Ricardo Kirschbaum

La pelea de fondo está cantada. No hay espacio para la moderación. 

La Vicepresidenta no piensa en un triunfo a nivel nacional, pero necesita que el libertario fragmente votos y así retener la provincia. En la oposición, la tensión pasa por la decisión del ex presidente. 

La suba de precios será el disparador no querido de los cambios a los que se resiste Fernández. Y Guzmán es el plato principal de ese menú. 

Cristina anuncia tormentas políticas, pero sólo puede producir una tenue llovizna. El problema del PRO es cómo unifica su propuesta para la interna con la UCR. 

Alberto Fernández no está para el despilfarro y necesita un político confiable en Interior. 

La vicepresidenta quiere que le entreguen la cabeza del ministro Martín Guzmán. 

El Presidente ya avisó: no se sacará de encima a los quintacolumnistas que tiene en su gobierno. 

Cerca del Presidente creen que la votación por el acuerdo con el FMI ha establecido por fin una nueva relación de poder. 

La inexperiencia del ministro de Economía le hizo cometer un pecado de soberbia. 

La suerte política del Presidente puede estar hoy en manos de la oposición. 

Lo que hoy está en juego es el precio que las diferentes facciones están dispuestas a pagar. Macri y Cristina saben que deben pasar por las primarias: el método del dedo parece terminado. 

El silencio ante el acuerdo es la concesión más grande que puede hacer Cristina Kirchner. Mientras, y frente a la inflación, Fernández insiste con ideas desopilantes e ineficaces. 

El paso al costado de Máximo Kirchner tiene el límite de la propia realidad. 

Tras el acuerdo con el FMI la alianza oficialista crujió. Alberto Fernández quiere relanzar su gobierno. Agustín Rossi suena en Interior y el camporista iría a Justicia, área que desvela a Cristina. 

Tras el acuerdo con el FMI la alianza oficialista crujió. Alberto Fernández quiere relanzar su gobierno. Agustín Rossi suena en Interior y el camporista iría a Justicia, área que desvela a Cristina. 

Cuando suceda, el acuerdo con el FMI será presentado como un éxito por un Gobierno que no tiene casi nada para mostrar. 

El único reflejo que muestra es culpar al otro, que además lo acaba de derrotar en las urnas. La irresponsabilidad de Máximo que golpea a Alberto Fernández y a Massa. 

La política de sumar aliados de Larreta comienza a demostrar que se necesita una mano política experta para amalgamar posiciones y, sobre todo, ambiciones. 

Todos los que integran el frente oficialista saben que el acuerdo con el FMI es imprescindible para dar alguna certeza pero que pocos están dispuestos a defender y, peor aún, a cumplir si es que finalmente se firma. 

Hace rato que pasó de ser ministro de Economía a ser ministro negociador de la deuda. Si todo termina en febrero, con el bendito acuerdo, esa función se habrá terminado para Guzmán. Es un plazo que ya está instalado. 

Apagado el cotillón electoral y político, los problemas del país siguen empeorando y exigen respuestas cada vez más urgentes. Buscarían acelerar la negociación con el FMI. 

 

El Presidente llamó a llenar la Plaza de Mayo para fortalecerse en el oficialismo frente a un hipotético putsch K.

 

Los gobernadores peronistas que resistan a las urnas van a pretender protagonismo. Hay dos corrientes, una liderada por Manzur y otra, por Schiaretti. 

El problema en el Frente de Todos es que las rebeliones comienzan a desafiar a las jefaturas.

El peronismo clásico, refugiado en el interior, viene a salvar a ese otro peronismo clásico, del conurbano.

Agustín Rossi, que fue derrotado en Santa Fe, sería el reemplazante de Wado de Pedro como ministro del Interior. Cristina Kirchner tocó retirada para preservar su fuerza porque advierte que el tiempo por venir solo le provocará decepciones.

Los resultados de las PASO 2021 plantean dos crisis simultáneas: en el Gobierno y en la coalición que le dio vida. Tiene responsables y consecuencias concretas.

Los resultados de la gran encuesta de hoy pueden influir en la profundidad de los cambios del Gobierno. Si maneja la recomposición o si le intervienen el Gobierno.

Si el kirchnerismo no gana las próximas elecciones en la Provincia, avanzará la radicalización.

 

Carlos Rosenkrantz preside el máximo tribunal hasta el 1º de octubre. La disputa por el cargo. 

 

La irrupción pública de Cristina instruyendo a Fernández fue innecesariamente humillante.

 

Este grave error del Presidente no fue el primero, pero sí el de mayor repercusión y alcance popular.

 

El doble desafío post electoral para el Presidente. Y todos los votos que recoge el jefe de Gobierno porteño.

La propuesta mexicana es, paradójicamente, parecida al ALCA que se rechazó en tiempos de Néstor y Chávez

La vicepresidenta trata de desentenderse de la coyuntura económica, social y sanitaria.

La apuesta a la vacunación de urgencia es difícil que tape la cifra atroz de muertos.

El ex presidente no está ganando la discusión interna en el PRO.

La vicepresidenta no está satisfecha con el gobierno del que es parte y se le nota, por lo cual no confía ya en la habilidad política de quienes eligió, y entonces asume la carga de la campaña con la compañía de Kicillof.

Con Manes, el radicalismo quiere ser considerado en el reparto grande

Las encuestas cantan malos números para el oficialismo en distritos electorales importantes y ahora se agregan síntomas preocupantes en la Provincia, donde se librará la batalla principal.

No es ya una novedad que Larreta sigue firme en plan de candidato para 2023. No le sobran alternativas: no puede ir de nuevo por la Ciudad. Está bien posicionado por él mismo y porque el gobierno lo convirtió en candidato y en víctima. También, porque Macri mantiene la incógnita con la atendible razón de que 2023 está lejos, las legislativas cerca y su resultado es una incógnita aún mayor.

 

Es el match estelar que está comenzando en un espacio que no ha vivido estas tensiones pero que de ahora en más deberá acostumbrarse a convivir con ellas. 

Espera que Washington lo elija como mediador en el caso de Venezuela, que lo ayude con el FMI y que le done vacunas. Una cara de una política en la que Cristina Kirchner no se refleja.

La prohibición de exportar carne ha sido el último episodio en el que se impuso la posición de Kicillof.

 

Al jefe de Gabinete lo responsabilizan ahora por desatar la crisis en la que un ministro y un Presidente no pudieron remover a un subsecretario.

El desafío del Ministro es evidente: ratifica que tratará de hacer lo que Basualdo y su facción se niegan.

Sosteniendo la bandera de la educación, el jefe porteño suma votos. El oficialismo no ve un panorama tan claro en la Provincia donde el ex ministro de Cristina ya juega su propio partido.

Buscan polarizar la elección para que lo que se discuta en las legislativas no sea la inflación, la pobreza o los problemas de vacunación. La prueba que afronta el jefe porteño.

La preocupación americana es China y su influencia en la región.

Se trata de la más potente y obscena evidencia de la crisis argentina. La dinámica política no la reconoce. El papel de Martín Soria y el juego de Martín Guzmán.

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