Marcelo Bonelli

El Gobierno lanzó otro paquete de controles y anunció que la AFIP vigilará los comercios. Viejas ideas que ya aplicó el cristinismo con el hoy gobernador bonaerense.

El Presidente Alberto Fernández, alineado con Cristina Kirchner, condiciona la negociación a que se incluya una disposición política que extienda las facilidades de pago.

La negociación con el Fondo entró en un punto de no retorno. El tiro de gracia de la vicepresidenta y el respaldo de Georgieva a Guzmán.

La Vicepresidenta le dio luz verde a Sergio Berni para que arremeta contra Villalba, el número 2 de esa cartera. El enojo de Alberto Fernández y el respaldo de Axel Kicillof.

 

Principal asesor económico de Cristina Kirchner, el gobernador bonaerense quiere armar un relato electoral que ponga a los empresarios como culpables de la inflación.

La Vicepresidenta le dio luz verde a Sergio Berni para que arremeta contra Villalba, el número 2 de esa cartera. El enojo de Alberto Fernández y el respaldo de Axel Kicillof.

Podría posponerse para después de las elecciones. Se definirá después de la misión a Washington de Martín Guzmán, que sufre “fuego amigo”.

El ministro de Economía sostiene que para mantener la estabilidad del dólar y la perspectiva de un triunfo electoral, debe cerrar con el Fondo.

El déficit fiscal y el ritmo de aumento de las tarifas surgen como cuestiones centrales. El “efecto Cristina” es otro dolor de cabeza y mete presión.

En el ámbito empresario se explica así: la Casa Rosada y el ministro hacen propuestas racionales y el Instituto Patria las bloquea. Lo que pase con el acuerdo con el FMI será clave para despejar dudas.

El ministro hizo una convocatoria: que los empresarios acepten las pautas del Presupuesto y bajen las expectativas inflacionarias. El “factor Cristina” debilita las señales de sensatez económica.

La situación de la petrolera estatal generó cruces dentro del Gobierno y acusaciones de ineptitud en el manejo de la crisis. La hipótesis de los banqueros de Wall Street: que Argentina quiere postergar un acuerdo con el FMI.

Varios informes advierten que el desajuste macro-económico obliga a una fuerte emisión. Martín Guzmán elabora todos los planes con el supuesto de que se controla pandemia. Por eso es clave el abastecimiento.

En los “papers” que viajan de Buenos Aires a EE.UU. existe una propuesta: metas crecientes de acumulación de reservas en el Banco Central.

El canciller blanqueó en público un problema serio: los funcionarios de los EE.UU. no apoyan un acuerdo de la Argentina con el FMI.

Alberto Fernández está en alerta: ve a “devaluacionistas” detrás de todas las quejas u objeciones a la marcha del Gobierno.

La prórroga obedece a una cuestión política central: la asunción de Joe Biden y la designación de un nuevo jefe del Tesoro de los Estados Unidos.

El ministro se siente fuerte y aspira a unificar bajo su mando a toda la conducción económica, incluyendo el resorte clave del Banco Central.

El acuerdo ubicaría el déficit por debajo del 4% e incluiría aumentos de tarifas, reforma tributaria y cambios en los aumentos a jubilados

En la UIA, la CGT y ADEBA se leyó del mismo modo el gesto de la vicepresidenta: que deslindó responsabilidades.

El tsunami verde ya llegó y provocó múltiples encuentros en la Casa Rosada. El Presidente quiere ver resultados de las medidas en un máximo de dos semanas.

El paquete ya estaría elaborado. Vamos a hacer todo lo contrario a lo que se venía haciendo hasta ahora, dijo el ministro de Economía. Los emisarios del FMI fueron los primeros en enterarse de este cambio político.

Los empresarios le piden al Presidente correcciones en la actual estrategia cambiaria. La cuestión se habló en Olivos. Un informe del Fondo es extremadamente crítico.

La vicepresidenta tuvo cuestionamientos al titular del Banco Central, al que le atribuye errores que habrían provocado un desgaste político. Los riesgos de una devaluación.

Por la fuerte caída de las reservas, Alberto Fernández bendijo finalmente las medidas del Banco Central. Antes hubo una negociación.

Por mensaje de texto, el Presidente le comunicó al jefe de Gobierno porteño la poda del 10% del presupuesto de la Ciudad. La medida fue impulsada por Cristina Kirchner.

La cuestión cambiaria es un “talón de Aquiles” del futuro andamiaje económico. Esta semana, de vuelta hubo luces rojas en la City.

El tope del tributo hoy está en el 35%. El mayor impacto sería en la clase media. Esperan la definición de Alberto Fernández.

 

El Gobierno busca activar una parte del acuerdo monetario entre ambos países.

 

La autoridad monetaria busca cerrar al máximo el cepo cambiario para frenar el drenaje de reservas y cualquier intento de devaluación. Freno de Alberto Fernández y Martín Guzmán.

El Presidente quería constatar si se negociaba de buena fe y que desde Estados Unidos no había un boicot contra la Argentina. El convenio genera un importante alivio financiero hasta el final del mandato.

 

La moratoria fiscal es una medida necesaria para toda la economía. Pero en su texto incluyeron artículos “a medida”.

 

El fuerte cortocircuito entre Wall Street y la Quinta de Olivos refleja que se transita un pico de tensión al culminar las negociaciones.

 

El martes, el Presidente mantendrá una reunión con la comunidad financiera internacional. Tendrá un mensaje moderado. El temor entre los empresarios por la disputa política en el oficialismo.

 

La ausencia de un vínculo fluido del Gobierno con Washington bloquea el tramo final de la negociación por la deuda externa. Los líderes empresarios están muy preocupados.

 

En un encuentro reservado, los hombres de negocios transmitieron al Gobierno su preocupación por la situación económica.

 

El diagnóstico de las principales entidades empresarias es que todas las variables están en agudo desequilibrio, con una recesión inédita. Existen encuentros proponerle un plan de crisis a la Casa Rosada.

La nueva negociadora de BlackRock exigió cambios en las cláusulas legales. El ministro Guzmán retrucó que eso vulnera la soberanía. Mientras tanto, el Presidente, en público, reivindica la idea expropiadora de Cristina. Pero en secreto sondea otra solución, una salida no coercitiva para la empresa cerealera.

 

Fue la génesis de una decisión que le generó un altísimo costo político al Presidente. El anuncio cortó una negociación

 

BlacRock, el mayor acreedor de la Argentina, lo desplazó tras sus choques con el ministro.

 

La negociación estaba empantanada. A última hora del jueves, dos grandes grupos de bonistas realizaron una nueva propuesta. Aunque las diferencias persisten, nadie quiere romper y ambas partes hablan de un acuerdo.

 

El ministro de Hacienda redactó este jueves a la noche la resolución que extenderá las tratativas con Wall Street por la deuda. Quiénes lo apuntalan.

 

A una semana del vencimiento, los fondos acreedores mejoraron la propuesta de reestructuración de la deuda, pero están muy distantes de la oferta que está dispuesta a aceptar la Casa Rosada.

 

En Wall Street insisten en que el camino elegido por el ministro para renegociar la deuda sólo conduce al fracaso y puede llevar a una derrota a Alberto Fernández.

 

El resentimiento de la vicepresidenta con los empresarios y su reclamo que detonó la salida de Alejandro Vanoli de la ANSeS.

 

El Gobierno evalúa cambios en la Carta Orgánica del organismo, pero su titular, Miguel Pesce, se opone a esta iniciativa que podría complicar a los bancos. Mientras tanto, en Wall Street tratan de esmerilar al ministro Guzmán.

 

Los “lobos” de Wall Street anticiparon lo que va a ocurrir: no aceptan la propuesta. El presidente Alberto Fernández sabe que el Gobierno entra en una turbulencia fenomenal. La fecha clave: el próximo 22 de mayo.

 

El Presidente busca un acuerdo que permita un desahogo para la maltrecha economía. El default sería la peor medicina: Argentina carecería de financiación y solo tendría la emisión monetaria.

 

En la UIA dicen que, en materia económica, el Gobierno no tiene plan de crisis y va detrás de los acontecimientos. El Presidente puso a otros funcionarios a monitorear la negociación de la deuda que lidera el ministro Guzmán. Quiere resolver el tema.

 

Argentina podría en semanas entrar en default por decisión del ministro de Economía, cuya propuesta va rumbo al rechazo.

 

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