Domingo, 02 Mayo 2021 09:36

Dólar, tasas o inflación: ¿quién ganará la carrera este año? - Por Daniel Fernández Canedo

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Qué marco económico y financiero pronostican los expertos hasta las elecciones. El rol de EE.UU. y China y el viento de cola de la economía internacional para la Argentina.

La incertidumbre sobre la evolución de la pandemia y la evidente falta de vacunas aumenta los interrogantes sobre la marcha de la actividad económica en el año electoral.

Y además de las mayores restricciones para la circulación y la práctica comercial, la expectativa de los agentes económicos busca señales sobre cómo podrá ser el tránsito en lo que resta del año.

Las preguntas sobre si habrá una disparada del dólar o de precios y si el Gobierno terminará emitiendo pesos a mano alzada para atender las necesidades del sistema de salud están a la orden del día.

Cuatro expertos convocados por Espacio Quinquela dieron respuestas a algunos de esos interrogantes y por acción y omisión llegaron a una suerte de conclusión financiera para el año, que sintetizó el economista Federico Furiase: hasta las elecciones la inflación le gana a la tasa de interés y las dos, al dólar.

Esa regla (ampliada y analizada desde distintos ángulos por Gustavo Neffa, Francisco Odone y Adrián Rozanski) conlleva la impresión de que, con el mayor ingreso de divisas por el alto precio de la soja, el Banco Central logrará ir atrasando el dólar oficial en el intento de contener la suba de los precios de los productos exportables, esencialmente los alimentos.

También que el Banco Central evitará una suba de la tasa de referencia (38% anual) a pesar de ser inferior a la inflación (la pauta oficial es 29% y los privados estiman 40/44%) debido, en parte, a que no quiere alimentar los intereses que paga por las Leliq (las letras de liquidez que les vende a los bancos) pero también porque busca liberarle pesos al Tesoro de Martín Guzmán que, creen, los va a necesitar con intensidad.

El Central mantiene la tasa de referencia negativa y alienta a los pesos a que se coloquen en las letras y bonos ajustados por la inflación (CER) para llegar a un déficit del Tesoro que apunta a crecer por el aumento del gasto que implicarán las restricciones a la actividad económica.

El Tesoro sólo encuentra financiamiento en la colocación de deuda y en un previsible aumento de la emisión del Banco Central.

Bajo ese paraguas, la apuesta de los expertos es a una baja muy pausada de la inflación a pesar del retraso del dólar y de que las tarifas de luz, gas y transporte llevan dos años congeladas.

Dólar retrasado, tasas atrás de una inflación rebelde por la inercia y la expectativa de otro salto en la emisión de pesos se enmarcan en un contexto internacional excepcional.

Neffa detalló la superliquidez a nivel mundial con el despegue de las dos principales locomotoras (EE.UU. creciendo al 6,5% y China al 8,5/9%) y el panorama financiero despejado a partir de que la Reserva Federal estadounidense no da señales de querer subir la tasa de interés al no ver riesgos de inflación.

Esa superliquidez, lo destacó Rozanski, permite que Chile y Uruguay consigan crédito al 2% anual,Brasil al 3,5% y que la Argentina ofrezca 20% y no haya compradores para sus títulos que cuestan entre 30 y 35 dólares por cada lámina de 100.

La sorpresa regional en estos días está a cargo de los bonos de Ecuador, que a principios de año daban rentas muy similares a la Argentina y ahora, después del triunfo del ex banquero Guillermo Lasso, ofrecen 9% anual. El resultado político dio vuelta la expectativa y abarató notablemente el costo del crédito para ese país.

Las sugerencias de los expertos para los ahorristas se concentraron en los activos indexados por precios o atados a la cotización del dólar para los que prefieran colocar a mediano plazo, con un apartado para las acciones de empresas privadas que ofrecen oportunidades grandes para el caso de algún cambio de expectativa.

Pero en el arranque de mayo la mirada está puesta sobre los US$2.400 millones que el Gobierno debe pagarle al Club de París. Seguramente se tomará los 60 días siguientes al vencimiento para ver qué puede negociar.

Pagar, no se cree que vaya a pagar y, como Japón tiene una posición dura y es el segundo acreedor de ese club, el tira y afloja apunta a ser la característica de un nuevo round sobre la deuda externa de la Argentina. En ese caso, en medio de una sensibilidad especial por la pandemia y la escasez de vacunas que mantiene en vilo a la población.

Daniel Fernández Canedo

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