Miércoles, 18 Agosto 2021 11:06

Todo sea por cuidar los dólares para llegar hasta las elecciones - Por Daniel Fernández Canedo

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El Banco Central intenta taponar la salida de dólares. Espera reacciones en el blue, pero valora proteger las reservas.

El Banco Central apuntó directamente contra el mercado mayorista de los dólares libres.

Fue la semana pasada cuando dispuso que para comprar o vender dólar bolsa o "contado con liquidación" los compradores o vendedores deberán tener una cuenta a su nombre abierta en el exterior.

Lo que se conoce como mecanismo de "cuenta espejo"(tener una cuenta acá y otra en los EE.UU., por ejemplo) impacta de lleno en las operaciones que se hacían por medio de los Agentes de Liquidación y Compensación (Alycs, bancos y agentes de bolsa), y que los dólares terminaban en la cuenta del comitente y no de la persona que había hecho la operación.

La historia contada por el Banco Central es que había compradores de títulos públicos con pesos que se depositaban en el exterior en la cuenta del comitente y ahí se vencían contra dólares, y que esos dólares quedaban afuera en la cuenta de la ALYC, con lo cual ingresaban en una situación de vacío legal-impositivo.

La medida paralizó el viernes y parcialmente el martes las operaciones del "contado con Liquidación", a pesar de que las empresas más grandes y que habitualmente operan en ese segmento siguen sin cambios.

En total hay unas 250 Alycs, pero son un puñado las que operan diariamente y las que movían entre US$ 50 millones y US$ 60 millones diarios, y desvelaban al Banco Central que tenía que usar dólares de las reservas para evitar una suba de los precios.

El dólar CCL está en $171,90, marcando una de las brechas que más le importan al gobierno que es de 77% con el mayorista de $97,23.

Pero más allá de que suba el dólar, y en el mercado se descuenta alguna tonificación del blue, el Central busca ahorrarse los dólares de la intervención para que el CCL no se dispare.

Hasta fines de julio el Central seguía comprando divisas que le vendían los exportadores y, a la vez, vendía unos US$30 millones diarios para intervenir en el CCL.

Esa realidad cambió parcialmente en agosto, cuando según los funcionarios siguen comprando (aunque menos) divisas de la exportación y redujeron la intervención a US$15 millones diarios y en los últimos dos días de operaciones, a cero.

En el entorno de Miguel Pesce consideran que le dieron un tiro de gracia a parte de las compras de dólares por cobertura de quienes apuestan a que después de las elecciones de noviembre habrá un salto cambiario, pero reconocen que el mercado generará nuevos mecanismos, aunque marginales y más riesgosos, en el intento de burlar el cepo.

En el Banco Central aseguran que las reservas netas les alcanzan para pasar las elecciones y llegar a fin de año sin una situación cambiaria traumática, a pesar de mantener una suba del dólar oficial de sólo 1%, bien por debajo de la inflación proyectada.

Las reservas netas que a mediados de julio rondaban US$7.300 millones fueron bajando hasta los actuales US$5.700 y se fortificarán a fin de mes con US$4.300 millones de un aporte extraordinario del Fondo Monetario Internacional.

Pero esos casi US$10.000 millones serán una marca temporaria porque el gobierno tiene que pagarle, entre otros vencimientos, US$3.800 millones al FMI, con lo que los consultores estiman que las reservas netas a fin de año se ubicarían en US$3.600 millones.

Es en base a ese dato, y aun cuando los precios internacionales del trigo y el maíz proyecten un buen ingreso de divisas hacia fin de año, que Pesce busca sentarse sobre las reservas.

En el gobierno no saben si el posible acuerdo con el FMI estará vigente en enero y enfrentan el fantasma de que en el primer trimestre de 2022 los vencimientos llegan a US$7.200 millones, de los cuales US$5.400 millones se concentran en marzo.

En el Central están sentados arriba de las reservas y esperan que en septiembre se abran las fronteras para que puedan ingresar turistas de Uruguay y Chile, para abastecer la oferta en el dólar blue que se descuenta estará bajo presión en los próximos días.

Hasta tanto, confían en haber taponado una vía de salida de divisas importantes en el mercado formal. ¿Cuál será el nuevo rulo que buscará el mercado para conseguir divisas?

Pero mientras la táctica oficial es cerrar la mayor cantidad de caminos para la dolarización de los ahorros en el período preelectoral, hay una salida de divisas creciente en los últimos meses por la importación de energía.

Los pagos de importaciones alcanzaron US$5.900 millones en junio, otros US$5.700 millones en julio y este mes continuarían en un nivel similar.

De esos montos, prácticamente el 20% de los dólares tuvieron como destino la compra de energía en el exterior como consecuencia de una táctica energética de congelamiento de tarifas y aumento de subsidios que ya se hizo insostenible en el pesado, y que ahora vuelve a presionar sobre las reservas de divisas.

Cerrar hendijas por las que se puedan filtrar divisas, esperar a que ceda el frío en septiembre para gastar menos en la importación de gas o prenderle una vela a la apertura del turismo para que uruguayos y chilenos vengan a la Argentina a hacer un "deme dos" por lo barato que le pueden resultar sus compras al dólar blue, son sólo tres caras de la escasez y las dificultades que plantea un esquema transitorio y regresivo.

Daniel Fernández Canedo

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