Alfredo Leuco

Alfredo Leuco

 

Antes de la tormenta económica la pregunta clave sobre Cristina era si, finalmente, iba a ir presa. Y algunos consultaban si los argentinos íbamos a poder recuperar aunque sea una parte de las montañas de dinero que robó con la asociación ilícita que comandó desde el estado.

 

 

La buena noticia es que ayer la democracia ganó una batalla.
La mala noticia es que el kirchnerismo violento y chavista no se rinde y va a insistir con este ataque a las instituciones republicanas.

 

La que mejor definió la situación fue la diputada Paula Oliveto. Ella milita con una católica consecuente como Elisa Carrió y dijo: “Que tristeza, convertir a la iglesia, a mi iglesia en una Unidad Básica”.

 

 

El presidente Mauricio Macri dijo en Chubut que “nadie se puede creer por encima de la ley, ni puede prepotear a los demás.” Una verdad fundacional de la democracia. Una editorial del diario La Nación anuncia que hay un nuevo gremio: el de los sospechados de corrupción que amenazan con un paro general contra la justicia.

 

 

La realidad del robo del siglo kirchnerista supera cualquier ficción. Un testigo aseguró que Máximo Kirchner comandó un operativo para sacar 40 bolsos llenos de dinero del Mausoleo de Néstor, antes de que se produjera un allanamiento de fuerzas federales. No se trata de un rumor que contó alguien en privado. Es una declaración formal bajo juramento que hizo Danilo Adolfo Penissi ante el juez Claudio Bonadio.

 

 

Hay un grupo de ladrones de estado que le robaron a los Kirchner. Hay un puñado de malandras que no le metieron la mano en el bolsillo al pueblo argentino. Le metieron la mano a los bolsos de Néstor y Cristina.

 

 

La avalancha de arrepentidos y la catarata informativa nos obliga a jerarquizar la información y poner en primer plano lo más importante de cada día. Hay que estar muy atentos a dos cuestiones. Primero a Cristina.

 

 

Hace varios años que vengo diciendo que el gobierno del matrimonio Kirchner fue el más corrupto de la historia democrática argentina. Algunas personas me sugirieron que estaba exagerando. Pero yo insistía. Lamentablemente, me quedé corto.

 

La gran pregunta de estos días es la más sencilla de todas. ¿Hasta cuándo nos va a seguir mintiendo Cristina? ¿Cuándo va a ir presa de una buena vez? ¿Qué pretende al burlarse y mojarle la oreja al pueblo después de haber sido la jefa de la asociación ilícita más grande de la historia democrática argentina destinada a saquear al estado?

 

Roberto Baradel es el jefe de los sindicalistas que utilizan a los alumnos como rehenes para sus propios intereses partidarios e ideológicos que son los de Cristina Fernández de Kirchner.

 

 

Una de las principales fortalezas de Mauricio Macri no es producto de un mérito suyo. Es un demérito de Cristina, su contracara. A muchos votantes de Cambiemos no los une el amor a Macri sino el espanto por Cristina. Espanto por la posibilidad de que Cristina vuelva a ser presidenta en el 2019 o antes, producto de una crisis detonada a propósito para convertirla en otro 2001.

 

 

Julio César Cleto Cobos hoy dice que con su legendario voto no positivo le hizo un favor a todos: al gobierno kirchnerista que integraba como vicepresidente, a la oposición, al campo y a la paz social.

 

 

Una luz amarilla está encendida sobre el tablero del gobierno de Mauricio Macri. No es el color del optimismo ni de los globos del Pro. Es el anuncio de peligro, de cuidado que se viene la luz roja de la emergencia.

 

 

José López no es el más corrupto de todos. Sus jefes fueron mucho más corruptos que él. Tanto Julio de Vido como Cristina y Néstor robaron fortunas incalculables que convierten a los 9 millones de dólares del monasterio en un vuelto. Pero a José López lo agarraron con las manos en la lata. In franganti.

 

 

Hay una tormenta de malas noticias que se está abatiendo sobre Cristina y sus cómplices. Todos los días la justicia avanza en muchas de las causas que desnudan al gobierno que más delitos cometió desde el estado en democracia. Un saqueo organizado y liderado por Cristina.

 

 

Cristina fue la persona que más daño le hizo a la Argentina en democracia. Lideró el régimen más corrupto y autoritario desde 1983 y, como si esto fuera poco, llevó al peronismo a la crisis más grave de su historia.

 

 

Cerruti y Rossi han profanado un tema sagrado como el de la violencia de género y los femicidios.

 

Se acerca el final de Ricardo Echegaray. El juego está por terminar porque las últimas imágenes del naufragio son rumbo al juicio oral y público por una falsa denuncia que hizo contra Alfonso Prat Gay y porque el fiscal Gerardo Pollicita pidió el embargo de sus bienes.

 

 

El debate por el aborto es un tema delicado y abre una nueva grieta. Como siempre, quiero comportarme con la mayor honestidad intelectual posible. Espero lograrlo. Yo sé que muchos oyentes se van a enojar conmigo, pero creo, que en el debate público cada uno debería dar su opinión sin miedos ni hipocresías.

 

 

Hugo Moyano está en el peor momento de su vida sindical. Pero el gobierno haría muy mal en subestimarlo. Sigue siendo el dirigente con mayor poder de daño y capacidad de movilización y armó un potente sistema de alianzas con Cristina, la izquierda dura y el Papa Francisco.

 

 

El caso Chocobar disparó una polémica en la que me interesa participar. Voy a intentar opinar lo más claro posible.

 

 

Le digo con toda franqueza: no me sorprende el golpismo de Zaffaroni.

 

 

 

Se hizo justicia con el Caballo Suárez. O mejor dicho, la Cámara Federal reparó una injusticia y revocó su prisión domiciliaria y lo mandó de nuevo a la cárcel.

 

Basta de verso. Basta de palabras vacías. Vamos a llamar a las cosas por su nombre. No nos podemos seguir engañando nosotros mismos. Hay un sector importante de la política que está haciendo todo lo posible para derrocar a un gobierno constitucional y eso los pone fuera del sistema democrático.

 

Las cientos de páginas del dictamen del juez Claudio Bonadío son un verdadero tsunami legal contra Cristina. Allí están los rigurosos argumentos por los que la ex presidenta fue procesada con prisión preventiva y embargada en 50 millones de pesos.

Se abrió un abismo a los pies de Ricardo Echegaray. Todos los caminos de la mega corrupción de estado conducen a Cristina pero, antes, hay una parada en la estación Echegaray.

 

Perdida por perdida, Cristina jugó su última carta, disparó la bala de plata. Es que ya probó todos los caminos y no hay caso: las encuestas siguen sin darle buenas noticias. Todas las consultoras dicen que, votos más, votos menos, Cristina será derrotada por primera vez en 30 años por Esteban Bullrich.

 

Cristina está acorralada por la justicia.

Cristina está desesperada porque tiene información muy negativa sobre su actuación electoral.

 

La Real Academia Española define la palabra mafia como una organización criminal, secreta o clandestina, que defiende sus intereses con violencia, intimidación y chantajes. Los más de doce años de kirchnerato se apoyaron en una matriz mafiosa y corrupta.

 

Parece la crónica de una derrota electoral anunciada. En un gesto de apuro y desesperación, Cristina, con una carta abierta a la oposición los convocó a frenar al gobierno de Macri votando a la lista que ella encabeza.

Es muy grave desde el punto de vista institucional el despreciable plan sistemático que están ejecutando para deslegitimar a este gobierno democrático.

 

Harto ya de estar harto, ya me cansé
de preguntar al mundo porqué y porqué,
la rosa de los vientos me ha de ayudar
y desde ahora vais a verme vagabundear,
entre el cielo y el mar
vagabundear.

 

Dije que Mauricio Macri venció a Cristina. Hoy se lo confirmo y agrego que además, el presidente, derrotó al fantasma de Fernando de la Rúa. Son dos triunfos históricos en uno.

 

Es la pregunta del millón. ¿Qué pasa si Cristina gana este domingo y también en octubre? ¿Es grave? Vamos por partes.

 

El diputado Eduardo Amadeo no anduvo con vueltas. Fue al hueso. Dijo que el arquitecto Julio Miguel de Vido “es el funcionario más corrupto de la historia argentina.

 

Tarjeta roja. Fuera de la cancha, fuera del Congreso. A Julio de Vido lo quieren expulsar por “inhabilidad moral” y lo bien que hacen. El cajero de los Kirchner es una gigantesca mancha de corrupción que ensucia a medio mundo.

 

Ya el año pasado le dije que Cristina era la jefa de la conspiración contra Macri. Ahora es candidata a senadora, disfrazada de cordero patagónico, pero sigue manipulando a una tropa que sueña con que Cristina vuelva a ser presidenta. La quieren ver de nuevo en el poder en el 2019 pero, si se puede, antes.

 

Se terminó el misterio y la especulación. Con las cartas de los candidatos sobre la mesa ya podemos hacer un análisis provisorio de las elecciones que se vienen.

 

Según el diccionario de la Real Academia Española, un sicario es una persona que mata a alguien por encargo de otro, por lo que recibe un pago, generalmente en dinero u otros bienes. Algunos términos sinónimos son, por ejemplo, asesino a sueldo o pistolero.

 

Son insaciables. No tienen límites. Nunca hubo en la Argentina de la democracia una asociación ilícita para saquear el estado con la bulimia por el poder y el dinero que evidenció el cártel de los K. Cristina es claramente la jefa y Julio de Vido el cajero o el recaudador, como usted quiera.

 

Hay una pregunta que todos los argentinos debemos hacernos. ¿A quién le creemos? ¿A Elisa Carrió que dice que existe una omertá para proteger a Julio de Vido o al acusado que dice que nunca podrán imputarlo ni vincularlo a un soborno?

 

Cada vez que la justicia pisa el acelerador, Cristóbal López se siente más cerca del abismo. Las últimas imágenes del naufragio dicen que están a punto de quitarle la concesión de la Autopista Ezeiza- Cañuelas.

 

Macri rompió el silencio y su voz se escuchó con toda contundencia en Mendoza. Dijo que siempre estuvo contra la ley del 2×1 y de todo lo que favorezca la impunidad y, mucho más, cuando se trata de delitos de lesa humanidad”. Hasta ahora el presidente no se había pronunciado.

 

¿Se acuerda de Amado Boudou? Hablo de ese atorrante de estado designado vicepresidente de la Nación por Cristina. Hoy batió un record. Es el primer funcionario de esa jerarquía en la historia argentina que estuvo sentado en el banquillo de los acusados en un juicio oral y público.

Cristina, la exitosa abogada que no ganó un solo juicio y perdió el juicio varias veces, tiene una jefa de operaciones sucias en la justicia.

 

Ya no será la arquitecta egipcia ni la exitosa abogada. Ahora Cristina es la jefa una banda delictiva.

 

¿Cuánto falta para que el kirchnerismo declare héroe nacional y le levante un monumento a Mario Eduardo Firmenich y lo reemplace por San Martín? ¿Cuánto falta para que los irracionales que llevaron a una generación a la muerte propongan que la avenida 9 de julio sea rebautizada como “Evita Montonera”?

 

A Cristina le llegó la hora de la verdad. Se le terminan las excusas. La ex presidenta, por primera vez, se va a tener que sentar en el banquillo de los acusados frente a un tribunal que la va a juzgar por haber cometido un fraude descomunal contra el patrimonio público.

 

Cristina Kirchner es la comandante en jefe de esa suerte de “Estado mayor” que quiere impedir que Mauricio Macri termine su gobierno.

Se aceleró el operativo “helicóptero”. Es el objetivo golpista que tiene el kirchnerismo desde el primer día que asumió Mauricio Macri. Lo quieren convertir en Fernando de la Rúa, un presidente frágil que tuvo que huir de la Casa Rosada y dejó un país sembrado de muertos y a la deriva.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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