Miércoles, 28 Julio 2021 09:25

Con el dólar blue en $183, ¿alcanzan los dólares hasta las elecciones? - Por Daniel Fernández Canedo

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Cristina Kirchner envió un mensaje sobre los pagos al FMI. Y el mercado mira de cerca las reservas del Banco Central.

Con el mismo tono rudo que atribuyó al oficialismo para hacer campaña electoral, la vicepresidenta Cristina Kirchner dejó en claro que el gobierno le pagará al Fondo Monetario Internacional con el dinero que recibirá del organismo el mes próximo.

Fue en el acto de lanzamiento de los candidatos del Frente de Todos. Cristina Kirchner anunció que la Argentina destinará los US$4.300 millones que ingresarán del FMI a pagar deuda y no a la atención de la pandemia del coronavirus.

El mes próximo ingresarían los mencionados US$4.300 millones que le corresponden a la Argentina por ser miembro del FMI y por la capitalización del organismo financiero para que los países atiendan las urgencias generadas por el coronavirus.

Los vencimientos con el Fondo son unos US$1.900 millones en septiembre y otro tanto en diciembre que se pagarían, según lo dejó en claro la vicepresidenta, con los DEGs (Derechos Especiales de Giro) del organismo.

Así, aunque no expuesto de esta manera, el FMI le hace un guiño de buena voluntad al Gobierno y Cristina Kirchner deja entrever que evitará ser la cara de otro default argentino.

Rumbo a noviembre

Los mercados recibieron la señal y, entre el anuncio y los dólares que puso el Banco Central en el circuito del "contado con liquidación", el dólar blue cedió dos pesos para oscilar en torno a $183 cuando venía con un ritmo alcista de casi un peso por día.

Pocas cosas inquietan más al gobierno que la trepada de los dólares libres y el Central destinaría en julio, según los cálculos privados, unos US$300 millones en el intento de serenar las aguas.

Si bien los operadores financieros saben que Miguel Pesce tiene US$7.400 millones como reservas netas y que esos dólares constituyen un poder de fuego importante para mantener a raya al tipo de cambio oficial, también creen que al gobierno le será muy difícil ganar reservas hasta las elecciones de noviembre.

En este contexto una pregunta que da vueltas con insistencia entre los despachos oficiales y privados es si este esquema de precaria estabilidad aguantará hasta fin de año el proceso de dolarización de carteras que arrancó con cierta intensidad.

Hablar de estabilidad, aunque precaria, con inflación de 50% anual y en medio de la pandemia, parece un contrasentido, pero el gobierno se siente cómodo con la expectativa de que en los próximos meses el aumento del costo de vida mensual pueda comenzar con 2% y no con 3% o más como hasta ahora.

Si el control del tipo de cambio es la política por excelencia, aun aceptando que la brecha entre el dólar mayorista y los libres se mantenga en torno de 90%, el foco de atención estará en la cantidad de reservas que puede perder el Central hasta noviembre.

Según los cálculos del economista Federico Furiase, las reservas netas del Banco Central eran de US$6.905 millones a fin de junio y bajarían a US$4.732 millones a fin de año.

Bajo algunos supuestos, entre el que está que el dinero extra del FMI se destina a pagarle parte de la deuda, el Central tendría que poner sobre la mesa poco más de US$2.000 millones como puente hasta las elecciones.

Si ese excel se cumpliera, aun suponiendo que el Central tenga que recurrir a la venta de dólares a futuro y a que aparezca algún cisne negro moderado, el esquema resistiría.

Pero esa resistencia descansa en la expectativa de que después de las elecciones, y antes de marzo de 2022, el gobierno llegue a algún tipo de acuerdo con el FMI.

"Sustitutos"​ de dólares

En el primer trimestre los vencimientos con el Fondo suman US$ 6.700 millones y en la totalidad del año alcanzan a US$19.000 millones. Para eso no hay buen precio de la soja que alcance.

Sobre la posibilidad tan meneada del acuerdo con el FMI juega un rol fundamental el tiempo.

El kirchnerismo tiene historia de postergar las negociaciones para después terminar pagando y, a veces, sin lograr los beneficios de cumplir.

El costo de las demoras lo conoce muy bien el ministro Martín Guzmán que logró un recorte importante de los compromisos con los los acreedores privados pero el resultado, por ahora, es que los bonos argentinos ofrecen una renta de hasta 22% anual en dólares y nadie demuestra interés en querer comprarlos.

Mientras tanto, y ya pasada la mitad del año y con los dólares libres más caros, los argentinos con alguna capacidad de ahorro comenzaron a buscar "sustitutos" de dólares más baratos.

El repunte de las ventas de autos, informática, televisores, comunicaciones y motos este año son el resultado, en buena medida, de la política cambiaria.

Según un informe de la economista Belén Rubio de Abeceb, la producción de autos repuntaría 54,4% este año mientras que los productos de informática, los televisores y los celulares y aparatos de uso doméstico con subas de 36% y 24,5% mostrarían las mejores performances.

El impulso de estos bienes llega de la mano de un dolar blue alto ($183) que favorece la compra de productos que tienen alto componente de dólar oficial mayorista de $96,57.

Parte de los tenedores de pesos optan por los bienes sustitutos. Otros, en los últimos días optaron por los bonos en dólares o por los Cedears (Certificados de Depósitos Argentinos) para incorporar acciones que cotizan en dólares.

El dinero va buscando protección. Un clásico de los años electorales y en esta ocasión con la sensación de que el gobierno tiene espalda para administrar el cepo cambiario sin llegar a un precipicio.

Daniel Fernández Canedo

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