Daniel Muchnik

 

En mundo complejo y desorientado, con grietas y caída de la producción global, Argentina navega a la deriva

 

 

El gobierno argentino tiene que generar “confianza” es un concepto que se escucha cada vez más. ¿Se puede?

 

 

Son tiempos signados por el desconcierto y la incertidumbre sobre la pospandemia, una segunda ola de contagios y la confianza en el Gobierno

 

 

Crece el reclamo de consenso para la clase política, la economía cruje y es cada vez más difícil soñar con un derrame que cubra a los desamparados

La clase media de la que estaba muy orgullosa de tener la Argentina ha descendido muchos escalones. Algunos sectores de esa clase ya ingresaron en el mundo de los marginados.

 

 

El canje, el FMI, la economía que viene, la tensión por las tomas de tierras, las tarifas, la reforma impositiva y el impuesto a la riqueza. Algunos de los temas de una agenda pública más que nutrida y en tensión

 

 

En sus últimas manifestaciones, Alberto Fernández se parece más a un odiador que a un hombre coloquial. Entretanto, el “albertismo” ha perdido presencia y voz

 

 

La pandemia hizo que 2020 sea un año perdido, digno de ser tachado del almanaque. Para que el próximo año sea vivible, hará falta mucho más que una vacuna

 

 

El cristinismo y el kirchnerismo batalladores tienen ansias de venganza, siguen atados a ideologías viejas y desgastadas. Se enojan por minucias

 

 

En la Argentina no parece haber un poder bicéfalo. Sí hay un sector que quiere darle órdenes a otro, que lo condiciona, que lo obliga a contradecirse, a romper con promesas no tan viejas

 

 

En medio de un contexto de violencia creciente, se avecinan problemas graves que vulneran la estabilidad en la sociedad y crean condiciones para la protesta

 

 

Habría que retrotraer el país 40 o 50 años para encontrarnos con porcentajes de caída similares a los que tendremos como resultado del impacto de la pandemia que se suma a dos años de recesión con inflación, déficit galopante y deuda en default en un mundo que no tiene una brújula ni puede pensar el futuro

 

 

En ocasiones, Alberto Fernández se muestra sobrepasado por el escenario y comienza a sentir el agotamiento que, en muchos sentidos, provocan los 100 días de cuarentena y restricciones

 

 

Los cacerolazos y el desfile automovilístico con bocinazos exhibieron que gran parte de la ciudadanía rechaza las prácticas kirchneristas

 

 

Hay puntos de contacto entre la decisión presidencial de abrir el debate de un impuesto a las grandes fortunas y la intención de la diputada Fernanda Vallejos de que el Estado se quede con acciones de empresas a las que auxilió

 

Los cercanos a Cristina Fernández ocupan cada vez más posiciones de poder y la diferencia de estilos en la cumbre del poder es evidente

 

Los que en la Argentina y en el mundo sueñan con un nuevo orden global deberían reflexionar sobre de qué bolsillos saldría el dinero de la financiación

 

 

Nos están volviendo locos. Entre el Covid-19, el dengue, la discusión sobre el uso o no de los barbijos, la cuarentena obligatoria por meses (como se sugiere) los casos de corrupción comprobados, las declaraciones absurdas de algunos funcionarios, las propuestas de un ejercicio de vigilancia totalitaria de nuestras llamadas o el uso de Internet, el desconocimiento de nuestro futuro, son factores de angustia. Para qué negarlo.

 

 

Procurar bajar los precios, en cualquier circunstancia, en momentos de escandalosa inflación e incertidumbre como el que se vive, es un imposible

 

 

Las expectativas frente a lo que vendrá dependerá del rumbo del comercio exterior, de la suerte en las negociaciones por la deuda externa y, fundamentalmente, del comportamiento del virus y el de los argentinos

 

 

Los ex-incriminados de corrupción, de saqueo de las arcas estatales, se pasean en libertad. No son responsables de nada: fueron presos injustamente. Y los que dejaron el gobierno son, en parte, responsables

 

 

Más allá del fervor de los fanáticos a favor o en contra del presidente, al discurso presidencial sobre la economía le faltaron propuestas para lo que quiere lograr. Fue un discurso sin evidencias concretas sobre cómo se va a alentar la producción, atraer inversiones y renegociar la deuda.

 

 

¿Es posible la quita? ¿Se puede negociar? Primero, el gobierno argentino no tiene fondos y el FMI no dará un paso si no se presenta un programa de acción

 

 

No se consiguen grandes cambios económicos en 30 días, pero hay que trabajar en ello. El gobierno debe organizarse, trazar estrategias decididas que escapen del corto plazo y piensen en el largo. Lo lograría, quizás, si no fuera bifronte

 

El año se presenta como una gran incógnita, para cuyo develamiento es central lo que se decida en las negociaciones del gobierno de Alberto Fernández con el Fondo Monetario Internacional

 

Si bien hay empresarios que hablan de la vocación productiva del Gobierno y lo elogian por ello, no se ve un cambio decisivo en el régimen económico

 

 

La ANSeS siempre se utiliza para financiar la falta de recursos del Gobierno cuando no se controla el gasto público

 

 

Expectativas por el manejo del poder en el gobierno entrante. Manda Alberto Fernández en muchas decisiones. Pero la última voz decisiva y estratégica queda en manos de la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner.

 

 

La transición hacia el 10 de diciembre presenta varias incógnitas que deberán despejarse más temprano que tarde

 

 

En el día a día del país se ven más los tironeos ideológicos más las propuestas en firme para escapar del momento

 

 

Los indicadores de pobreza que se dieron a conocer hace horas son una verdadera catástrofe social, política, religiosa y moral.

 

 

Cambiemos se dejó llevar por la omnipotencia y el temor a la reacción social. Recién a mitad de camino tomaron conciencia de que con gradualismo no llegaban a ningún lado

 

 

Una de las preguntas que asoma por estas horas es cómo hará el Frente para Todos para armonizar acciones entre los grupos de diferente pensamiento que nuclea

 

 

La grieta sigue abierta y no se ve en el horizonte que las cosas puedan cambiar. El presidente Macri hizo lo posible por bajar la tensión social en su contra y pocos días después de las PASO lanzó una serie de medidas económicas que son interesantes, pero traen cola.

 

 

Todo indica que Mauricio Macri no podrá seguir otro período más, La diferencia es muy grande en favor de la fórmula populista y el 11 de agosto recuerda al 2015

 

 

 

Hay inquietud por las novedades políticas y económicas que puedan surgir después de las PASO, el 11 de agosto.

 

 

Tras el serio apagón, Alberto Fernández, fue el único oportunista político que despotricó contra el gobierno macrista, que estaba shockeado por la oscuridad en todo el país y parte de los vecinos.

 

 

En lo que va de este 2019, todas las especulaciones giraron en torno a la recesión y después a los rumores sobre el fin de la crisis, pero sin certezas. En el último mes, la presión recayó en la política, en las alianzas, rupturas, imposibilidades, incompatibilidades y posibles derivaciones en la conformación del nuevo gobierno o de la continuidad corregida de la actual gestión.

 

 

Argentina es una obra de teatro de Shakespeare. Hay traiciones, hay gente que por acercarse al poder cambia de banderas y de ideología (dejan todo por lo que creen es un minuto de gloria) hay intrigas, hay miedos extendidos y hay traiciones.

 

 

¿La gente puede cambiar? Ese es un dilema filosófico, pero hay consenso en señalar que se puede cambiar hasta cierta edad. Cuando uno supera los 50 años de edad, es decir la mitad de la vida, es difícil que su personalidad y las relaciones con el mundo se modifiquen substancialmente.

 

 

Tiene todas las características de un golpe contra el Poder Ejecutivo y con el sentido mismo de la aplicación de las leyes. Más: es casi la demostración que la Corte, con la excepción de su presidente, hace su juego político arriba de la calesita de los acontecimientos en un país cuyo poder de gobierno está golpeado y desobedecido.

 

 

Todo sugiere que tanto el Fondo Monetario Internacional como el presidente norteamericano Donald Trump desean y sin tapujos que Mauricio Macri gane las próximas elecciones presidenciales.

 

 

Hay corresponsales periodísticos extranjeros que nos definen deprimidos con el bolsillo roto y el ánimo por el suelo al no ver la luz del túnel a lo largo de los próximos meses... o mucho más.

 

 

Estamos ya a finales de marzo y los nervios no son controlados por los participantes de la contienda electoral de octubre. Mientras tanto, prosigue el mismo derrotero económico plagado de problemas sin resolver.

 


El viernes se pudo avizorar el país que viene. Por un lado, un presidente que volvió a prometer mejoras, que tuvo su momento de gloria cuando pidió que se identifiquen los que cajonearon el decreto de extinción de dominio, que levantó la voz frente al griterío de barrabravas. Fue un presidente que, sin argumentos convincentes, empezó a correr como pueden sus fuerzas para posicionarse frente a las elecciones decisivas de este año.

 

 

Dos son los acontecimientos sociales que siguen en el mundo los empresarios más destacados, los banqueros y los más altos funcionarios de gobierno. Uno es el del Fondo Monetario, en los meses de septiembre u octubre, un organismo que aprovecha a rendir cuentas de cómo observa la marcha del mundo (dando prioridad a los que se sientan en la Mesa Ejecutiva de la entidad que son las naciones más ricas del planeta).

 

 

Como ya se informó el Gobierno ha dispuesto que 2019 sea el "Año de la Exportación". Pero lo que no se sabe si es propio del voluntarismo del gobierno, de su conocida "filosofía optimista" o si las condiciones son propicias y si tenemos que exportar, cuáles serán los beneficios que se conseguirán. El interrogante de peso: ¿Está el país preparado para ese esfuerzo?

 

 

¿Cómo viene el 2019? Pocos tienen la respuesta segura, a las puertas de ese año nuevo ¿Continuarán las mismas problemáticas sociales y económicas que las clases medias y bajas padecieron en 2018?

 

 

Son muchas las alarmas que suenan alrededor. Porque ya no sólo está planteada la discusión de hasta cuándo se extenderá la recesión, la caída del empleo y la pobreza en el país. ¿Se volverá a devorar el 2019, año de elecciones?

 

 

En las fotografías se ve al presidente Mauricio Macri exhausto. Más canoso, con gestos de agotamiento en su rostro y en sus desplazamientos después de días de preparativos, organización, puesta en marcha y de disponer de la mejor seguridad posible en donde se desarrolló el G20.

 

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