Omar López Mato

 

 

La Argentina es una pobre niña rica, una joven malcriada confiada en su destino de opulencia.

 

 

Los griegos hacían una diferencia entre drama y tragedia. El drama (que significa “actuar”) responsabiliza de las consecuencias adversas a los mismos protagonistas, los hombres. En la tragedia, el destino fatal es obra de los dioses, de fuerzas superiores.

 

 

Desde hace unos meses está en boca de todo el mundo el Proyecto Artigas, que propone la adjudicación de predios rurales a personas de escasos recursos.

 

 

Sabemos que son muy pocas las personas que acceden al poder con la intención de dejarlo, y Cristina y su corte, no son una excepción.

 

 

Frente al inicio de una crisis política de extensión y profundidad que desconocemos y que sólo se intenta paliar con medidas populistas, retrógradas, extractivas y prebendaria, otras noticias pasan desapercibidas, aunque proyecten más incertidumbres, porque aseguran futuras extracciones de las famélicas arcas del Estado.

 

 

Veinte años no son nada, pero seis meses son una eternidad

 

Alguna vez la “exitosa abogada” haciendo gala de sus lecturas citó a Marx y su famosa afirmación sobre el 18 de brumario “La historia ocurre dos veces, primero con tragedia y la segunda como una miserable farsa” un complemento de la frase original dicha por Hegel sobre el Golpe de Estado dado por Luis Napoleón Bonaparte en 1852.

 

Peter Medawar era un médico inmunólogo, filósofo y periodista científico británico nacido en Brasil. En 1960 recibió el premio Nobel por su trabajo sobre los injertos de tejidos y tolerancia inmunológica. En su faz de comunicador solía definir al virus como "ácido nucleico rodeado de malas noticias".

 

Su padre fue un destacado soldado de la gesta independentista, sus hermanas fundaron escuelas e incluso sus sobrinos brillaron en el mundo de la política, pero quedaron eclipsados por la figura del gran estadista

 

Hartos del prolongado encierro, cansados de la inconducencia de un presidente títere que no sabe cómo conciliar la gobernabilidad con las imposiciones de su ama y señora, el país se conduce no solo a chocar la calesita sino a quemarla en la hoguera del caos.

 

 

 

(El gobierno de científicos que cree en horóscopos)

 

 

 

En el país del morocho argentino que triunfó en el país, y la nación que estaba condenada al éxito, nada puede irnos mal. Y si eso pasa ...es por culpa de los otros.

 

 

Para volver a la patria que había asistido a liberar del yugo español, el general San Martín debió esperar 30 largos años.

 

 

Todos conocemos esta canción de nuestra infancia, pero la repetimos sin saber su trágica historia.

 

 

Periódicamente se anuncia el fin de algún orden.

 

La presentación del presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, puso de manifiesto no sólo las diferencias en la conducción de los asuntos del país, sino las diferencias intrínsecas entre ambas naciones. Tenemos los mismos colores en nuestras banderas, decía Borges, pero tenemos marcadas diferencias en nuestras instituciones

 

 

Al Dr. René Favaloro lo conocí cuando intervino a mi padre. Había pedido que él lo operara de una obstrucción de la coronaria descendente anterior. Por entonces, Favaloro acababa de publicar un libro sobre San Martín.

 

 

Francia fue gobernada a lo largo de más de 40 años por cardenales, quienes no se caracterizaron por la misericordia y compasión cristiana, sino por su astucia política que uno de ellos volcó en un texto al que llamo Breviario.

 

 

 

En 1816, las Provincias Unidas no hacían honor a su nombre.

 

 

El Código de Hammurabi es el primer conjunto de leyes de la historia. Fue escrito en 1750 aC por el rey babilónico del mismo nombre y hallado en Susa, en el sudoeste del actual Irán. En esta piedra están grabadas 252 leyes dictadas (supuestamente) por el dios Shamash.

 

 

Que Argentina es un país que padece una profunda inseguridad jurídica, creo que no es novedad para ninguno que lea estas palabras.

 

 

Todos hemos escuchado hablar del justiciero enmascarado que ataca los malvados con sus balas de plata.

 

 

No hay gente por las calles pregonando el fin de los tiempos, ni escritos apocalípticos, salvo los pronósticos económicos. Pero existe una autoflagelación en las redes sociales.

 

 

Desde los albores de la humanidad los hombres han tratado de conocer el futuro. Los griegos recurrían a la Pitonisa y los romanos a la Sibila quienes, de distintas formas, trataban de conocer la voluntad de los dioses. Como difícilmente lo podían predecir con exactitud, recurría un lenguaje oscuro, elíptico e impreciso que necesitaba de una exégesis. Esta predicción podía interpretarse después de conocido el resultado. Este es el antecesor del famoso diario del lunes.

 

 

Los hospitales públicos colapsados comenzaron a rechazar en 1918 la admisión de pacientes. Algunas personas sobornaban a los administrativos para ser admitidos. Pero ni así lograban sus cometidos.

 

 

Para mediados de 1918, la influenza había matado a casi el 5% de los combatientes franceses. Probablemente una cifra semejante haya eliminado a los soldados alemanes que no pudieron asistir al ataque final organizado por el alto mando. En Louisville, Kentucky, la letalidad había sido también muy alta.

 

 

A pesar de llevar su nombre la pandemia de 1917-18 no se originó en España, pero allí tuvo más difusión en ese país por no existir la censura como en los países beligerantes y porque el mismo rey, don Alfonso XIII, padeció la enfermedad.

 

 

A las enfermedades infectocontagiosas se las puede tratar con el aislamiento para evitar su diseminación, pero una vez que se declara la epidemia no existían otros recursos para frenarla.

 

 

En el año 166 a. C. se declaró una epidemia que asoló a Roma. Galeno describió detalladamente la sintomatología que llevó su nombre ("La peste de Galeno"). Gracias a su relato podemos inferir que se trataba del primer brote de la peste bubónica.

 

 

El general Gorgas temía que una epidemia azotase las barracas atiborradas de gente joven proveniente de distintas partes del país, citadinos se mezclaban con campesinos criados en áreas remotas donde las infecciones de las grandes urbes no habían llegado y, por lo tanto, no habían tenido la oportunidad de crear inmunidad.

 

 

El Dr. William Welch, contaba con la confianza del presidente Wilson a quien conoció durante sus estudios en la Johns Hopkins University.

 

 

A pesar de que el Lusitania fue hundido en 1915 por un submarino alemán con ciudadanos norteamericanos a bordo, entre los que se contaba el magnate Alfred G. Vandebilt, el presidente Wilson basó su campaña de reelección de 1916 bajo el eslogan "Permanezcamos afuera de esta guerra''.

 

 

La gripe española fue la gran pandemia del siglo XX. Sin embargo y a pesar de su nombre, no se generó en España, sino en Estados Unidos. Curiosamente, uno de los países más afectados fue China. Esta es la historia detallada de una afección que costó entre 50 y 100 millones de vidas, en medio de una de las guerras más atroces que haya conocido la humanidad.

 

 

La gripe española fue la gran pandemia del siglo XX. Sin embargo y a pesar de su nombre, no se generó en España, sino en Estados Unidos. Curiosamente, uno de los países más afectados fue China. Esta es la historia detallada de una afección que costó entre 50 y 100 millones de vidas, en medio de una de las guerras más atroces que haya conocido la humanidad.

El condado de Haskell, está muy cerca de Dodge City, la legendaria ciudad del Far West, cabecera del ferrocarril donde se embarcaba el ganado que crecía en Texas y Arkansas, con destino a los frigoríficos de Chicago. Era esta una tierra de extremos donde la temperatura podía tener registro bajo cero y en el verano trepar arriba de los 30°C. El lugar sufría sequías que quemaban la tierra en lluvias torrenciales que anegaban al condado. Pocas personas vivían en ese lugar barrido por vientos que solían convertirse en ciclones.

El único médico de pueblo se llamaba Loring Miner, un profesional egresado de la universidad de Atenas, Ohio, quien era también un enamorado de los clásicos griegos. No le iba a mal a Miner, ya que no solo era el médico del lugar, sino también el dueño de la única farmacia y almacén. Se había casado con la hija del mayor terrateniente de Kansas y fue candidato a diputado por Partido Demócrata.

A pesar de sus múltiples intereses Miner se mantenía actualizado. De mente abierta a las novedades científicas, había aceptado las teorías de Pasteur y construido un laboratorio para la mejor atención de sus pacientes. Era uno de los pocos médicos que sabía usar las antitoxinas para la difteria y el tétano. Su hijo había seguido los pasos de Miner y era médico de la marina americana.

En esos tiempos los médicos se trasladaban a visitar a su paciente. Miner podía viajar kilómetros para verlos, en caballo, en automóvil o tren. En febrero de 1918 uno de sus pacientes le consultó por fiebre, dolor de cabeza, molestias musculares y tos sin expectoración.

Para Miner el diagnóstico era claro: influenza, o como le decían los franceses, la grippe. Sin embargo algo le llamó la atención, la violencia de la sintomatología. Los casos se repitieron y Miner vio como esos hombres robustos y trabajadores, hechos a la adversidad, caían víctimas de la enfermedad como si les hubiesen disparado con una de esas Colt que muchos usaban al cinto.

Hombre de ciencia, Miner tomaba muestras de esputo y orina para llegar a conclusiones diagnósticas. Sin embargo estos casos lo tenían desconcertado. Las revistas que consultaba no hacían referencia a un cuadro tan brusco. De a poco sus pacientes se recuperaban y volvían al trabajo. Los diarios locales solo hacían referencias elípticas a estos enfermos.

Eran tiempos de guerra y existía una censura autoimpuesta. Sin embargo el Dr. Miner, a pesar que no hacía falta reportar los casos de influenza, decidió dar aviso a las autoridades sanitarias. De esta forma, quedó consignada una nueva y severa forma clínica de gripe que estaba afectando al condado de Haskell. ­

En esos días un joven soldado acantonado en Camp Funston visitó a su familia en Haskell, justo cuando su hermano caía enfermo. Por una semana lo cuidó y una vez recuperado, volvió a Funston donde esperaba cumplir con su deber patriótico. La guerra en Europa se había convertido un tema de incumbencia norteamericana después del hundimiento del HMS Lusitania. ­

CONGESTIONAMIENTO

Los jóvenes corrieron a enlistarse y eso produjo un congestionamiento en los cuarteles. Camp Funston no era una excepción. Allí se juntaban 56.000 soldados cuando solo tenían capacidad para albergar 40.000, y para empeorar las cosas ese invierno fue uno de los más fríos que se recordara. Los jóvenes se apiñaban para mantener el calor, ya que el ejército no había provisto suficiente indumentaria ni alimentos para esta contingencia.

Sin saberlo estaban incubando el desastre. El 4 de marzo un soldado que trabajaba en la cocina se reportó enfermo. A las 3 semanas 1.100 hombres eran admitidos al hospital, de ellos 237 sufrieron neumonía y 38 fallecieron. Mientras tanto muchos de los hombres del cuartel estaban camino a Europa.

A lo largo de 36 meses el virus se expandió por el mundo afectando a 500 millones de personas, ocasionando entre 17 y 50 millones de muertes (algunos historiadores estiran la cifra a 100 millones). ­

Nadie está seguro si realmente la gripe se inició en Haskell country, un lugar alejado e inhóspito, poco probable para que un virus mute. Algunas investigaciones hechas con tecnología del siglo XXI apoyan la posibilidad que el virus H1N1 se haya generado algún tiempo antes. Profesionales del Instituto Pasteur de París creen que este virus se generó en China y viajó a EEUU a través de sus trabajadores o llegó a Europa por los casi 100.000 chinos llevados por los ingleses y franceses para realizar labores en la retaguardia.

De una cosa se está segura, la guerra con la enorme movilización de personas, las malas condiciones climáticas y la desnutrición, asistieron a crear la pandemia más grave que había conocido la humanidad desde 1350 y que el primero en reportar estos casos de gripe fue un médico de Haskell County que admiraba a los griegos...

Omar López Mato

 

La única palabra que sirve como sinónimo de médico es "galeno". Las demás expresiones son títulos o términos que por extensión se aplican al profesional.

 

 

Luego de una desastrosa campaña por Egipto, derrotado en batalla y con la peste diezmando su ejército, el futuro emperador utilizó el arte y la palabra para convencer a todos de haber conseguido una gesta. La historia

 

 

La Argentina es uno de los países con mayor cantidad de médicos per cápita del mundo. Según la OMS necesitamos un médico cada mil habitantes (aunque esta cifra parece que ha quedado desactualizada)

 

 

Yo no diría que estamos pasando tiempos difíciles, de esos hemos sufrido décadas, los que corren son tiempos impensados. Y los llamo así porque a la dificultad se le agrega la incertidumbre, la estupidez y una oscura intencionalidad política.

 

Yo no diría que estamos pasando tiempos difíciles, de esos hemos sufrido décadas, los que corren son tiempos impensados. Y los llamo así porque a la dificultad se le agrega la incertidumbre, la estupidez y una oscura intencionalidad política.

 

Desde que el mundo es mundo, la culpa de guerras, desastres naturales y epidemias, ha sido ajena. Siempre aparece un dedo acusador que empuja a las tropas a pelear contra el país vecino, contra los miembros de una religión que no es la propia, contra otro grupo social, contra el inmigrante, el extranjero, o simplemente contra la persona que vive en la acera del frente. Proyección se le dice a este fenómeno psicológico propio de la condición humana.

 

 

¿A quién aplauden las personas en sus balcones? Los médicos argentinos hoy continúan la mejor tradición de abnegación de sus maestros y aquellos que los precedieron en esta gesta.

 

 

Casi la tercera parte de la humanidad está encerrada en sus casas esperando el fin de la cuarentena.

 

 

Probablemente no existió un momento de la historia de la humanidad en que esta no haya sido asolada por una pandemia, plaga o peste.

 

 

Para la historia oficial el general José Francisco de San Martín nació el 25 de febrero de 1778, el menor de los cinco hijos del matrimonio del capitán Juan de San Martín y Gregoria Matorras.

 

 

Después de los fracasos monárquicos de Pueyrredón, del rechazo de la constitución unitaria de 1819 y la derrota de Rondeau (que no contó con el apoyo de las tropas que San Martín había llevado a Chile) las fuerzas artiguistas de Estanislao López y Pancho Ramírez entraron a Buenos Aires gracias a la mediación de Sarratea que hizo posible el Tratado de Pilar, evitando un mayor derramamiento de sangre.

 

Después de los fracasos monárquicos de Pueyrredón, del rechazo de la constitución unitaria de 1819 y la derrota de Rondeau (que no contó con el apoyo de las tropas que San Martín había llevado a Chile) las fuerzas artiguistas de Estanislao López y Pancho Ramírez entraron a Buenos Aires gracias a la mediación de Sarratea que hizo posible el Tratado de Pilar, evitando un mayor derramamiento de sangre.

 

 

En los últimos tiempos se ha hablado mucho sobre la reestructuración de la deuda hecha “a la uruguaya”. Para entender mejor el proceso vale la pena citar algunas reflexiones del Dr. Ricardo Pascale, uno de los artífices de la reestructuración de los compromisos con el FMI realizados por el país vecino.

 

En los últimos tiempos se ha hablado mucho sobre la reestructuración de la deuda hecha “a la uruguaya”. Para entender mejor el proceso vale la pena citar algunas reflexiones del Dr. Ricardo Pascale, uno de los artífices de la reestructuración de los compromisos con el FMI realizados por el país vecino.

 

 

En 1846, Henry David Thoreau, un docente y fabricante de lápices, se negó a pagar sus impuestos y, por tal razón, fue apresado.

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