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Lunes, 11 Octubre 2021 00:27

El régimen cubano anuncia la militarización del país para evitar la manifestación del 20-N - Por Camila Acosta

Escrito por Camila Acosta

El régimen cubano ha vuelto a hacer un llamamiento al combate, al enfrentamiento entre cubanos, similar al realizado por Miguel Díaz-Canel el 11 de julio (11-J) en medio del estallido popular; en esta ocasión, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) anunció la semana pasada la militarización total del país para la realización del Ejercicio Moncada los días 18 y 19 de noviembre, culminando el 20 de noviembre (20-N), el Día Nacional de la Defensa, fecha elegida por el grupo Archipiélago para convocar a los cubanos a la Marcha Cívica por el Cambio. 

Esta movilización ciudadana ha sido convocada en redes sociales desde hace varias semanas por numerosos intelectuales, periodistas, artistas, activistas de derechos humanos y representantes de la sociedad civil que conforman el grupo Archipiélago. Según los promotores de la iniciativa, el objetivo es marchar pacíficamente contra la violencia «para exigir que se respeten todos los derechos para todos los cubanos, por la liberación de los presos políticos y por la solución de nuestras diferencias a través de vías democráticas y pacíficas».

Para ello, se han presentado solicitudes de aprobación a las autoridades de ocho de las quince provincias cubanas. En localidades, como Santiago de Cuba, la persona que debía entregar el documento fue violentamente detenida y amenazada; mientras que en la provincia de Matanzas, las autoridades han bloqueado el acceso al gobierno provincial y a la oficina del Intendente para así evitar que se entreguen las peticiones. Varios de los promotores han sido igualmente detenidos o citados por la policía política para intimidarlos por su apoyo a la marcha; algunos de los manifestantes del 11-J que han sido recientemente excarcelados han expuesto igualmente las amenazas para que no se sumen ese día a las protestas. Más de 1.000 personas han firmado las cartas de apoyo a la iniciativa.

Hasta la fecha, las autoridades cubanas no han dado una respuesta legal a la convocatoria, sino política y militar que pretende amedrentar a quienes pretendan participar. El 8 de octubre el mandatario cubano, recordando a Ernesto (Che) Guevara, uno de los ídolos del régimen, publicó en su cuenta de Twetter: «Seamos la pesadilla de los que pretenden arrebatarnos los sueños».

Se acabó el miedo

Ante el anuncio de militarización del país y como respuesta, el Archipiélago informó en rueda de prensa su intención de adelantar la marcha al 15 de noviembre (15-N), para así evitar confrontaciones innecesarias con el régimen cubano. El dramaturgo Yunior García Aguilera, uno de los promotores de la iniciativa, explicó que no era una opción el suspender la convocatoria: «Es una cosa normal que los ciudadanos se manifiesten, aunque en Cuba en 62 años nunca se han aprobado marchas antigubernamentales, y nosotros no podíamos renunciar a ese derecho. (…) Esto tiene que convertirse ya en la marcha de la sociedad civil cubana. Los que estén dentro de Cuba marchemos en nuestras ciudades, y los que estén fuera de Cuba también, puede ser ese mismo día o el anterior o los siguientes. Si el mundo entero mira ese día hacia Cuba podemos impedir la violencia. (…) Ellos (el gobierno cubano) han respondido a una marcha cívica de manera militar, nosotros tenemos la dignidad y la firmeza de defender nuestros derechos con todo el civismo y la paz, ya basta de que se pisoteen los derechos de los cubanos», señaló. La marcha se ampara en la Constitución cubana, la cual en su artículo 56 reconoce el derecho a manifestación.

García Aguilera realizó igualmente un llamamiento a la izquierda internacional cómplice de la dictadura cubana: «Dejen la hipocresía». Para el artista, no existen dictaduras de izquierda ni de derecha, y «ya América Latina ha sufrido demasiado para seguir permitiendo dictaduras. No hay una sola dictadura en el mundo que se sostenga si su pueblo dice basta, cuando entendamos el poder que tenemos como pueblo, como ciudadanos, sin violencias, sin bravuconerías, se acabó el abuso. Ser honesto, decir lo que uno piensa y actuar en consecuencia es un derecho. Se acabó el miedo».

El 15 de noviembre coincide con la apertura de fronteras anunciada por el régimen cubano, por lo que los manifestantes tampoco estarían violando las normas sanitarias por la Covid-19.

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