Jueves, 03 Septiembre 2020 21:00

Sigue la pelea entre Martín Guzmán y el Banco Central por el futuro del dólar - Por Marcelo Bonelli

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La cuestión cambiaria es un “talón de Aquiles” del futuro andamiaje económico. Esta semana, de vuelta hubo luces rojas en la City.

Martín Guzmán volvió a rechazar los urgentes planteos del Banco Central para endurecer el cepo al dólar ahorro. Miguel Pesce, a su vez, advirtió en Olivos que todos los días el BCRA está filtrando reservas. La pelea entre ambos escaló en las últimas jornadas y, otra vez, tuvo que laudar Alberto Fernández: el Presidente convirtió a Guzmán en el referente dentro de su gabinete económico.

Esa virtual nominación de Guzmán generó fuertes ruidos en el equipo y reavivó luchas por espacios de poder. El último round ocurrió entre Guzmán y Matías Kulfas por la Secretaría de Energía. Pero el verdadero ganador de esa batalla fue Máximo Kirchner: ubicó a Darío Martínez, de su propia tropa.

La cuestión no extrañó. Guzmán fortaleció su vínculo político con Cristina, con quien suele hablar de macroeconomía. Pero el debate entre el BCRA y el Palacio de Hacienda está que arde. La cuestión cambiaria está muy fluida y es un “talón de Aquiles” del futuro andamiaje económico.

Guzmán quiere avanzar en ideas “ortodoxas”, para buscar “certidumbre” y que esa situación tranquilice al convulsionado billete. Pero para eso necesita –si todo marcha bien– tiempo. Miguel Pesce contragolpea: dice que no hay tiempo frente a la marcada licuación de reservas. Entonces, prefiere medidas urgentes: poner en lo inmediato otro torniquete al cepo del billete.

Esta semana –de vuelta- las luces rojas se encendieron en la City: martes, miércoles y jueves hubo una abultada demanda de dólar ahorro. La estadística oficial confirmó el anticipo de Clarín sobre los datos de julio: casi 4 millones de personas compraron dólar ahorro, por US$ 753 millones. Ahora, los informes confidenciales indican que en agosto la demanda llegó casi a los 950 millones de dólares, por la avidez de cerca de 5 millones de ahorristas.

Ya -por lo que ocurrió esta semana– se esperan peores cifras en septiembre: compras superiores a 1.000 millones de billetes verdes. En las últimas jornadas, los ahorristas adquirieron a un ritmo diario de 100 millones de dólares. Un informe confidencial del BCRA dice que entre martes y jueves se fue la friolera de 390 millones.

Los máximos banqueros habrían pedido que el BCRA actúe de inmediato. No hubo nota, ni reunión oficial con Pesce. Pero en forma extraoficial, los banqueros mandaron un mensaje claro: la necesidad de cerrar los grifos al billete. Estuvo a cargo de los financistas que comanda el banquero Claudio Cesario y también lidera el financista Javier Bolzico. Los bancos son testigos del continuo goteo.

Pesce –como anticipó Clarín- propuso hace un tiempo eliminar la compra de dólar ahorro. Fue hace tres semanas y no tuvo consenso político. Guzmán salió a su cruce y puso freno de mano: dijo que era un disparate y que podría hacer saltar el dólar paralelo.

Alberto laudó: después de un fuerte debate en Olivos, apoyó al ministro. El Presidente sabe que un “cepo” estricto es muy impopular. Guzmán, además, lo alertó con una cifra: eliminar el dólar ahorro, implica un paralelo a 150 pesos. Pero el Presidente no cerró ninguna puerta. Sabe que una licuación de reservas complicaría su mandato. Por eso, Pesce volvió con sus ideas. En el BCRA se conoce que en la última quincena -aún con el acuerdo de la deuda– no se disipó la incertidumbre.

Por eso, el Banco Central tiene preparadas dos ideas para restringir la compra de dólar ahorro. La primera es establecer un cupo anual de compras por persona. La otra ya se probó en la Argentina y consiste en “embarrar” la cancha: exigir una aprobación previa de la AFIP, como ocurrió durante el final del mandato de Cristina. Ambas son anti-populares y tienen un alto costo político. Cecilia Todesca -la vicejefa de Gabinete- recibe todos los “papers” que circulan en el Gobierno.

En la Jefatura de Gabinete circula la versión de que también se evalúa modificar el régimen cambiario: desdoblar el tipo de cambio.

Según influyentes banqueros, la medida está técnicamente en estudio por parte de algunos funcionarios. Como en el caso del dólar ahorro, hay mucho debate interno. Hasta ahora, Guzmán enfrenta las propuestas del BCRA y las trata de hundir en la Quinta de Olivos. El ministro insiste en que el dólar se va a tranquilizar, solo cuando se despeje la incertidumbre económica. Para eso necesita tiempo y no solo medidas económicas.

Las últimas decisiones políticas de la Casa Rosada contradicen el plan de Guzmán: intranquilizan a la comunidad de negocios los cambios abruptos en las reglas de juego.

El ministro le propuso al Presidente un paquete de tres medidas. La primera, aumentar la intervención sobre el mercado contado con Liqui. Se usarán 7.000 millones de dólares en bonos que deja el canje en las arcas del BCRA.

También, activar el “swap” con el Banco Central chino por otros 3.000 millones de dólares. Así, fortalecer las reservas. La última es presentar un Presupuesto -en 10 jornadas– que otorgue certidumbre sobre la política fiscal y cambiaria. Para el BCRA, esa decena de jornadas puede ser crucial para las reservas. Temen una baja.

La tarea de Guzmán es ciclópea. El acuerdo de la deuda reducirá el riesgo país a la mitad. Pero de todos modos se ubicará en unos 1.200 puntos: todavía Argentina estará fuera de mercado. Un informe de los “lobos” de Wall Street dice que Argentina seguirá operando entre los 1.000 y los 1.200 puntos. También el ministro tiene un duro desafío: demostrar cómo hará para bajar el déficit fiscal y además cómo financiará el desequilibrio. Se trata de demasiadas incógnitas y de la realización de un duro ajuste. ¿Habrá plafón político en un año electoral?

Guzmán prometió un recorte ambicioso en las cuentas públicas: bajar del 10 al 4,5% el déficit público. Eso obligaría a medidas políticas polémicas: eliminar la IFE y la ATP y cambiar la fórmula previsional. ¿Permitirá la pandemia reducir esos planes de ayuda?

En el paquete de ajuste fiscal se encuentra también la reforma tributaria. Tal como anticipó Clarín, a nivel técnico se proponen aumentos en el impuesto a las Ganancias y en el monotributo. Los documentos que trabaja el secretario Roberto Arias, incluso, proyectan aumentar la escala del tributo a las Ganancias. Pasar del tope del 35 al 45 %. En un claro “sincericidio” la titular de la AFIP lo confirmó en público. Mercedes Marcó del Pont dijo en un seminario: “No pensamos en bajar impuestos, sino en gravar más a los que tienen mayor capacidad contributiva”.

En otras palabras, aumentar los impuestos a sectores medios y empresas. La difusión de la propuesta en estudio generó fuertes reacciones políticas adversas en el Frente de Todos. Esas ideas van a contramarcha de lo prometido en la campaña y son peligrosas en un año electoral. Fue así que las sugerencias de la dupla Arias-Marco del Pont no superaron el filtro político de la Casa Rosada y fueron –por ahora- públicamente descartadas.

La Cancillería recibió en las últimas horas una información inquietante. Se trata del Banco Interamericano de Desarrollo: el bloque que lidera la Argentina contra el candidato de los EE.UU. podría tener una fisura sensible. La información es confidencial. Se trata de México: en Washington insisten en que Andrés López Obrador daría quórum en la asamblea para la elección del delegado de Trump, Mauricio Claver Carone.

Marcelo Bonelli

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