Lunes, 11 Julio 2022 11:43

Silvina Batakis dijo lo que el mercado quería escuchar, pero fue difusa sobre cómo lo hará - Por Daniel Fernández Canedo

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La flamante ministra de Economía dio algunas claves de su plan para enfrentar la crisis desatada por la estampida del dólar y la inflación. 

El primer punto a tener en cuenta es que la ministra Silvina Batakis no estuvo sola en el lanzamiento del primer esbozo del plan que presentó para enfrentar la crisis desatada por la estampida del dólar y la inflación de los últimos días. 

Acompañada por los ministros Daniel Scioli, Julián Domínguez, Matías Lammens y por el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, y por la titular de la AFIP, Mercedes Macó del Pont, Batakis anunció un conjunto de medidas envueltas en el concepto central de que el gobierno debe tener al equilibrio fiscal.

Con más definiciones que contenidos sobre cómo lograr aquella meta, las ministra fue firme en torno a los siguientes anuncios:

  • Se cumplirá el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (un claro guiño para afuera y para adentro) con lo que buscará apuntalar el sendero hacia algún equilibrio de las cuentas públicas que hoy, y por presión de la suba del gasto público, está fuera de escuadra.
  • No habrá devaluación porque, desde su óptica, el tipo de cambio no está atrasado y la tranquilidad cambiaria llegaría en septiembre cuando disminuyan sensiblemente la cantidad de dólares que hoy se destinan a la importación de gas que rondan los US$ 2.000 millones.

En este punto Batakis, como todos los funcionarios, apuestan a creer el relato oficial de que el dólar blue es un circuito chico y especulativo. Y evitan reconocer que por más chico que sea, en los últimos tiempos, y como consecuencia del endurecimiento del cepo cambiario, actuó como parámetro para la fijación de precios. En este punto habrá que esperar la respuesta del mercado.

Batakis sostuvo su idea de que no es necesaria una devaluación dado que hay un récord de exportaciones (dijo que llegarían a US$ 90.000 millones) y que esos dólares excedentes son los que permiten importar gas para que no haya cortes en el servicio.

  • Aumento de tarifas. La funcionaria dijo que el 15 de junio comienza a regir la segmentación de tarifas con el esquema creado por Martín Guzmán. Ahí los signos de interrogación se agigantan: ¿Qué dirá el kirchnerismo que bombardeo la segmentación por nivel de ingreso porque puede violar el secreto fiscal? Darío Martínez y Federico Basualdo, secretario y sub de Energía, prefieren la segmentación geográfica cobrándole más a las zonas más acomodadas. Es un tema en el que habrá que seguir de cerca la reacción kirchnerista, aunque en las últimas horas aparecen más amigables con Alberto Fernández.
  • Compromiso de cumplir con la deuda en pesos (No al default de los bonos indexados por CER) aunque se llamará a una comisión para estudiar el explosivo tamaño de la deuda en pesos que generó una desconfianza fuerte en los bonos y resultó uno de los elementos clave para la renuncia de Martín Guzmán, un ministro que se quedó, por falta de confianza, sin la posibilidad de financiar el déficit fiscal y sólo le quedaba recurrir a la emisión del Banco Central.
  • Subir la tasa de interés. Batakis fue clara sobre la necesitad de tener tasas positivas, un reclamo del mercado y de Miguel Pesce al que Guzmán se negaba y ahora Batakis parece dispuesta a convalidar.
  • Señal fiscal: un informe urgente sobre el tema de la economista Marina Dal Poggetto pone el foco de los anuncios de Batakis así:

"Con una inflación viajando al 80/90% sostener los cupos de gastos y límites en la cantidad de personal implica un ajuste que habrá que ver como asimilan las distintas partes de la coalición gobernante (Patria, Barrios de Pie, etc). Sostienen las metas acordadas con el FMI. No hay medidas de ingresos".

En este punto hay que mirar tres cosas: Batakis encara una reevaluación inmobiliaria (aumentaría lo que se paga, aunque no suba impuestos) pero dejó de lado la tan temida por el campo suba de retenciones a las exportaciones y ni mencionó la posibilidad de un gravamen a la "renta inesperada".

El debut de Batakis muestra claramente otra impronta al punto que salió por la tangente diciendo que "sería poco profesional" hacer un pronóstico sobre la inflación de este año. El resultado será tan malo y preocupante que prefiere evitar tener que dar un dato de forma "profesional.".

Si se repasan los anuncios: mantener el acuerdo con el FMI, tender al equilibrio fiscal, congelar el ingreso de personal a las reparticiones públicos, que la reparticiones públicas gasten sólo lo que les ingresa, que no piensan en defaultear la deuda en pesos además de que no devaluarán y que subirán las tasas de interés para que el exceso de pesos no se vaya al dólar, se puede decir que Batakis le anunció a los mercado buena parte de lo que querían escuchar en medio de una crisis cambiaria-inflacionaria que escaló violentamente en las últimos días y que amenazaba arrastrar todo a su paso.

Una vez más podría sacarse como conclusión que el nivel de la brecha cambiaria alinea y acerca a los políticos cuando, al borde del precipicio, comprueban que la distancia entre el dólar oficial y el libre supera 100%.

Traspasado ese nivel, la fijación de precios, como se vio en los últimos siete días, se desborda y hasta Cristina Kirchner se sienta en la mesa con Alberto Fernández y frena el "revoleo" de ministros.

Batakis buscó aparecer sensata en medio de una crisis, como todas, inédita cuya superación todavía está por verse.

Daniel Fernández Canedo

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