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Viernes, 07 Enero 2022 13:40

A un mes del anuncio, sin novedades (serias) del Plan Plurianual - Por Carlos Burgueño

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El Gobierno había prometido que la primera semana de diciembre 2021 se conocería el proyecto de ley que incluiría las proyecciones financieras, fiscales, inflacionarias y de crecimiento para el próximo lustro. No pudo ser. 

A un mes y medio de haber hecho la promesa formal y pública y a un mes del anuncio de su envío al Congreso Nacional, y en consecuencia de tener que conocer su contenido; no hay noticias concretas sobre el "Programa económico plurianual para el desarrollo sustentable". Alberto Fernández había anunciado el 14 de noviembre pasado en cadena nacional, una vez cerrados los comicios legislativos, pero sin saber los resultados finales (que no fueron finalmente tan negativos para el oficialismo); que su Gobierno enviaría para su tratamiento en Diputados y el Senado, un programa económico que incluiría la evolución de las principales variables macro para los próximos cinco años, contabilizando incluso el 2022. Y completando un lustro, hasta el 2026. 

El plan incluiría incluso el Presupuesto para este ejercicio, con métricas y mediciones cercanas a una realidad macro general, algo lejos del fallido proyecto que el Gobierno defendió en el Congreso de manera fallida y dejó sin plan de ejecución administrativa para este ejercicio.

Concretamente, el anuncio de Alberto Fernández en aquella tarde primaveral poselectoral fue la siguiente: "En esta nueva etapa profundizaremos nuestros esfuerzos para llegar a un acuerdo sustentable con el FMI. Debemos despejar las incertidumbres que conllevan deudas insostenibles como ésta. Y debemos hacerlo preservando las condiciones que nos permitan seguir por el sendero de la recuperación con generación de empleo, apuntando al mismo tiempo a una reducción persistente del mal inflacionario".

Luego, continuó: "Es por ello que quiero anunciar que, en la primera semana de diciembre de este año, enviaremos al Congreso de la Nación un proyecto de ley que explicite el 'Programa económico plurianual para el desarrollo sustentable'. Ese programa contemplará los mejores entendimientos que nuestro Gobierno haya alcanzado con el staff del FMI en las negociaciones que lidera nuestro ministro de economía, Martín Guzmán, sin renunciar a los principios de crecimiento económico e inclusión social a los que me he referido previamente".

La intención del presidente de ese domingo poselectoral, ante lo que se preveía sería una derrota importante que luego se atenuó por la noche, era enviar un mensaje doble. Por un lado, hacia la clase política argentina; fundamentalmente la oposición de Juntos por el Cambio con la que se debía comenzar a negociar la supervivencia económica en los dos años que restaban (y restan) de gestión. Por el otro, la intención era también presentar en sociedad lo que serían los términos generales de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y las metas que se suponía se irían cerrando en los 15 días finales de noviembre.

El Gobierno creía firmemente que entre el 15 y el viernes 3 de diciembre cerraría con los negociadores del organismo financiero internacional, al menos las metas de crecimiento, déficit fiscal, reservas, inflación y emisión monetaria para los cinco años sucesivos. No pudo ser. Las partes luego se mostraron firmes en una negociación dura, y no hubo acercamientos entre los negociadores de Guzmán y los técnicos del FMI.

El epílogo del intento fue reconocido el miércoles pasado por el propio ministro de Economía argentino, que ante los gobernadores oficialistas planteó la realidad sin mayores vueltas: “El sendero fiscal es el punto en el que hoy no hay acuerdo y la diferencia entre lo que planea el FMI y lo que planteamos desde el Gobierno argentino consiste en diferenciar un programa que con alta probabilidad detendría la recuperación económica que la Argentina está viviendo y que es esencialmente un programa de ajuste del gasto real, versus poder tener un programa que le dé continuidad a esta recuperación fuerte que la economía argentina está viviendo”.

La elección, prudente, del Palacio de Hacienda, es no enviar al Congreso un Plan Plurianual de metas fiscales, monetarias, financieras e inflacionarias; que seguramente se deberá cambiar si hay acuerdo con el FMI (dado que el organismo no aceptaba esas metas), y que, si no lo hay, de nada serviría.

¿Por qué importa entonces la mención al mes cumplido sin la presentación del "Programa económico plurianual para el desarrollo sustentable"? Porque demuestra que hace sólo un mes, el Gobierno confiaba plenamente en que el acuerdo con el FMI estaba cerca, y que podría haber cerrado el 2021 con el gran problema para la economía argentina resuelto. Y que, a esta altura, se podría haber estado negociando con la principal oposición un sendero de certeza para el resto de la actual gestión de Alberto Fernández; cerrando así una de las páginas más negativas de la historia de las finanzas y la macroeconomía del país. No pudo ser. La Argentina de comienzos del 2022 es la misma que la de los últimos cuatro años.

Carlos Burgueño

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