Lunes, 13 Julio 2020 21:00

Cristina y Báez son lo mismo - Por Alfredo Leuco

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Nadie se atreve a decirlo, pero todo el mundo lo sabe: Lázaro Báez es Cristina. Son lo mismo. No se movía una mosca en el gobierno de Cristina sin la orden de Cristina. Lázaro fue el amigo, testaferro, socio, empleado y cómplice del matrimonio Kirchner. Muerto Néstor, la jefatura de la asociación ilícita fue ocupada por Cristina.

 

Por eso sostengo que Báez es Cristina.

A esta altura no hay ninguna duda: el gobierno de la familia Kirchner fue el más corrupto de la historia. Los del menemismo fueron vueltos, chirolas, al lado de estas montañas de dólares y euros contados con maquinitas, transportados en bolsos y aviones, pesados en balanzas y en una parte, invertidos en el exterior a nombre de Daniel Muñoz, el secretario de mayor confianza de la familia K.

Vale la pena revisar la lectura de la acusación, por parte de la secretaria del juzgado cuando comenzó el juicio oral. Fue letal. Dijo que la catarata de dinero le había llegado a Lázaro producto de “una asociación ilícita de amplia corrupción institucional integrada por Néstor, Cristina, De Vido, Josecito López, Nelson Periotti de Vialidad en ese entonces y otro Kirchner más: Carlos Santiago.”

Más que pingüinos, son los buitres de Río Gallegos. Los que tienen niveles de codicia nunca vistos. Los que son capaces de vender a la madre y a las madres de plaza de mayo por una caja fuerte llena de miserables billetes.

Los Báez son socios de Cristina en el hotel La Aldea, de El Chalten. Báez juniors es dueño del edificio y la ex presidenta del terreno. Lázaro tiene 7 causas ante la justicia. Seis son por lavado y en dos está en el banquillo de los acusados junto a Cristina. Hicieron 15 operaciones inmobiliarias entre los Báez y los Kirchner. Y hablo solamente de las que blanquearon.

En su momento, Martín, el hijo de tigre supo tener el 48% de las acciones de Valle Mitre, la empresa que administró tres de los cuatro hoteles de la cadena “Kirchner, Resort All inclusive”. Las Dunas, era de Lázaro, pero se lo vendió a Néstor en cómodas cuotas. En el Alto Calafate se hizo esa vergonzosa operación de los 14 millones que Lázaro le pagó a Cristina por habitaciones que jamás usaron. Insólito.

Incluso Cristina fue el hada madrina de otro curro, pero deportivo de Martín Báez, llamado club Boca, en Rio Gallegos.

¿Son muy tontos o demasiado vivos? O aplicaron el manual básico de lavado de dinero.

Los del Cartel de los Pingüinos, en realidad, son chorros de cuarta, ladronzuelos que les robaron las migajas a los verdaderos ladrones de guante blanco, los patrones del mal de Santa Cruz. Son los perejiles de un supermercado repleto de dinero como el que se guardaba en las bóvedas de Lázaro.

Los muchachos de la agrupación “Lázaro Báez para la Victoria y la Fortuna de Cristina”, pusieron al estado al servicio del enriquecimiento ilícito de la familia presidencial.

Revuelve el estómago de asco moral, como dijo Elisa Carrió. Nunca presentaron balances y los dibujos son groseros. Alguna vez escribí que Lázaro era el Alfredo Yabrán de los Kirchner. Un mafioso todo terreno.

Hay mucho misterio que develar en el caso más espectacular de movilidad social ascendente de toda la historia. Lázaro Báez pasó de empleado bancario a mega millonario. Y fue en apenas diez años, en la década ganada por los Kirchner y sus amigos y cómplices. Lázaro se levantó y anduvo. Prometieron distribuir la riqueza y la distribuyeron… entre ellos.

¿Quién es Lázaro? ¿Qué papel cumplió en el ladriprogresismo feudal? Es el terrateniente más grande del país con 412 propiedades y estancias que en tamaño son igual a 13 veces la Capital Federal. ¿Escuchó bien semejante locura? Las tierras que nos robaron las familias Kirchner y Báez ocupan el mismo territorio que 13 veces la Capital Federal.

Y dos lujosos aviones que, en realidad, eran tres y uno se incendió sospechosamente. Y siguen las estafas. Es interminable la lista de bienes y billetes que robaron. Récord Guinnes. Por eso los Kirchner están entre los más corruptos del planeta.

Lázaro tiene (o tenía) la flota de vehículos más grande del país. Ni las empresas de transporte tienen 1.000 vehículos como él. Una colección de autos negros de alta gama que ni la mafia napolitana. La parte más bizarra de su historia es que fue el constructor, el donante y el vigilador en retiro efectivo del faraónico mausoleo de Néstor Kirchner. Ese monumento a la corrupción y la desmesura fue monitoreado on line por Cristina desde cualquier lugar. Es todo un dato. Es un mensaje clarísimo, aunque tiene su simbolismo.

La noche en que Néstor Kirchner se murió había estado cenando con Cristina y Lázaro. Según el evangelio, Lázaro de Betania ya estaba muerto y sepultado. Pero llegó Jesucristo que era su amigo y lo resucitó en un instante y con una frase: “Lázaro, levántate y anda”. Este Lázaro de estos tiempos de cólera, se parece más a otro personaje bíblico que es casi su contracara. A Poncio Pilatos, el que se lavó las manos y con ese gesto, selló la condena a muerte de Jesús. Es el símbolo del oportunismo, la vileza y la traición.

Todos los trámites que tuvieron que hacerse en el exterior arrojaron resultados positivos porque en Suiza y en Panamá, entre otros países encontraron cuentas y millones de dólares sucios de la corrupción que fueron lavados.

La información dura y pura dice que Lázaro, recibió 52 contratos por la friolera de 46 mil millones de pesos durante el reinado de la dinastía K. Austral Construcciones, se fundó 12 días antes de que Néstor jurara como presidente. Los Kirchner y los Báez formaron un concubinato para el delito. La convivencia fue obscena entre ellos. A Cristina y Lázaro Báez no los une el amor sino el espanto. Ella nunca lo quiso. Pero hoy más que nunca, uno está atado a la suerte del otro. Lázaro ya fue excarcelado, saldrá del penal de Ezeiza en un par de días y generó una rebelión de repudio en el country Aires de Pilar porque sus vecinos no quieren convivir con semejante ladrón de estado, por más tobillera electrónica que le pongan. Y eso que, en ese barrio privado, uno de los más lujosos, Lázaro tiene dos casas y cuatro terrenos. Pero debe un millón de pesos de expensas.

¿Cómo fue que lo excarcelaron? Por una sumatoria de enfermedades crónicas que tiene la justicia. La Unidad de Información Financiera no pidió que siguiera detenido. Es que ahora la conduce un salieri de Zaffaroni llamado Carlos Cruz. Pero, además, la culpa es de la cobardía, la corrupción, la ineficiencia y el cajoneo político que muchos jueces le dan a las causas que duran una eternidad. Y encima porque dos fiscales de Justicia Legítima, Abel Córdoba y Javier de Luca, en lugar de acusar como es su trabajo, defendieron y jugaron para Lázaro Báez de Kirchner. El doctor Córdoba, fue condecorado por Florencia Saintout como “fiscal de la patria”, hace 4 años. Más claro, imposible.

Esto generó la ola de excarcelaciones de los presos más cercanos a Cristina: Amado Boudou, Julio de Vido, Pata Medina, Luis D’Elía, Cristóbal, Fernando Esteche Roberto Baratta, el Caballo Suárez y sigue la lista de angelitos cristinistas.

Lázaro tiró a su hijo mayor y parte de su familia, debajo del camión de la corrupción.

En eso siguió el ejemplo de sus jefes. Ahora dijo que está triste porque Martín Báez no va a salir en libertad por ahora (repito, por ahora) y tiene que seguir preso.

Martín fue uno de los actores principales en esa novela policial pero real, de los corruptos que cuentan fortunas en La Rosadita mientras Jorge Lanata lo muestra y lo denuncia por televisión.

La colosal corrupción comprobada, de la cleptocracia K nos permite rebautizar la ruta del dinero K como la Autopista del dinero K. Porque la magnitud del robo supera todo lo imaginable.

Entre otras salvajadas aparecen pagos a un remisero por 9 millones de dólares. ¿Escuchó bien? Una factura presentada dice que un remisero cobró 9 millones de dólares: lo tendría que haber llevado a dar la vuelta al mundo varias veces en su auto.

Por eso, el asesinado Fabián Gutiérrez, también tenía una fortuna inexplicable. Por eso han aparecido en la Patagonia, buscadores de oro que juegan a la búsqueda del tesoro K que es un dinero que debe ser doblemente lavado. Primero porque proviene de un delito y segundo porque muchas veces está sucio por haber sido enterrado o escondido en paredes o techos. Por eso se roban entre ellos. Nadie quiere perder su parte.

Ella dijo, igual que Fidel Castro que la historia ya la absolvió y que los jueces van a tener que responder preguntas. Pero todos la llaman la jefa y es cierto. Cristina es y fue la jefa. Y más temprano que tarde va a tener que pagar por eso. Son lo mismo. Báez es Cristina.


Alfredo Leuco
Fuente: www.alfredoleuco.com.ar

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