Domingo, 05 Septiembre 2021 08:04

Investigan en Santa Cruz la desaparición de una mujer y el misterio de los dólares termosellados - Por Nicolás Wiñazki

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El 22 de mayo desapareció Marcela López, ex pareja de José Luis Balado. Su sobrino Mario administra los bienes de la familia Kirchner. El abogado de la mujer desaparecida denunció el hallazgo de fajos de billetes de dólares termosellados.

Una mujer desaparecida en Santa Cruz, un asesor K y el misterio de los dólares termosellados.

Río Gallegos, capital de Santa Cruz, Argentina. Cuatro hijos buscan desde hace ciento seis días a su madre, Patricia Marcela López, desaparecida en hechos aun no esclarecidos. El viernes pasado, de modo sorpresivo, una nueva denuncia sobre esta historia presentada por los familiares de López impactó en el poder provincial y, gracias a la difusión del portal OPI-Santa Cruz, también a nivel nacional. La búsqueda de la jubilada involucra ahora a uno de los dos administradores de todos los bienes de la familia Kirchner, Mario Balado. Y al supuesto descubrimiento de cajas con billetes de cien dólares termosellados que se afirma en el escrito judicial, al que accedió Clarín, estaban en cajas dentro una propiedad que sería del mencionado amigo de Máximo Kirchner.

Durante las últimas horas se habló de que el hallazgo de billetes podría llegar a la cifra de 75 millones de dólares. Pero ese monto no figura en la denuncia, en la que solo se habla de "billetes de cien dólares"​.

A eso se suma que la familia de López denuncia que la primera jueza que instruyó la causa, Valeria López Lestón, solo mantuvo como hipótesis de investigación que la jubilada López se había suicidado lanzándose a las aguas de la llamada “ría” de Río Gallegos. La familia de López pidió su recusación y en el mismo escrito acusan a esa jueza de haber frenado allanamientos claves para la pesquisa. Valeria López Lestón era prima segunda de Néstor Kirchner. Por ende, también de la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner. Y por ende tía segunda de los hijos de Cristina Fernández y su esposo fallecido Néstor, Máximo y Florencia.


Facsimil de la denuncia.

La última denuncia que impulsó una de las hijas de López, Rocío, bajo patrocinio del abogado Jorge Trivotich, explica cómo es posible que ambas parentelas, la de López y la de los Kirchner, se unan en esta trama inconclusa. Ocurre que la última pareja de la aun desaparecida López fue José Luis Balado. Se trata del tío de Mario Balado: el administrador de las propiedades K.

La historia acaba de empezar, aunque ya tuvo un inicio el 22 de mayo pasado. Ése fue el último día en que la familia de López vio con vida a esta jubilada de sesenta y un años. Madre de Claudia, Analía, Rocío y Mario. Abuela de seis nietos.

Por lo reconstruido por la Justicia y la familia de López, se sabe que su hija Rocío la vio en la casa que ambas habitan en la calle Buchardo al 100, Río Gallegos, aquel 22 de mayo. Eran las cuatro de la tarde. La madre se quedó en la vivienda. La hija Rocío salió a trabajar. Nunca más cruzaron sus miradas. Por las imágenes de las cámaras que filman esa zona, se conoce que López salió de su vivienda media hora después. Manejando su auto. Y que volvió a su hogar a las seis de la tarde. Salió de nuevo. Pero caminando. Las luces de la vivienda quedaron encendidas.

Su nieta Melina narró que se cruzó a su abuela en un kiosco llamada “Mi Villano”. La dirección del comercio es Avenida Néstor Kirchner 2691.

Melina tiene diez años y aseguró también que López la despidió contándole que “andaba con José Luis o que la estaba esperando José Luis refiriéndose a Balado, que fue la última pareja que tuvo la misma”, tal como indica de modo textual la última denuncia que se presentó en la Justicia de Río Gallegos sobre este caso.

La nieta de López había agregado en su “declaración” que volvió a ver a su abuela, más tarde, en las cercanías de una construcción cercana a la Ría conocida como Galpón Costero. Serían las ocho de la noche. Lo único que se sabe de López, después de ese encuentro final, es que una filmación de cámaras de seguridad vecinales la toma en una escena llamativa. Se la ve corriendo por la calle Chiclana.

Según la familia de López y el abogado Jorge Trivotich, José Luis Balado, ex pareja de la jubilada que no aparece, se había mostrado reticente a ayudarlos en su búsqueda. Pero tras varias semanas les habría pedido que no indaguen más en esta historia porque la Justicia no avanzaría, afirmó, debido a que “su sobrino es secretario de Máximo Kirchner y no quieren estar involucrados en este problema y que se haga público”.

A esos dichos, les habría agregado otros de estilo dramático: “En Río Gallegos hay gente mala, muy mala”. O “esto es terrible, Marcela no se merecía esto. Es terrorífico”.

La nueva denuncia de la hija de López pide que la causa sea instruida por el juzgado federal 2 de Río Gallegos debido a que hay indicios que indicarían que la jubilada pudo haber sufrido un “secuestro extorsivo”. El titular de ese otro juzgado es Manuel Vázquez. En el texto judicial, al que accedió Clarín y que está bajo estudio del juzgado federal de Río Gallegos a cargo de Manuel Vázquez, Los nuevos datos que se agregaron al caso son escalofriantes, siempre según sus denunciantes.

La hija de López, Rocío, afirma que, gracias a un adiestrador de perros sabuesos de Río Gallegos, Marcos Herrero, lograron rastrear supuestas pistas de su mamá que los llevaron a la propiedad de Balado, José Luis, el tío del administrador de los bienes de los Kirchner.

En su denuncia presentada el viernes, aseguran que le pidieron a la juez López Lestón que allane el lugar. Les respondió que no.

El 11 de Julio pasado, siempre de acuerdo a la denuncia de Rocío, hija de López, finalmente ella y el adiestrador de perros lograron ingresar a la propiedad de José Luis Balado porque él se los permitió.

Los perros encontraron en la tierra un maxilar de un ser humano. Mechones de pelo. Y, según la denuncia, “un llavero que estoy segura es el que mi madre llevaba siempre consigo”. Pidieron entonces a la policía que permita allanar oficialmente el sitio. La acción se cumplió, a medias.

De acuerdo al relato de Rocío, y de quien podría ser testigo en el caso, el adiestrador de canes Herrero, ella le pidió a José Luis Balado, una vez revisada su casa en ese inmueble, que les permitiese entrar en otra casa, construida en los fondos del lugar. Él les habría dicho que no podía abrir esa casona, algo derruida, porque pertenecía al hermano a su sobrino, Mario, el administrador de los bienes de los Kirchner. Pero ante la insistencia de Rocío, él aceptó a que entrasen a esa otra casa misteriosa.

Fue allí, denunció la hija de López, donde, bajo la oscuridad, y alumbrados solo por la linterna de un celular, ella y el adiestrador de perros descubrieron que había cajas y bolsas amontadas, y que el señor de los perros le mostró a Rocío que allí se guardaban billetes de cien dólares termosellados con identificación de origen del Banco Nación.

Rocío se inquietó cuando supo, al día siguiente que los abogados de Balado dijeron en declaraciones públicas que la casa en la que habían visto las cajas con los dólares había sido violentada: “La barretearon y robado, pero no haremos la denuncia”.

Esa noche, ella, denunció, esperó fuera de ese inmueble y filmó cómo personas que estarían vestidas de policías cargaban bultos que sacaban de ese inmueble en un Chevrolet Corsa. Al que siguieron desde otro vehículo.

La diputada nacional de Santa Cruz, Mariana Zuvic, le dijo a Clarín que “la mafia de Santa Cruz supera toda ficción. Hace años que advertimos a la Justicia sobre la búsqueda del botín que dejó ya un crimen espeluznante como el del ex secretario K Fabián Gutiérrez. Pido al juez federal que garantice la seguridad de José Luis Balado y de los familiares de Marcela López”.

El abogado de Rocío, la madre de López, Trivotich, afirmó a Clarín que aportará a la Justicia audios del tío del administrador de los bienes K, Balado, en el que les cuenta a familiares de su ex pareja que el caso era grave y que no tenían que involucrarse, y que además a su ex novia “se la habían llevado”.

Clarín consultó a voceros allegados a los Kirchner sobre este tema, que le restaron entidad a la denuncia y prefirieron no opinar del tema. La familia de López dice que tiene más material al respecto.

Les importa más saber qué pasó con Marcela, la madre, la abuela, que la aparición de lo que ellos aseguran eran dólares termosellados. De a billetes de cien. Escondidos en una casa perdida del sur.

Nicolás Wiñazki

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