Domingo, 19 Septiembre 2021 08:03

Traiciones, doble comando y vacío en las listas: así empezó la fractura del Frente de Todos en Provincia de Buenos Aires - Por María Fernanda Alonso

Escrito por María Fernanda Alonso

La crisis que implosionó con el enfrentamiento de Alberto Fernández y Cristina Kirchner comenzó mucho antes en la descarnada interna del peronismo bonaerense.

Todo un símbolo. Cuando Cristina Kirchner mandaba a tipear cartas de renuncias y las hacía caer sobre la Casa Rosada, Alberto Fernández salió en helicóptero. “Hola Mario, dónde estás. Quiero que charlemos”, le dijo el Presidente al imperecedero intendente de José C Paz. Era pasado el mediodía y Mario Ishii recién había tirado un asado de tira a la parrilla cuando en el Senado ya se cocinada el vacío de poder. Alberto Fernández llegó a las 13.40. Estuvo dos horas mientras el país quedaba con la boca abierta y sin comer por la renuncia en cascada que inició Wado de Pedro.

La guerra había comenzado. Y mucho antes. Ishii también es todo un símbolo. Sobrevivió al COVID-19 -estuvo más de diez días internado y en coma farmacológico- recibió el alta en agosto y un mes después fue el único intendente de la primera sección electoral en la provincia de Buenos Aires que zafó de la debacle electoral. Sencillo: no hizo caso al mandato de lista única, habilitó la interna con cuatro listas y le ganó a Juntos 48 a 25. Un highlander.

“En toda la primera sección electoral la lista de Victoria Tolosa Paz perdió 3 y 4 puntos, el drenaje fue constante. Hubo corte de boleta a favor de los concejales. Hay un dato clave: antes de las PASO se bajaron 66 listas en toda la provincia. Esos son los heridos que claramente no jugaron después. Además de que la candidata (por Tolosa Paz) no convence. Se perdió toda la primera sección: una masacre”, le dijo a TN.com.ar un histórico armador del peronismo en el conurbano.

La primera y tercera sección electoral siempre fueron “la madre de todas las batallas”. Esta vez, ya eran un desmadre antes de las elecciones y finalmente fueron “la madre de todas las desgracias”.

El cazatraidores. ¿Por qué Alberto Fernández salió disparado para la casa de Ishii en medio de la hecatombe? En 2009, el fornido de José C Paz se colgó el cartel de “Voy a salir a cazar a los traidores” cuando prometió ir de a uno por los que habían jugado en contra de Néstor Kirchner en las elecciones que ganaron Macri-De Narváez-Solá. Por filosofía japonesa o por quién sabe qué, siempre procura poner los “asuntos” en su lugar. En 2004 fue a su madre Doña Santa a la que dejó al frente del municipio para viajar por Japón en busca de sus ancestros. Orden y progreso.

Ishii no se guardó nada en su mítico poncho. Fue el único que habló públicamente sin eufemismos tras la derrota. “Doble comando” y “lista única”, plantó como la causa de la calamitosa caída del Frente de Todos.

De traiciones, ya hablaba Alberto Fernández en un acto en Tecnópolis en el último día de agosto como si presintiera la tormenta de Santa Rosa. “No voy a traicionar a Cristina, no voy a traicionar a Máximo, no voy a traicionar a Massa, ni a ninguno de ustedes. Como sé que los que nombré y ninguno de ustedes me va a traicionar”. En una frase, el miedo a ser picado por el aguijón del doble comando. Hay una máxima peronista que dice: “El que avisa no traiciona”. Pero...

Como muestra, “La Matanza”. En la Matanza, que define cualquier elección en la provincia de Buenos Aires, la lista del Frente de Todos perdió 200 mil votos desde la anterior elección. Fernando Espinoza logró que la Junta Electoral partidaria bajara con un pulgar para abajo a las cuatro listas que buscaban competirle. Una, de La Cámpora, con el apoyo de Luis D’Elía. La izquierda sacó el 7% y el voto castigo pegó fuerte. El oficialismo llegó a imponerse, pero con Juntos pisándole los talones.

“En La Matanza, la lista de la diputada provincial María Laura Ramírez que jugaba con el sector de Máximo Kirchner quedó afuera y eso se paga”, explicó a este medio un experto de las entrañas del peronismo por esos lados. No fue Ramírez nada más. La lista del Movimiento Evita también quedó con el dedo pegado al timbre. Hartos de mirar la puerta, los del Evita llamaron a votar en blanco. Por entonces, el Frente de Todos ya era De Frente Todos contra Todos.



Como muestra, “La Plata”. Otro ejemplo de guerra de trincheras es la ciudad de las diagonales, donde nació Cristina Kirchner y Martín Guzmán quedó en el frasco de la UNLP, según la diputada Fernanda Vallejos, ahora la Aníbal Fernández del cristinismo: hasta el “mequetrefe” le copió. Por empezar, Alberto Fernández eligió para encabezar la lista de diputados nacionales a la platense Tolosa Paz que había caído en las PASO de 2019 para la Intendencia frente a la camporista Florencia Saintout.

En La Plata, arrasó la lista de Juntos empujada por el intendente Julio Garro. “Tolosa Paz es una candidata que no entusiasma. Nosotros queríamos a Gabriel Katopodis y Malena Galmarini -la esposa de Massa- en la lista. Ni Saintout jugó en esta elección. Podría haber ido por la reelección como diputada provincial y ni figuró”, le dijo a TN.com.ar un dirigente que lleva años de elecciones en la octava sección electoral.

Vacío de candidatos, vacío de poder, doble comando. Lenin usó el concepto de “doble poder” para explicar la puja entre los soviets y el gobierno provisional en la Rusia de principios de siglo XX. Lenin reclamaría todo el poder para los soviets. Dos poderes que rivalizan miden fuerzas, hacen acuerdos provisorios, y retoman la confrontación. Qué paradoja: en el peronismo se agarran la cabeza: “El trotskismo es la tercera fuerza en La Matanza. Perdimos a los descamisados”.

Ya en 2009 Eduardo Duhalde había hablado de “doble comando” entre Néstor Kirchner y Cristina Fernández, porque -trasuntó- la Presidenta “no estaba preparada para gobernar”. Fue en pleno conflicto con el campo que terminó con la caída de la 125. Después, implosionó la derrota de Néstor Kirchner y la alocada amenaza de colgar el cartel de libre en la Casa Rosada. Kirchner había perdido por dos puntos y el ruido de la caída fue exageradamente estrepitoso: renunció a la jefatura del PJ y después fue por más.

Esta vez la derrota fue por más del doble. “En la provincia perdimos 20 puntos entre los votos en blanco y las otras fuerzas”, se lamió las heridas ante TN.com.ar un operador del peronismo bonaerense.

La acelerada de Cristina Kirchner frente a Alberto Fernández tiene mucho en las formas del juego a todo o nada tan kirchnerista. Es más que ganar, es doblegar. Por eso mientras criticaba a Guzmán, Cristina Kirchner también lo llamaba por teléfono. El problema no era Guzmán, era que él no hacía lo que ella quería sino lo que le pedía el Presidente.

El Gobierno entró entonces en una escalada de dos autos que aceleran de frente. En la Teoría de Juegos se lo conoce como game of chicken, el auto que no soporta y se desvía de la ruta de choque pierde y es la gallina, el humillado.

Hay una anécdota que cuentan en La Plata que pinta y no maquilla a la Vice. La señora que la cuidaba cuando era chica le regaló a Cristina Fernández una escobita. Ella barría, pero más le divertía salir a la vereda para sacar a escobazos a los chicos del barrio.

María Fernanda Alonso

Visto 809 veces

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…