Pero estaría al caer el decreto presidencial con una reducción de $ 35 mil millones de coparticipación. Más de un punto del global que recibe la Ciudad. Cristina y Axel Kicillof han hecho mucho, en público y privado, para que eso ocurra.

También se ciernen nubarrones en la relación con Jujuy. El senador Guillermo Snopek, por pedido de Parrilli, presentó un proyecto para la intervención del Poder Judicial en aquella provincia. Este martes empezó a circular en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Congreso. El objetivo sería la liberación de la piquetera Sala.

El Presidente le afirmó al gobernador Morales que no respalda aquella iniciativa. Pero avanza igual. Alberto, para sorpresa del dirigente radical, dijo que pedirá a la Corte Suprema la revisión del fallo condenatorio de Sala que la mantiene en prisión domiciliaria. Complicado construir confianza y armonía con semejante ambivalencia.

Eduardo van der Kooy

Visto 1190 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…