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Miércoles, 22 Junio 2022 10:36

Luis Juez: "Si te involucrás con un Estado terrorista, sabés que eso tiene consecuencias" - Por Julieta Morales, Romina Veloso y Melody Blanco

Escrito por Julieta Morales, Romina Veloso y Melody Blanco

El senador de Juntos por el Cambio participó del Ciclo de Entrevistas organizado por estudiantes de Periodismo de la Escuela de Comunicación. Críticas por el avión con tripulantes iraníes y venezolanos. Y por qué no ingresó al Consejo de la Magistratura. 

Luis Juez participó de una conferencia de prensa organizada por estudiantes de Periodismo de la Escuela de Comunicación del Grupo Perfil, donde criticó el manejo del gobierno con respecto al polémico avión venezolano-iraní retenido en Ezeiza. “Si te vinculas con un Estado terrorista, sabés que eso tiene consecuencias. Una vez que le abriste la puerta, al terrorismo es muy difícil erradicarlo. Menem pensó que no iba a pasar nada y terminó volando por los aires la Embajada de Israel y la AMIA. Todavía seguimos llorando por los muertos", manifestó.

El senador de Juntos por el Cambio también calificó como "un espanto" la intención de Alberto Fernandez de aumentar a 25 integrantes la Corte Suprema de Justicia. "No hay ninguna posibilidad de que eso prospere. El Gobierno ha salido a repartir bombones a cada uno de los gobernadores para que cada uno proponga un juez para la Corte. El peronismo quiere que la Justicia sea un órgano dependiente de Poder Ejecutivo", sostuvo Juez en el Ciclo de Entrevistas a cargo de Rodrigo Lloret, director de Perfil Educación.

—Usted suele ser muy crítico en sus declaraciones sobre el gobierno de Alberto Fernandez. ¿Cómo ve al Gobierno en la actualidad?

—Es un desgobierno espantoso y ni siquiera lo digo como dirigente opositor, sino con la mirada de un ciudadano. Es un gobierno de improvisados que no tiene plan en nada: por ejemplo, te cae un avión con tripulantes iraníes y venezolanos, en un país que sufrió un atentado terrible como fue la AMIA y la embajada de Israel. ¡Y tanto los encargados de Inteligencia, la federal y la policía aeroportuaria están en bolas! Nadie sabía quiénes eran los tipos o que hacían. Yo no puedo creerlo y la verdad que a mí me asusta, porque uno puede intentar hacer las cosas bien, pero estos tipos van viendo y haciendo en el momento. No tienen un plan para nada, ponen un parche permanente que pone en evidencia la fragilidad del gobierno. Yo lo conozco mucho a Alberto Fernandez desde que era intendente de Córdoba. Me pareció un tipo interesante como jefe de Gabinete, pero claramente el saco de presidente le ha quedado muy grande.

—Justamente hace referencia al incidente del avión retenido en Ezeiza con tripulantes venezolanos e iraníes. ¿Qué piensa acerca de una posible injerencia de Irán en la Argentina?

—No sé si tiene injerencia, pero si hay que tener cuidado. Si uno conoce de política internacional y te vinculas con estados terroristas, sabes que eso tiene consecuencias. Los tipos te dan algo, pero también te piden y en ese marco tenés que saber las reglas del juego del terrorismo internacional. Nosotros tomamos todo para la joda porque somos argentinos y decimos: “No pasa nada”. Creemos que no vamos a tener problema ya que estamos lejos del medio Oriente. Pero hay que saber cómo se mueven las cuestiones, los intereses, las relaciones y las vinculaciones de todo eso. Una vez que le abriste la puerta, al terrorismo es muy difícil erradicar: Menem pensó que no iba a pasar nada y terminó volando por los aires la Embajada de Israel y la AMIA.

Todavía seguimos llorando por los muertos. Entonces tenés que saber la vinculación que podés tener en el intercambio comercial y si te sirve correr ese riesgo a cambio de lo que te pueda suceder. Porque los tipos son así: ellos funcionan de otra manera y tienen otra forma de pensar desde hace siglos.

Entonces, ¿para qué te vas a vincular con una dictadura vinculada con terroristas como Venezuela? ¿O cómo puede venir un avión con tripulación iraní, rechazado por varios países y que no tengas ni la más mínima precaución? Por eso, los funcionarios son improvisados: en vez de prepararse y juntar la información, cada uno dice lo que quiere y sale con una explicación totalmente distinta. No coindice lo que dice el jefe de servicios de Inteligencia con lo que dice la gente de la federal. Entonces, quiero pensar ingenuamente que no va a pasar nada, pero uno se va dando cuenta: o son improvisados o son muy perversos.

—Chiche Duhalde fue invitada al Ciclo de Entrevistas semanas atrás y calificó como “disparate” el liderazgo de Máximo Kirchner dentro del Partido Justicialista por la provincia de Buenos Aires. ¿Usted cree que Máximo Kirchner está capacitado para liderar el espacio justicialista?

—Mirá, yo lo puse a estudiar a mi hijo y le dije: “Este pibe amasó 600 millones de mangos con solo manejar el joystick como ninguno”. Con mamá y papá presidente y una familia tocada por la varita mágica, te imaginás que no se le conoce un laburo previo. Pero tiene una declaración jurada patrimonial interesante y es jefe de la organización juvenil más importante de Latinoamérica.

Yo les preguntaría a los muchachos de La Cámpora cómo amasó esa fortuna. En Córdoba les decimos arañas sin patas, ya que nadie sabe cómo usa la tela. En este caso, uno se pregunta cómo puede conducir un tipo que no laburo nunca, que no hizo ningún esfuerzo, solo siendo hijo de papá y mamá. E ideológicamente se quieren comer el mundo y bajando del cielo con un vaso de ron, una boina y un habano como revolucionarios de izquierda.

Pero viven con un parámetro completamente distinto y sin conocer un pobre ni por Discovery Channel. ¡Le tenes que googlear que es un pobre! Con todo respeto, a mí me llama la atención cómo te puede conducir un tipo hacia los ideales más altruistas que puede tener un militante político cuando no puede justificar nada. Ni lo que tiene ni lo que tuvo ni lo que va a tener, ni lo que tiene su socio, su amigo o su familia. Este tipo habla de los pobres, pero vive como un rico. Si Máximo no tuviera el apellido Kirchner, ¿qué podría conducir? Uno cuando milita en la política, lo hace como una actividad a la cual te entregas toda la vida.

Pero en Argentina podés ser presidente siendo un bandido bárbaro y un sinvergüenza y no pasa nada. O para ser vicepresidente podés tener 15 procesos penales y tampoco importa. A mi me pueden decir loco, bocón, jetón, pero nunca ladrón y eso es fundamental. Debería ser un parámetro para todos porque a partir de ahí, la vara está más arriba. Entonces me hace mucho ruido que todos estos pibes que hablan de la justicia social vivan con un nivel de holgura que claramente irrita al ciudadano común. Es muy difícil sobrevivir en este país y ellos tienen garantizado la supervivencia por las próximas 3 o 4 generaciones.

—La división del Frente de Todos en el Senado lo dejó afuera del Consejo de la Magistratura para que el oficialismo sume un nuevo integrante. ¿Cree que detrás de eso hubo un acuerdo entre la UCR y Massa para quitarle esa banca?

— No sé si hubo un acuerdo, lo que sí generaron fue un precedente horrible. En noviembre hay que elegir los consejeros de la magistratura por los siguiente 4 años y pareciera que ahora vale el mecanismo del arrebato y del quién tiene más plata y recursos para comprar voluntades.

El Consejo de la Magistratura no va a ser un órgano donde se respeten a la mayoría y minoría, sino que va a ser hacia aquellos con recursos para comprar senadores. Nosotros podríamos haber hecho lo mismo, pero no es justo porque la gente no votó eso. Si la gente nos eligió a nosotros como la tercera minoría en el Senado, después del FDT y el radicalismo, la ley dice que esa silla del Consejo de la Magistratura es para la tercera minoría.

Eso se discute cuando el Senado se renueva por tercios cada dos años: un tercio de las provincias elige sus senadores, se hace la sesión preparatoria antes del 10 de diciembre y ahí se decide quien es la primera mayoría y minoría, la segunda mayoría y quien se queda con la presidencia alterna y la vicepresidencia minoría y segunda.

A partir de ahí, se empieza a distribuir los lugares conforme a como son las primeras reglas del juego. Ahora, Cristina decidió una noche quedarse con una banca del Consejo y para eso había que dividir el bloque de ellos en dos: el FDT por un lado y Unidad Ciudadana por otro. Es una mentira terrible, son exactamente lo mismo y jamás votaron en contra.

Entonces, ¿podemos aplaudir esta estafa? No, no podemos. En lo personal no me afecta, si creo que institucionalmente deja un precedente muy delicado. Han aceptado a un senador que no estaría en condiciones de asumir ese lugar, ya que es un lugar para la minoría. Ya veremos qué pasa.

—Al asumir como presidente del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti avaló la jura de todos los miembros del Consejo. ¿Qué opinión le merece esto?

—El no avaló la jura. Nosotros fuimos a la vía recursiva por persatum para que la Corte determinara como es este tema. Dijeron que iban tomar juramento al senador Doñate y sin abrir un juicio del fondo de la cuestión. La Corte podía no haberlo hecho y resolver el persatum, pero eso no va a pasar: estamos en Argentina, el reino de la improvisación y la especulación. Igual será una banca por seis meses.

Vamos a ver qué pasa y seguramente cuando la Corte determine cómo fue esta maniobra irregular, toda esta situación caiga. Podría haberle tomado el juramento y decir: “Vamos a resolver el tema de fondos”. Pero no se quieren meter, ya que Cristina seguiría castigándolos diciéndoles que son parciales. En definitiva, es un tema delicado. El Consejo de la Magistratura es un organismo que promueve y remueve jueces: si eso está en mano de lo peor de la política, este país nunca volverá a tener justicia independiente.

—Hablando de la Corte Suprema, Alberto Fernandez ya expresó su intención de ampliarla a 25 miembros. ¿Cuál es su opinión al respecto?

—Es un espanto y un mamarracho. No hay ninguna posibilidad de que eso prospere. Puede tener media sanción en el Senado, porque la mayoría de los senadores son peronistas y han salido a repartir un par de caramelos, unos bombones a cada uno de los gobernadores para que cada uno proponga un juez en la Corte.

Y la Corte es la cabeza del poder judicial, con la responsabilidad de establecer la legitimidad y legalidad de los actos del poder ejecutivo. Ahora, si queres cambiar esa forma de interpretar, tenés que cambiar la Constitución para que la Corte sea una oficina más del poder ejecutivo.

El peronismo siempre tuvo esta idea de que la justicia sea un órgano dependiente del poder ejecutivo para legitimar los actos de los que toman decisiones. Y lo digo yo que, si conocen mi historia, saben que soy peronista. Pero soy de los que no roban. Vengo de una provincia gobernada por el peronismo y donde el tribunal de justicia no es distinto al de los Kirchner en Santa Cruz.

Funcionan así: son funcionarios políticos que después terminan entrando en la justicia para garantizar al poder. Así nunca tengan que dar una explicación, rendir cuentas o contar lo que hicieron, como hicieron su fortuna y amasaron los recursos que tienen. El problema es el rol que querés que tenga la justicia y si estás dispuesto a bancar la decisión de un poder judicial sobre tus actos administrativos. Y el peronismo históricamente nunca se bancó nunca eso.

Por ejemplo, hace dos años y medio que el sistema democrático no ha podido sentar en su lugar al representante del procurador general de la nación. En ese momento, el gobierno había propuesto uno que era el juez Rafecas y necesitaba dos terceras partes para llevarlo a cabo. Por lo cual, debes sentarte a charlar. ¡Pero con qué ganas te vas a sentar a charlar, si vos le das la mano y ellos te chorean un dedo! Así no podés lograr esas dos terceras partes, en un gobierno que no tiene concepto de un acuerdo. Y nosotros no pudimos cubrir esa vacante porque todavía no podemos juntar las dos terceras partes en el Senado. El kirchnerismo no dialoga, atropella.

¿Cómo haces entonces? Es algo que no va a pasar. Y así cada día se las ingenian para tirar cualquier tema y sacarnos de los problemas de la gente. No te preguntan qué va a pasar con la Corte, sino que te preguntan por la inseguridad, el hambre, la miseria y el laburo. Te tienen un mes completo hablando de temas que a nadie le importa. Los problemas esenciales de lo que nadie habla, como la seguridad y cómo te maten por un par de zapatillas, son terribles.

Es una catástrofe lo que estamos viviendo: nadie te habla de la miseria ni de la inflación. ¡En Córdoba, los negros meten un billete de 1 dólar en el enchufe porque ya saltó a 220! Nadie está hablando del dólar o de la economía, sino que terminamos hablando de la corte. Y eso no le va a cambiar la vida a nadie.

—Dijo hace un momento que es peronista, a pesar de no integrar actualmente ese partido. ¿Volvería a incorporarse a un espacio dentro del peronismo?

—Yo no creo en las ideologías, creo en los valores. Conozco un montón de gente que son peronistas, que me acompañan y que son más decentes que yo, pero no son conocidos. Para mí la gente se divide entre gente decente y bandidos, gente honorable y atorrantes, tipos éticos y tipos que no tienen ningún valor. El tema de la derecha y la izquierda, peronistas y radicales es otro tema. Yo sigo siendo peronista, porque mi papá era peronista, porque vengo de una cuna muy pobre y la peleamos.

Mi viejo estuvo preso en el 55, desde la cuna él tenía el concepto del ascenso social. Y mi mama, pudiendo ser médica, terminó siendo ama de casa porque tenía 6 hijos para criar. Me voy a morir siendo hincha de Talleres y peronista, no me avergüenza decirlo, pero eso no tiene nada que ver con este peronismo.

Tiene que ver con una cuestión de valores y una aspiración social, con la posibilidad de salir del fondo del barro y llegar a clase media para vivir con techo propio, poder mandar a los chicos a la escuela. Eso es para mí eso es el peronismo. Pero hoy, ¿quién expresa esos valores? Yo no lo sé. Por eso creo en las personas y en los valores que trascienden y uno encarna, no las ideas que uno dice que tiene. Si uno lo escucha hoy al presidente, uno se pregunta cuál es el verdadero Alberto Fernandez. ¿El que habla frente ante un acontecimiento como el tema del avión o el que hablaba de Nisman y del memorándum de la AMIA?

—Se preguntaba sobre quién es el verdadero Alberto Fernandez. Según su experiencia con el actual presidente, ¿usted a que Alberto Fernandez conoce?

—Un día me lo crucé en un reportaje cuando se había ido muy mal del gobierno de Cristina. Yo era senador de la Nación y lo escuché con atención dando un argumento con respecto al tema del memorándum. Me pareció maravilloso, ya que decía que era una locura y que claramente el acuerdo del memorándum con la AMIA era un pacto de impunidad.

Termina la entrevista y le digo: “Alberto, muy interesante lo que dijiste. Voy a pedir que venga Nisman al Senado para que hable”. Y después pasó lo que pasó con el fiscal Nisman. En fin, ¿cuál es el verdadero Alberto Fernandez? Era el que tenía una clara interpretación de lo que significaba el memorándum de la AMIA. Después está el tipo que dice que se enteró ayer del avión con tripulación venezolana e iraní con pasado sospechoso. Entonces, tenes que tener un nivel de coherencia de la vida. Y la coherencia viene por los valores, no por la ideología. Hoy decís una cosa y mañana borras con el codo lo que escribiste con la mano.

—Respecto a la boleta única de papel, ¿está a favor o en contra de su implementación?

—La boleta única de papel tiene su origen en Córdoba, la noche del 2 de septiembre del 2007 cuando a mí me roban la elección de ese año. La ganamos por 78 u 80 mil votos, estábamos todos festejando y le pregunto a mi gente: “¿Tenemos fiscales en todos lados?” Entonces empezaron a hacerse los boludos mirando para el techo y encontré que en 870 mesas no teníamos fiscales. En esas mesas, figuraba con 0 votos. Y en las mesas de al lado donde había un fiscal, tenía 100 votos míos.

Entonces, ¿cómo probaba que me estaban robando? Conclusión: a las 11 de la noche ganábamos por 3 puntos y a las 8 de la mañana del otro día perdíamos por 17 mil votos. Me lo robaron. Y no estoy llorando, porque la verdad ya está. Pero esa elección me la robaron. Fue tal el escándalo que Perfil cubrió esa nota y hubo manifestaciones en Córdoba con más de 100 mil cordobeses, fue un caos. Es más, llevamos 70 urnas a la Justicia para que las abran. Abrieron 4 o 5 urnas y se dieron cuenta que era verdad lo que estábamos diciendo: en el acta decía 0 votos, pero en la urna teníamos votos.

El 4 de septiembre me llama Néstor Kirchner, con quien tenía un buena relación ya que era uno de los pocos actores protagónicos que lo acompañaron en la construcción de un proyecto transversal. Tenía mis reparos éticos, pero el tipo me respetaba y yo lo respetaba. Entonces me llama por teléfono y me dice: “Luis, córtala con el reclamo. El tema es tapa de todos los diarios”. Pero la gente estaba indignada. Y las reglas del juego se hacen para respetarlas, el tramposo no puede tener premio.

Finalmente, asume Schiaretti y enseguida implementa una discusión de normas de convivencia política donde se sugieren 10 medidas. Y una de ellas era la boleta única de papel. ¿Cuál es una de las mayores ventajas que tiene la boleta única? Que la fiscalización la hace la autoridad de mesa, no necesitas tener un fiscal. Es por esto que el peronismo va a abortar el tema, porque los tipos quieren manejar ese ejército de fiscales en el conurbano bonaerense y en las provincias. Con la boleta única eso desaparece, porque el presidente de mesa corrobora y podés tener o no tener fiscal. Si te roban la boleta única, también se la roban al candidato oficialista. De esas diez medidas, la boleta única en Córdoba era una de las más importantes. Sé que el proyecto de ley no va a pasar en diputados y si pasa Alberto la va a vetar porque si no ya no le servirían los aparatos sindicales y los barrabravas para fiscales.

—Relacionado a Schiaretti, Horacio Rodríguez Larreta ha manifestado que va ampliar la alianza de Juntos por el Cambio en caso de ser presidente y, en ese sentido, trascendió que Schiaretti podría ser su potencial jefe de Gabinete ¿Qué opina?

—Ahora no hay ninguna posibilidad de Schiaretti como Jefe de Gabinete. Esto lo sabe todo el mundo, eso no va a pasar. Tuvo la oportunidad de incorporarse al partido en 2017 cuando tenía una gran relación con Mauricio Macri y no lo hizo. Creo que ingeniosamente generó en Cambiemos la expectativa de que podría ser el hombre que alineará al peronismo. Y los peronistas te acompañan mientras sos exitoso: cuando trastabillaste con la cáscara de banana, ahí te dejan. Mientras vos tengas el poder como He Man, los tipos te van a dar bola.

El día en que estés por perder ese poder, los tipos levantan la mano, se paran un taxi, se toman el palo y te dejan. Esa es la historia de este país que se repite de manera casi lamentable y trágica. La historia de argentina los pone en evidencia: el peronismo te acompaña solamente si tenés poder. Schiaretti, a los 70 y pico de años y sin elección en Córdoba, no va a ser dirigente o jefe de gabinete de un gobierno.

—Le agradecemos su participación en el Ciclo de Entrevistas organizado por estudiantes de Periodismo de Perfil Educación y le damos la posibilidad de cerrar el reportaje con un comentario final.

—Ustedes van a ser periodistas y tienen una gran responsabilidad. No pacten, no arreglen y no se conviertan en el puntero político con manejo de lapicera. No pierdan nunca la objetividad y siempre militen por la verdad: esa es la única bandera que uno tiene que abrazar. El día en que un periodista no pueda escribir con independencia lo que piensa, serán cualquier cosa menos periodistas. La importancia es no perder nunca la objetividad y la independencia. Muchas gracias por la invitación.

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