Lunes, 18 Julio 2022 10:40

Movimientos sociales oficialistas y de izquierda preparan un plan de lucha conjunto y encienden las alarmas en el Gobierno - Por Nicolás Poggi

Escrito por Nicolás Poggi

Organizaciones sociales oficialistas se acercan a la izquierda, mientras crece el reclamo por el salario básico universal. ¿Cómo será el plan de lucha conjunto? 

La incertidumbre económica por una inflación que no para, deja al Gobierno al borde de perder a las organizaciones sociales aliadas en la calle, el medio del ruido sordo por el reclamo del kirchnerismo y un sector de los piqueteros por el salario básico universal. La inflación abandonó su tendencia a la baja con el índice de 5,3 puntos de junio y todo se volvió a alterar en el Frente de Todos. 

La postal de la semana pasada de Fernando “Chino” Navarro, referente del Movimiento Evita, en la Plaza de Mayo junto a los movimientos de izquierda nucleados en Unidad Piquetera opera como una señal de lo que podría venir: la disgregación de las organizaciones sociales en un contexto de crisis y demandas insatisfechas.

La otra luz de alarma la encendió el propio Juan Grabois, referentes del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), quien también se acercó la semana pasada a Eduardo Belliboni, del Polo Obrero, y hasta advirtió que podría romper con el Frente de Todos si el Gobierno no otorga el salario básico universal para garantizarles un piso de ingresos a los trabajadores informales del país.

El reclamo de Grabois es a la nueva ministra de Economía, Silvia Batakis, a quien se excusó de felicitar hasta tanto no avance con esa medida que también reclama el kirchnerismo y La Cámpora.

Batakis, a su vez, tiene que lidiar con el ajuste con el que presentó su gestión y con las demandas (y dudas) del FMI sobre el cumplimiento del Gobierno argentino con las metas y plazos que habían sido fijados por su antecesor en el cargo Martín Guzmán.

Cómo viene el reclamo piquetero

Decididos a no esperar, Unidad Piquetera y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), de donde surgió Grabois, se reunirán el miércoles próximo para evaluar alternativas y avanzar en la posibilidad de concretar un plan de lucha conjunto.

Será el segundo encuentro entre ambos sectores después de la cita que mantuvieron el viernes pasado en la sede del Polo Obrero, ubicada en Mitre al 2100 del microcentro porteño.

La UTEP es conducida ahora por Esteban “Gringo” Castro, un dirigente histórico surgido del Movimiento Evita y que tiene buena relación con el Gobierno.

Si bien todavía no definieron la modalidad de un eventual plan conjunto, sí acordaron avanzar en las coincidencias, según pudo saber A24.com. “Hubo acuerdo en el diagnóstico, pero no en los responsables de la situación actual”, le dijo a este portal un dirigente que participó de la reunión.

Por eso los grupos de izquierda y los piqueteros cercanos al Gobierno volverán a verse las caras el miércoles para “armar una agenda a partir de los puntos en común”, señalaron a este portal dirigentes del sector.

De esa reunión en la sede del Polo Obrero participaron, por Unidad Piquetera, Eduardo Belliboni y Silvia Saravia, de Barrios de Pie-Libre del Sur, y el “Gringo” Castro por la UTEP, entre otros referentes y organizaciones del arco piquetero.

El kirchnerismo mira de cerca

Curiosamente, la situación económica acerca las posiciones del sector combativo con el kirchnerismo. El ala dura de la coalición, que responde a Cristina, persigue y alienta los reclamos por un salario básico universal, una demanda que altera los nervios del Poder Ejecutivo.

Pero el ánimo también está alterado entre las organizaciones sociales. El “Chino” Navarro, que sorprendió el jueves con su presencia junto al Polo Obrero, un día después de que Alberto Fernández recibiera en la Casa Rosada al Movimiento Evita y otras agrupaciones, intentó explicar su postura.

“Estuve en la Plaza de Mayo en la marcha que organizó la izquierda porque creo que es un momento complicado de la economía Argentina y los reclamos son legítimos. Puedo compartir o no todas las consignas, pero hay necesidades y eso hay que reconocerlo”, aclaró el dirigente, que se desempeña como secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete.

 

 

Así empezó Grabois cuando en marzo se apareció en el acampe piquetero de tres días en la 9 de Julio y se sacó una foto con Belliboni. Hoy la UTEP comparte un plan de lucha conjunto con Unidad Piquetera.

“Nosotros seguimos reivindicando al trabajo como el gran ordenador de la crisis socioeconómica Argentina y hay muchas organizaciones que se expresan de distintas maneras!”, había dicho Navarro, desde sus redes, para justificar su actuación. Las bases empiezan a moverse abajo.

Los pasos de la CGT

Mientras las organizaciones de izquierda pisan el acelerador y van por la ampliación de planes y el salario básico universal, la CGT gana tiempo. Los sindicalistas vienen demorando la puesta en marcha de una movilización que será, ahora, contra la “inflación”. Una entelequia.

Si bien esa marcha ya tiene fecha -el 17 de agosto-, la central obrera recién la hará oficial en la reunión del consejo directivo que tendrá lugar el 21 de julio, un día después del Día del Amigo, en la sede de Azopardo.

La movilización se hará desde el Obelisco hasta la Plaza de los Dos Congresos, en rechazo a la inflación y a los formadores de precios, y con una demanda de “unidad” a todo el arco político para que se resuelvan los problemas de la economía. Pablo Moyano lo había aclarado en la previa: “Paro no hacemos, nosotros apoyamos al Gobierno”.

Justamente por eso los sindicalistas venían moviéndose en cámara lenta: a principios de julio plantearon la posibilidad de hacer una marcha en una reunión de la mesa chica en el sindicato de UPCN, donde definieron que lo discutirían en el siguiente encuentro de consejo directivo.

Pero en la semana posterior volvieron a reunirse en UPCN un puñado de gremialistas, entre los que estaban Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (estacioneros), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), además de Pablo Moyano, entre otros, y decidieron patear la convocatoria al consejo directivo para el 21 de julio. Ese día la movilización contra la inflación se hará oficial.

Y tal vez se abra una nueva página en la relación entre el Gobierno y la CGT.

Nicolás Poggi

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