Sergio Crivelli

Sergio Crivelli

La irrupción de la ex presidenta con un resonante acto en el conurbano es el desafío mayor que enfrenta Macri. También, el PJ, amenazado por una decadencia similar a la de la UCR.

 

El PJ es una marca de muy bajo valor en el mercado. CFK se actualizó y la dirigencia peronista debería tomar nota. Tienen un activo que cada vez cotiza menos. A ellos también les llegó la hora de cambiar

 

Cristina Fernández prefirió prescindir del peronismo antes que enfrentar a Randazzo en las internas. De esa manera la principal fuerza opositora dividiría su voto por tres en las generales.

 

El macrismo incorporó en la agenda electoral problemas que exceden largamente su capacidad de resolverlos. No discute el déficit fiscal, la inflación o el nivel de actividad económica, sino las mafias políticas, judiciales y policiales enquistadas en el Estado desde hace décadas que disfrutan de una comprobada tolerancia social. Embiste contra las "cajas" de sectores poderosos.

 

Más cerca de la candidatura, Cristina Fernández amenaza con dejar sin interna a Randazzo. Un insólito lanzamiento de campaña a puertas cerradas. Primeras señales macroeconómicas consistentes.

 

Imitando a Carrió, Macri acusó abiertamente a jueces federales "K" de contribuir a la impunidad protegiendo a ex funcionarios como Julio De Vido. PJ: interna paralizada. Randazzo se desinfla.

 

La campaña electoral intensificó la exposición de los casos de corrupción flagrante durante la década "K". Especialmente en el de Odebretch resulta abrumador el espectáculo de una lacra que se extendió impunemente por el sistema político y por las instituciones.

 

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, promulgó la ley 14.910 que hace obligatoria para las publicaciones oficiales la expresión “dictadura cívico militar” cada vez que se haga mención al gobierno “de facto” de 1976 a 1983 y el número 30.000 junto a la expresión desaparecidos.

 

En el PJ no sólo no pueden imponer la agenda, sino que tiene que callarse sobre cuestiones de amplia difusión como la represión en Venezuela o el procesamiento de Hebe de Bonafini

 

El fallo de la Corte aplicando el dos por uno a los represores de los 70 puso en pie de guerra a la oposición y causó pánico en el gobierno que, si algo no maneja, es el Poder Judicial

 

En gran medida la polémica reabierta por un fallo de la Corte Suprema sobre la represión ilegal de los años 70 es consecuencia de la práctica bastarda de la política.

 

Se conformó una nueva mayoría en la Corte Suprema con los dos nuevos ministros, Rosenkrantz y Rosatti, más Highton de Nolasco. El fallo se ajustó a derecho e ignoró la "corrección política".

 

A Jorge Luis Borges se atribuye, entre otros sarcasmos, el de haber dicho que "el peronismo tiene todo el pasado por delante", algo que el peronismo, sin sarcasmo, se empeña en confirmar una y otra vez. Los peronistas han hecho de la política una actividad que se podría definir como "vintage".

 

Ya casi finalizado abril, Macri eligió a sus candidatos para capital y Provincia (50% del padrón) y armó un guion de campaña. El peronismo, en cambio, sigue en veremos, atrapado en su laberinto.

 

El oficialismo no hablará de la herencia, ni atacará a la ex presidenta, ni alertará sobre el regreso del pasado. Su blanco principal será la corrupción estructural. El papel de Carrió.

 

Mauricio Macri suele tropezar dos veces con la misma piedra. Con Elisa Carrió enfrenta un inconveniente similar al que ya enfrentó con Gabriela Michetti: la resistencia de una "prima donna" electoral a subordinarse a decisiones ajenas. Todos esperan ansiosos que suba al escenario para enfrentar a la oposición, pero ella se encierra en el camarín y pone condiciones.

 

La gestión del presidente perdía adhesiones a medida que caían las expectativas sobre la recuperación económica, pero el ataque del kirchnerismo lo resucitó. El PJ, en un callejón sin salida.

 

¿De qué estaba harta la multitud? De la violencia política y social. De los piquetes, de las huelgas salvajes. De la anomia, la intolerancia y la impunidad. De la pretensión de que el gobierno que votó hace poco más de un año se vaya en helicóptero por la prepotencia de los que perdieron

 

"Crear dos, tres... muchos Vietnam es la consigna", decía Ernesto Guevara en abril de 1967. Cincuenta años después, en la Argentina de estos días y con una disciplina ejemplar, los adoradores más furiosos de Cristina Fernández abren todos los días múltiples frentes de combate para limar a Mauricio Macri. Esta es la tesis central del Gobierno para explicar el desgaste de imagen de los últimos tiempos, aunque los funcionarios no se hacen cargo siquiera de los errores no forzados que suelen cometer.

 

El aparato sindical fue desbordado por el kirchnerismo y la izquierda. La posibilidad de una "renovación" peronista es cada vez más tenue. ¿Randazzo duda entre arreglar o no con Cristina?

Desde que Macri tomó medidas que aumentan el gasto público para moderar el impacto del ajuste, comenzó el debate acerca de si ante una situación fiscal catastrófica como la que dejó Cristina Fernández se debe volver al equilibrio progresivamente o de golpe.

La detención de Milani debería ser otro estímulo para revisar una etapa nefasta de la que los políticos se declaran víctimas, pero en la que tuvieron una responsabilidad directa. Una buena ocasión para mirarse la cara en el espejo.

 

Fidel Castro no murió el viernes pasado. Ya lo había hecho por primera vez en la noche entre el 9 y el 10 de noviembre de 1989, cuando cayó el Muro de Berlín, se aceleró el colapso de la Unión Soviética y desapareció el bloque comunista del que había sido una pieza de cierto valor estratégico a comienzos de los ‘60.

 

En el Congreso mostró su estrategia de campaña: alarmar con el eventual retorno a un pasado de `despilfarro y corrupción'. Su principal sostén no es ni la UCR, ni Carrió, sino la Cámpora

 

Decía Antonio Gramsci que la crisis consiste exactamente en el hecho de que lo antiguo muere y lo nuevo no puede nacer.

 

La sorpresa de la jornada fue la inesperada habilidad de Macri para sortear un compromiso institucional que se le presentaba complicado

       

Los peronistas están divididos pero no tanto. Pidieron juicio político a Macri. A la marcha de la CGT se plegó hasta Massa. Los piqueteros volvieron cortar calles y los docentes al paro.

 

Lo que promueve Nilda Garré es una suerte de religión de Estado que prescinda de hechos comprobados. Quiere por lo tanto restablecer algo propio de regímenes totalitarios o teocráticos, el delito de opinión, pretensión que en las actuales circunstancias es de esperar que tropiece con dificultades insalvables.

 

En el caso del Correo y de la rebaja a jubilados Peña mostró que está verde. Pero el peronismo no saca ventajas porque carece de credibilidad y su pasado inmediato incluye personajes como Milani

 

La muerte de Nisman desnudó la situación de los servicios de Inteligencia que parecen fuera de control y actúan como una mafia ya inmanejable para el Gobierno.

 

La ex presidenta nunca hubiera tenido que rendir cuentas si las elecciones no las hubiese ganado Mauricio Macri, líder de un partido que llegó por primera vez al poder y al que se presume sin compromisos con los que gobernaron durante las últimas tres décadas.

 

Macri mostró sus cartas con el presupuesto 2017. Renunció a una baja mayor del déficit para mejorar el nivel de actividad. Las inversiones las hará el Estado mientras los empresarios miran.

 

¿Qué hace desconfiar a los hombres de negocios? Uno, la debilidad institucional del macrismo, expuesta con la anulación del aumento de la tarifa del gas a manos de la Corte. El segundo factor es la anarquía opositora que en sus distintas versiones controla ampliamente ambas Cámaras del Congreso.

 

Macri cometió un error gratuito al especular con la cuestión Malvinas. La oposición se envolvió inmediatamente en la bandera del gaucho Rivero. La interna oficialista por la Cancillería

 

La oposición recurre a un discurso de críticas y acusaciones al gobierno que no tienen contacto con la realidad y buscan exacerbar prejuicios

 

El presidente no usa el poder del Estado para encarrilar la economía y encuadrar a los factores del poder. Cree que la nueva política consiste en tocar timbres y saturar las redes sociales.

El Gobierno está tan desorientado que hasta desorienta a la oposición.

 

La brutal remarcación había pulverizado las ventas. Consecuencia: los empresarios tienen ahora que hacer su propio ajuste. Así, los precios tienden estabilizarse. Todos quieren a Margarita (2,51%)

 

El cruce entre Macri y Massa por la prohibición de las importaciones puso en primer plano tres componentes centrales de la política doméstica.

 

El gobierno tomó decisiones económicas duras que no pueden ser defendidas con un discurso conciliador y exigen una respuesta simétrica a los ataques de un peronismo que ya olvidó su pasado.

 

Massa buscaría directamente la candidatura a presidente en 2019 y pondría al frente de la boleta de su sector en 2017 a la ex radical Margarita Stolbizer, convertida en una cruzada contra la corrupción con fuerte exposición pública.

 

En las encuestas Macri mantiene un buen nivel de aceptación, pero persiste la incertidumbre sobre el futuro de la economía. La actividad no se recupera y el 2017 está cada vez más cerca

 

El personalismo es aquí una enfermedad endémica de la que nadie está a salvo, aunque haya convertido en "leitmotiv" la consigna del trabajo en equipo.

 

El gobierno ofreció un flanco a sus detractores con el uso de datos de la Anses. Retroceder ante un animador de TV fue señal de debilidad y una torpeza política. El papel de Marcos Peña.

 

A esta altura el Gobierno parece haber jugado todas sus cartas. Espera que el barco termine por enderezarse solo. Apuesta a las expectativas positivas de la sociedad y a que la inversión restablezca la actividad lo menos lentamente posible.

 

Macri llegó al poder con los radicales, pero gobierna con los peronistas. Podría decirse que es un pragmático, pero en realidad es un funcionalista: elige los instrumentos de acuerdo con su función. En lugar de ingeniero debió haber sido arquitecto.

Mauricio Macri fortaleció la gobernabilidad con una estrategia opuesta a la de los Kirchner: no polarizó ni buscó el monopolio del poder. Desarrolló, además, una coalición política abierta.

El mensaje realista "si no puede pagar, consuma menos" se ha convertido en tabú para la corrección política. Hay alergia a la verdad y una extendida mentalidad de avestruz. Creen que se pueden consumir bienes sin pagarlos o, peor aún, que los paguen otros. Son inmunes a la experiencia.

La economía sigue mal, pero el macrismo no pasa de los anuncios. El PJ no puede desprenderse del kirchnerismo y piensa escudarse en Massa, que a su vez piensa en esconderse detrás de Stolbizer

 

Así como ese nivel de corrupción no podía mantenerse sin cobertura desde lo más alto, tampoco hubiese sobrevivido sin el apoyo de centenares de académicos, intelectuales, escritores, músicos, actores y "famosos" de todas las actividades que sin pertenecer a la "nomenclatura kirchnerista" ni dedicarse a la política se prestaron al encubrimiento y hoy dicen que se sienten "traicionados".

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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