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Miércoles, 13 Enero 2021 10:06

Los motivos detrás del plan del Gobierno de reducir la aplicación de la vacuna rusa a una dosis - Por Nicolás Pizzi

Escrito por Nicolás Pizzi

La viceministra de Salud pretende acelerar la distribución, pero es poco probable que llegue la cantidad necesaria antes que termine el verano en la Argentina

 

Las declaraciones de la viceministra de Salud Carla Vizzotti, adelantando que el Gobierno evalúa diferir la segunda dosis de la Sputnik V, algo que no está recomendado ni siquiera por los rusos en el sitio web oficial de la vacuna, terminaron de blanquear los peores presagios: la capacidad de producción no alcanzaría para suministrar a la Argentina 20 millones de primeras dosis antes de marzo, como se comprometió el Fondo de inversión directa ruso.

 

Además, el ritmo de administración de la vacuna rusa debería incrementarse notablemente para poder aplicar las dosis proyectadas. Hasta el viernes, se habían aplicado apenas 107 mil dosis de las 300 mil que llegaron el 24 de diciembre, según fuentes del Ministerio de Salud.

A ese ritmo, en un mes se aplicarían apenas 321 mil dosis y se tardarían 60 meses para aplicar los 20 millones de dosis compradas.

Si las promesas de los rusos finalmente se cumplen, antes de fin de mes deberían llegar 5 millones de dosis de la Sputnik V. “Sobre el final de enero tenemos 4 millones de la primera dosis y 1 millón de la segunda dosis”, lanzó el presidente Alberto Fernández en la última entrevista del 2020. En privado, sigue manteniendo esa cifra. Y agrega que hay un cronograma acordado de entregas para el mes de enero, no así para febrero.

Con el ritmo de vacunación actual, se demorarían al menos 15 meses para aplicar esos 5 millones de dosis.

El problema se agravaría en febrero, cuando deberían llegar otros 15 millones de dosis: 6 millones de la primera dosis y 9 millones de la segunda, si se mantiene el plan original. En total, son 20 millones de dosis para vacunar a 10 millones de argentinos.

Para eso se necesitarían al menos 20 vuelos de Aerolíneas en menos de un mes y medio. Y sólo hay uno programado que saldría el próximo jueves a la noche.

El cronograma inicial, repetido por los funcionarios y por el propio Presidente, está sujeto a la capacidad de producción de las plantas. Hasta ahora nunca se confirmó cuáles son esas plantas. Los funcionarios que coordinan las negociaciones con los rusos dejaron trascender hace tiempo que las dosis para nuestro país vendrían desde Corea del Sur o desde India, pero nunca hubo una confirmación oficial. De hecho, los dos vuelos confirmados, el del 23 de diciembre y el que está previsto para este jueves, son a Moscú.

En una entrevista, la viceministra de Salud reveló que el Gobierno evalúa diferir la segunda dosis de la Sputnik V. “La decisión sanitaria más importante que nos tenemos que plantear es si queremos tener 10 millones de personas vacunadas a marzo con dos dosis o si preferimos tener 20 millones de personas con una sola”, dijo. Traducido: eso implicaría traer mayor cantidad de la primera dosis y extender el plazo recomendado para aplicar la segunda.

Las declaraciones de Vizzotti desconcertaron a un sector del Gobierno, incluso dentro del Ministerio de Salud, aunque hasta ahora nadie salió a desmentirla en público. ¿Fue un nuevo error en la comunicación o un globo de ensayo?

Los dichos de la funcionara reflejarían otra realidad: la segunda dosis no estaría disponible en los tiempos proyectados. “Hay un cuello de botella que está dado por la capacidad de producción de las empresas proveedoras. Hay un tiempo de maduración en el proceso de producción: hay que fermentar una bacteria. Son al menos 45 días para poder hacer un millón de dosis y luego otros dos meses para terminar el proceso”, explicó a Infobae una fuente que conoce los detalles de las negociaciones entre el Fondo ruso y el Gobierno argentino.

Las 300 mil dosis que llegaron el 24 de diciembre recién comenzaron a ser aplicadas al personal de salud de todo el país el martes 29. La campaña de vacunación viene avanzando a ritmo muy lento. Según el último corte del viernes, desde ese día se vacunó a 107 mil personas.

El próximo jueves saldría el segundo vuelo de Aerolíneas Argentinas para traer la segunda dosis de las 300 mil que ya se están aplicando. El despegue estaba previsto para las 8:35 de la mañana, pero ahora se habría postergado para las 21 horas, con un regreso proyectado para el sábado a las 11:55.

La vacuna rusa necesita una segunda dosis a partir del día 21 porque utiliza dos vectores diferentes, Ad5 y Ad26. El “plan de Vizzotti” de aplazar la segunda dosis choca con las recomendaciones publicadas en el sitio web oficial de la Sputnik V, resumido en un gráfico bajo el título “Ventajas de la inmunización del refuerzo”.

 


Un gráfico publicado en el sitio oficial de Sputnik V

 

¿A cuánto puede extenderse el plazo entre las dosis? Fuentes que tuvieron acceso a la documentación sobre la Sputnik V aseguraron a Infobae que el período recomendado para vacunar es “entre 21 y 25 días” después de la primera dosis.

En el Gobierno hablan de “un tiempo prudencial”, aunque ningún funcionario se refirió a un plazo concreto. Y muchos de ellos ni siquiera tienen acceso a la documentación oficial que llegó desde Rusia.

Consultado por Infobae, el infectólogo Hugo Pizzi relativizó la demora de la segunda dosis, aunque habló de la efectividad: “El estímulo antigénico existe aunque pasen más de 5 días (de la primera dosis). Quizás no se logre el 92,5% de efectividad, pero se solidifica un buen número de anticuerpos”.

La vacuna rusa sigue siendo la única disponible para la Argentina. Las negociaciones con Sinopharm están avanzadas, pero todavía se discute la letra del contrato y la modalidad de las entregas. En el Gobierno aseguran que los chinos trasladaron la propuesta de mandar un primer cargamento de un millón de dosis antes de fin de mes. Hasta ahora es solo una promesa.

A media plazo, el Gobierno tiene un acuerdo con el laboratorio AstraZeneca por una cantidad de 22,4 millones de dosis, y espera recibir un número importante de vacunas por intermedio de COVAX, un programa de la ONU al que se han adherido cientos de países.

Nicolás Pizzi

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