Viernes, 18 Febrero 2022 10:52

Una firma española con socios chinos se mete en un espacio neurálgico de poder: el fútbol argentino - Por Fernando González

Escrito por

La empresa de la que fue embajadora Jorge Valdano se mete en un territorio político y estratégico de la Argentina. 

Josep María Benet Ferrán, Taxto Benet, como lo conoce buena parte del mundo, debe haber tenido muchos días placenteros en su vida. Periodista, empresario, socio y CEO en España de una de las compañías de contenidos audiovisuales y culturales más importantes del planeta. Sin embargo, nada se puede comparar con lo que le sucedió en las últimas dos semanas a este catalán inquieto, coleccionista de arte contemporáneo y nacido hace 64 años en la ciudad de Lérida. 

Es que Mediapro, la compañía que dirige junto a otro catalán (el empresario Jaume Roures) y en la que vendieron el 54% del capital a la china Orient Hontai por más de 1.200 millones de euros, se acaba de quedar con seis premios Goya, los más importantes de la industria del cine español.

Quizás con menos glamour, pero con terminales extremadamente sensibles que conectan con la política, Mediapro termina de comprar ahora los derechos en la Argentina de Fox Premium, la marca que agrupa a las señales deportivas que tenía en su poder el gigante estadounidense Disney. Y lo ubica en un espacio neurálgico del poder: el que maneja la mitad de la transmisión de los partidos de fútbol.

Un territorio político y estratégico del kirchnerismo

Esta última no fue lo que se dice estrictamente una compra de mercado. El Gobierno argentino le había pedido a Disney que se deshiciera de algunas de sus inversiones en señales deportivas porque, al haber comprado ESPN, tenía el control total de las transmisiones de los partidos de fútbol. Un territorio político y estratégico que el Frente de Todos, pero sobre todo el kirchnerismo, considera una herramienta para penetrar en los sectores más populares de la sociedad.

Días antes del comienzo de la Copa de la Liga del fútbol argentino el Gobierno le había hecho saber a Disney que, hasta que vendiera la mitad de sus señales deportivas, debería transmitir en forma gratuita un partido de River Plate o de Boca Juniors cada fin de semana. Son las joyas del pack de fútbol televisado que compran los abonados a las señales de cable en el país y que Cristina Kirchner considera un botín político. Por eso, en 2009 estatizó y utilizó de modo cuasi militante la transmisión de lo que bautizó como “Fútbol para Todos”. Partidos gratis con subsidio estatal.

Frente a la presión política, Disney vendió entonces las señales de Fox Premium a los españoles (y a los socios chinos) de Mediapro. El campeonato del fútbol argentino comenzó entonces a transmitirse dividido entre los canales estadounidenses de ESPN y los de Fox con sus nuevos inversores. Con dos partidos de transmisión abierta, pero con River y Boca dentro del pack para abonados premium.

Mediapro en Argentina

La llegada de Mediapro a las transmisiones del fútbol argentino no es el primer emprendimiento que pone en marcha en el país. La compañía lleva varios años de desarrollo, tiene 350 empleados y asoció al director de cine Daniel Burman (el de El abrazo partido y otros filmes) para sumar además contenidos cinematográficos.

La sede de Buenos Aires en Palermo es parte de un gigante corporativo que cuenta además con la casa matriz de Barcelona y oficinas en Lisboa, Nueva York, Miami y Bogotá. La sociedad con los chinos de Orient Hontai abrió en 2018 un capítulo asiático. “Alberto fue a China y en la primera semana ya consiguió una inversión”, bromean en la Casa Rosada, ironizando sobre el viaje que ya le generó varios disgustos políticos al Presidente, sobre todo con los Estados Unidos en plena negociación con el Fondo Monetario.

Los españoles de Mediapro consiguen así un objetivo que no habían podido alcanzar en 2017, cuando compitieron con Disney y Fox para obtener los derechos de transmisión del fútbol argentino. Taxto Benet vino al país en esa ocasión acompañado por el filoso comentarista de la TV española y campeón mundial en 1986, Jorge Valdano, a quien presentaron como “embajador” de la compañía. Pero no pudo ser. En tiempos de Mauricio Macri, la AFA concedió los apetecidos derechos a los competidores estadounidenses.

Por eso, la celebración de estos días. Los ejecutivos catalanes le suman los derechos del fútbol argentino a la transmisión que ya tienen de la Liga de España y la Champions League, negocios que le valieron una extensa batalla comercial con el Grupo Prisa. Benet y Roures respaldan los reclamos independentistas de Cataluña y eso le ha puesto picante a la relación siempre tensa con el empresariado de Madrid.

Museo del Arte Prohibido

En la huella de los coleccionistas de arte, Benet está a punto de inaugurar también un Museo del Arte Prohibido, en el Palacio de la casa Garriga Nogués en Barcelona. Allí exhibirá pinturas y esculturas que han sido censuradas en muchas partes del mundo por motivos políticos o religiosos. Entre ellos, una escultura de Inés Doujak, que muestra al rey Emérito Juan Carlos sodomizado y provocó un escándalo en el ambiente habitualmente caldeado de la política española.

Mucho más agradable para estos dos empresarios catalanes es el gusto que se dieron el último fin de semana, durante la entrega de los premios Goya, una suerte de Oscars europeos con glamour de alfombra roja, algún que otro acorde flamenco y las estrellas del globalizado cine español.

No fue solo que Mediapro se encargó de instalar el sistema híbrido digital para transmitir el evento desde Valencia y tener la presencia de Antonio Banderas desde Málaga, donde acababa de terminar su obra de teatro. Por allí desfilaron el cineasta número uno de España, Pedro Almodóvar; la chica Almodóvar que evolucionó en superstar, Penélope Cruz, y su esposo, el también consagrado a nivel mundial Javier Bardem. Por si fuera poco, los dos acaban de ser nominados para un Oscar por diferentes películas.

La gran ganadora de los Goya fue El buen patrón, la película de moda en España sobre la vida de un empresario de provincias. El carismático Bardem se llevó el premio al mejor actor y el filme arrasó también con los lauros de mejor película, mejor director, mejor guión, montaje y música original. Un negocio redondo para su productora, como no podía de otra manera, la omnipresente Mediapro.

La misma empresa que ahora se dispone a nadar en el océano argentino que une al fútbol con el poder político. Un mar tibio y atrapante, pero que tiene la costumbre repetida de embravecerse en un segundo, agitarse e infestarse de tiburones que no aparecían en los papeles amistosos de los contratos previos.

Fernando González

Visto 1949 veces

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…