Domingo, 30 Octubre 2022 06:06

Un misterio en la fortuna de los Kirchner: la inmobiliaria "fantasma" de Máximo - Por Nicolás Wiñazki

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Se trata de CO.MA. S.A., que tiene una dirección falsa y la AFIP la dio de baja. El caso muestra que la familia de la vicepresidenta aún no puso en orden los papeles de sus bienes. 

El diputado nacional Máximo Kirchner presentó en su última declaración jurada de bienes una empresa “fantasma”, registrada con dirección falsa. La sociedad comercial inexistente tendría actividad comercial, o al menos la tuvo de acuerdo a documentación judicial de las causas de corrupción K en la que la firma figura como propietaria de dos terrenos en El Calafate. 

La firma se llama CO.MA S.A. Es una inmobiliaria. El primogénito K es dueño del 55% de sus acciones. El resto son propiedad de su hermana, Florencia. La empresa es parte de la herencia que ambos recibieron de sus padres. El problema con CO.MA S.A es que su domicilio fiscal es Padre Agostini 351, El Calafate, Santa Cruz. En esa calle, a esa altura, no hay nada. Ninguna oficina. El domicilio alternativo de la empresa es propiedad de su fundador, quien la vendió a los Kirchner en el 2008, el arquitecto preferido del clan patagónico, Pablo Grippo.

El dato de la dirección trucha de CO.MA S.A es tan evidente que la propia AFIP dio de baja a la compañía por “Estado Érroneo del Domicilio”, a lo que se sumó el ítem “No responde Al requerimiento”, y se advierte también a sus dueños que “Tu constancia está bloqueada”. Estas irregularidades impositivas llevan varios años sin que se corrigieran: “El 30 de noviembre del 2018 venció el plazo para constituir el domicilio fiscal electrónico”, advirtió el ente recaudador, que también señala en documentación pública que “El contribuyente cuenta con impuestos dados con baja de Oficio por decreto 1299/98”.

En la última declaración jurada del diputado Kirchner se consigna que las “Acciones, Cuotas y Participaciones Sociales” que le corresponden por el porcentaje de la firma que de la que es dueño ascienden a 93.354 con cincuenta centavos.

Y que la firma registra “créditos” por 2413 pesos con setenta y cuatro centavos. Esas son cifras que se tienen en cuenta al cierre del período 2021.

Pero al inicio del mismo lapso impositivo, los números tenían una cifra diferente, aunque mínima. Kirchner registró que las acciones, participaciones sociales y cuotas de esa misma compañía ascendían a 94682 pesos con once centavos.

Cuando empezó el período fiscal del 2021, según su declaración jurada de bienes de carácter público, él era propietario del 50% de las acciones.

Luego adquirió 5% por ciento más. Como se dijo, figura como dueño del 55% del paquete accionario total.

A pesar de las múltiples investigaciones por posible corrupción en la que están procesados los Kirchner, o en las que estuvieron con esa situación legal, parecería que no lograron poner en orden los papeles de esta misteriosa empresa que ya en el 2015 había sido señalada por tener un domicilio trucho.

La abogada Silvina Martínez, denunciante en varios de los casos judiciales que involucran a los Kirchner, afirmó a Clarín que “CO.MA. S.A no está bajo investigación en ninguna causa en la Justicia”.

Eso, a pesar de que, como ya confirmó la propia AFIP, su domicilio fiscal es “erróneo” por lo que fue dada de baja y no podría tener actividad ni ser declarada como un bien por un funcionario público.

Lo llamativo es que la sinceridad del organismo que recauda los impuestos contrasta con la posición que ese mismo ente tenía sobre la misma empresa en el 2015.

Clarín y el programa PPT, de Jorge Lanata difundieron ese año que la dirección de CO.MA S.A en El Calafate no existía. De acuerdo a la documentación pública, y a un alerta de la Justicia, la inmobiliaria enigmática funcionaba en el mismo lugar en el que se encontró nada más ni nada menos que una oficina de la AFIP en El Calafate.

Así quedó consignado en un acta de allanamiento que emitió el juzgado de Claudio Bonadio, y que incluye hasta fotos del sitio, cuando los agentes que debían registrar a CO.MA SA llegaron a su domicilio y se encontraron con la nada o, de acuerdo a lo redactado por la policía en esa acta tras intentar impulsar una “orden de presentación con allanamiento” a CO.MA, se detectó que “en el lugar se encuentra una sede la de Administración de Ingresos Públicos”.

La propia AFIP intentó desmentir la informado mediante un texto oficial que se aseguraba que “El domicilio de sus oficinas en la ciudad de El Calafate se encuentra en la calle Padre Agostini 344, esquina Hector Guatti”, por lo que “cualquier diligencia que se hubiera practicado en calle Padre Agostini 351 señalando este como domicilio de AFIP carece de seriedad y profesionalismo”.

El comunicado de la AFIP no daba precisiones sobre el verdadero domicilio de CO.MA SA.

El acta labrada por orden del juzgado de Bonadio era muy precisa al respecto: en lugar de CO.MA SA, las fuerzas de policía que quisieron indagar respecto al funcionamiento de esta empresa sí se habían topado con una dependencia de ese ente recaudador.

Más allá de esa contradicción irresuelta por las autoridades fiscales, eso, hasta que efectivamente dieron de baja la actividad de CO.MA S.A, lo cierto es que siete años después la empresa K sigue con domicilio fiscal en la calle Padre Agostini 351, El Calafate, Santa Cruz.

Ninguno de los miembros de la familia Kirchner, y tampoco sus asesores o contadores modificaron el “error”.

Que trajo consecuencias.

Ni Máximo ni Florencia pagan hoy impuestos por CO.MA S.A porque no hay lugar adonde cobrarlos.

La sociedad siempre quedó al margen de las inhibiciones y embargos de bienes de la familia que la familia Kirchner debió afrontar por casos de supuesta corrupción estatal.

Otro dato que no se corresponde entre el pasado y el presente de esa inmobiliaria “fantasma”, aun declarada como un bien que sí existe por el diputado Kirchner tiene que ver con el valor de la empresa.

En el 2015, cuando se descubrió que su dirección no se correspondía con ninguna oficina de privados, el valor de la firma, de acuerdo a lo declarado ante la oficina anticorrupción por su propietaria de entonces, la hoy vicepresidente Cristina Fernández, tenía un valor de 278 mil pesos. Siete años más tarde, con inflaciones correspondientes, la firma perdió la mitad de su valor, si se tiene en cuenta que Máximo Kirchner declaró que esa misma cifra, por la mitad del paquete accionario, es de 94.682 pesos con once centavos.

¿Para qué usaron los K esa sociedad comercial, si es que aún no está en funciones aunque fue dada de baja por la AFIP?

Los dos terrenos en El Calafate que era propiedad de CO.MA SA no se habrían vendido. Pero la inmobiliaria “fantasma” no tiene empleados, ni siquiera se sabe dónde funciona, más allá de que fue el arquitecto Grippo el que se las vendió a sus jefes que ocuparon la Presidencia y es en una de sus propiedades donde se registró el domicilio “alternativo” de CO.MA SA.

En uno de los tramos de la investigación por la compra del Hotel Alto Calafate de parte de los Kirchner figura una transacción de CO.MA SA que finalmente no se habría concretado.

De acuerdo a la Justicia, la familia K pagó más de 4.900.000 dólares por ese emprendimiento jurídico con buena parte de esa plata cash de la que no se puede determinar su origen.

Con el paso de los años, la sociedad que era dueña del Alto Calafate, Hotesur, se usó posiblemente para lavar dinero de origen ilegal. La causa identificada con el nombre de esa otra firma de los K indagó esas cuestiones, llegó a juicio oral y público, y de un modo que jamás se había resuelto de este modo en la historia del Derecho de la Argentina, los procesados fueron absueltos sin que realicen las audiencias orales al respecto.

Es lo que decidieron dos jueces del tribunal que ahora muy posiblemente sean separados de sus cargos en este juicio si es que la apelación para realizar el proceso tal como dictan las normas es avalada por la Cámara de Casación Penal, quien debe decidir al respecto tras la apelación de dos fiscales.

En la pesquisa previa sobre cómo se compró el Alto Calafate, se probó que el socio de Máximo Kirchner llamado Osvaldo Sanfelice intentó actuar bajo mandato de CO.MA SA para pagar mediante esa empresa parte de los casi cinco millones de dólares con los que finalmente Néstor y Cristina Kirchner adquirieron su hotel más grande de los tres que compraron y construyeron en pocos años.

Dónde funciona CO.MA SA, si es que funciona, dónde se encuentra su documentación, por qué jamás se cambió a un domicilio real su dirección fiscal inexistente, es una información que los Kirchner nunca transparentaron.

El hijo mayor de Cristina y Néstor heredó de parte de sus padres, entre otras muchas cosas materiales e inmateriales, es inmobiliaria fantasma que sigo declarando públicamente como parte de su patrimonio.

Otro emprendimiento con características de “fantasma”, o de “cáscara”, en una larga lista de bienes adquiridos en el poder sin justificación clara.

Una regla que confirma la excepcionalidad de la riqueza K.

Nicolás Wiñazki

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