Domingo, 11 Julio 2021 08:57

El dólar está en un laberinto cada vez más confuso y se acentúan brechas y distorsiones - Por Daniel Fernández Canedo

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Surgió un nuevo tipo de cambio con la operatoria de títulos dolarizados con legislación extranjera. Y la actividad privada se ve sometida a las arbitrariedades de los funcionarios.

Como la población, los operadores financieros tienen en claro que en las últimas semanas se consolidó el plan económico del Gobierno con miras a las elecciones de noviembre.

Los reclamos de apertura de paritarias como el del gremio de Comercio, los cortes piqueteros en el centro de la ciudad de Buenos Aires o la imposibilidad de elegir libremente la obra social para un trabajador que se inicie o cambie de actividad para proteger el manejo de los sindicatos, son solo algunas de las manifestaciones de que en el segundo semestre 2021 la política manda claramente sobre la economía.

La contracara de los reclamos es un Gobierno dispuesto a ceder y a incrementar en esta etapa el gasto, después de un comienzo de año en el que el ajuste de las cuentas públicas se gestó al calor del mayor ingreso de fondos al Tesoro.

El salto de la recaudación impositiva por las retenciones a las exportaciones engordadas por los altos precios internacionales de los granos y por el impuesto a la riqueza marcaron un ingreso excepcional.

Ese aumento de los ingresos favoreció a la caja del Gobierno que, por otro lado, licuó con la inflación los pagos de jubilaciones y salarios del sector público.

El Gobierno está concentrado ahora en el intento de expandir el consumo y los expertos esperan un aumento del gasto que haría saltar el déficit primario de 0,5% del PBI en el primer semestre a 2,7% en el segundo en el intento de mejorar "el bolsillo" de los argentinos.

¿Habrá un impulso sobre la inflación? Se verá.

Una mayor cantidad de pesos llegará a la economía en un segundo semestre en el que empieza a bajar la liquidación de exportaciones. Menos dólares y más pesos es un escenario que la Argentina genera bastante a menudo y que la población sabe cómo transitar.

Hasta mayo, el superávit comercial cambiario aumentó a US$8.792 millones y el Banco Central logró comprar US$5.528 millones, pero en junio se notó, en el inicio, una baja en el exceso de oferta de dólares y el Central consiguió US$727 millones cuando el mes anterior había comprado US$2.089 millones.

En este contexto florecen los cálculos de los economistas sobre cuál será el nivel de las reservas del Banco Central a fin de año.

Las reservas "netas" rondan ahora los US$6.900 millones; suponiendo que los US$4.300 millones que vendrán del Fondo Monetario Internacional en agosto se destinen al pago de deuda con ese organismo, y que el Central gaste US$15 millones al día para contener al dólar "contado con liquidación" (CCL), los expertos estiman que a fin de año podrían estar en algo más de US$4.500 millones.

Ese nivel, por cierto, nada despreciable para los estándares defensivos del Gobierno, será con un cepo cambiario recargado y con un mercado que afrontaría la tradicional dolarización de portafolios de los años electorales.

Ya el dólar CCL inauguró una operatoria que busca eludir las intervenciones del Central.

El "contado con liquidación" más difundido es el de comprar bonos AL30 (son los del canje de Martín Guzmán con legislación argentina) con pesos y venderlos para obtener dólares.

En ese segmento actúa el Banco Central con AL30 de legislación local en el intento de moderar la suba de los precios para evitar, a su vez, que se dispare la brecha con el dólar oficial.

Pero surgió un nuevo CCL que se concreta con bonos GD30, que también son dolarizados y surgieron del canje de Guzmán, pero se rigen por legislación extranjera, con lo que el Banco Central tiene "menos poder de fuego" para intervenir.

Los precios resultantes del dólar oscilan en $167 para las operaciones en AL30 y en torno a $173 con el GD30.

Se suma, así, un nuevo tipo de cambio al amplio abanico generado por los dólares oficial, mayorista, solidario, Mep (es el de la bolsa para minoristas), CCL con AL30, CCL con GD30, "blue" o paralelo y los de más abajo como el soja, maíz o carne, sobre los que pesan las retenciones a las exportaciones.

En el intento de atenuar la diferencia entre precios de los distintos dólares, la Comisión de Valores introdujo cambios en el "parking" para la operatoria del dólar bolsa o MEP.

Desde ahora esa operatoria tendrá dos días de "parking", que se igualará con el dispuesto con la de CCL. O sea que cuando se compran los bonos de legislación nacional con pesos habrá que esperar dos días para que se acrediten los dólares.

El laberinto en el que está el tipo de cambio a partir del cepo genera brechas y distorsiones importantes para la actividad económica que, en general, somete a la actividad privada a las arbitrariedades de los funcionarios y pone límites muy precisos a la expectativa respecto de que la economía pueda salir de un estancamiento que agobia.

Daniel Fernández Canedo

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