Jueves, 19 Diciembre 2019 21:00

La presidenta de Justicia Legítima sería la interventora de la AFI - Por Pablo de León

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Cristina Caamaño deberá a hacer un cambio profundo en la ex SIDE. dijo que se demonizó a la agrupación de jueces y fiscales K.

 

Una “dura” o una “kamikaze”. Ese es el perfil que definió el presidente Alberto Fernández​ para intervenir y hacer cirugía mayor en la AFI, la Agencia Federal de Inteligencia, denominación actual de la ex SIDE y casa de los espías argentinos.

Fernández eligió para ese rol a una mujer y la elegida sería Cristina Caamaño, ex titular de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip), y que es presidenta de Justicia Legítima.

También suena el nombre de Nilda Garré, ​ex ministra de Seguridad de Cristina Kirchner, con algún rol en dicha intervención.

Además, fue quien reemplazó a José María Campagnoli cuando fue apartado del cargo de fiscal durante un singular juicio político que ni siquiera se terminó, después de que avanzara mucho más rápido que el juez Casanello en la investigación de las cuentas offshore de Lázaro Báez y la ruta del dinero K.

Cristina Caamaño es una mujer del riñón de Cristina Kirchner y fue, durante los últimos años, una fuerte crítica del accionar de la Justicia en los años del macrismo.

Según Caamaño, "Justicia Legítima fue demonizada. Cuando empezamos a hablar de falta de transparencia, del poco acceso a la Justicia pero siempre promoviendo la independencia, fuimos demonizados", subrayó. Y agregó: "Nos dijeron kirchneristas como si fuera un insulto".

Y agregó: "Se demonizó la palabra garantismo, cuando debería ser una de las palabras más bellas. Significa que estamos con la Constitución".

Con la designación de Camaño, la agrupación judicial kirchnerista "Justicia Legítima" sumaría un nuevo lugar destacado: ya fue elegido el fiscal Félix Crous como titular de la Oficina Anticorrupción.

Además, en 2015 Caamaño fue puesta a cargo de las escuchas telefónicas por orden de la procuradora General Alejandra Gils Carbó.

Ya con el macrismo en el Gobierno, Caamaño criticó la difusión de las escuchas de Cristina Kirchner con Oscar Parrilli, ordenadas por un juez: “Las filtraciones siempre van por arriba, nunca por abajo. Ningún empleado va a poner en riesgo su trabajo por filtrar una escucha ilegal”.

Y afirmó que cuando la Procuración a cargo de Gils Carbó estuvo a cargo de las escuchas, no se produjo ninguna filtración, en cambio después de que pasaron bajo la órbita de la Corte trascendió la primera escucha a la expresidenta Cristina Fernández.

Respecto a ese caso, la fiscal federal advirtió que en lugar de denunciar a la expresidenta "porque dice malas palabras" habría que investigar cómo se filtró el audio, ya que esas maniobras ilegales representan un "peligro".

Entonces, dijo que "hay que devolverle las escuchas telefónicas al Ministerio Público Fiscal. Ahí fueron bien manejadas y el que investiga es el fiscal".

La Fiscal Nacional Cristina Camaño, quien estuvo al frente de la Oficina de Observaciones Judiciales encargada de las escuchas, dijo que la Corte Suprema se preocupó tarde del "festival de filtraciones" y cuestionó que no definiera sanciones. "Las escuchas no se filtran por abajo, se filtran por arriba. No se trata de un empleado infiel; son los jueces o la AFI [...] Mientras estuvimos a cargo de la oficina nunca tuvimos ninguna filtración y fue por una fuerte cadena de justicia. Ni bien nos fuimos empezaron las filtraciones" señaló Además, para la fiscal de Justicia Legítima, aseguró que “hay que reformar la Constitución, hay que democratizar la Justicia, hacer ingresos democráticos, evitar las presiones” y que “si queremos disminuir el poder de Comodoro Py habría que ampliarlo. En lugar de 12 jueces y 12 fiscales federales, si fueran, no se, 48, no todas le caerían a Bonadio. Más sería más democrático”.

Cristina Camaño quedó, tras la creación de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) en 2015, tuvo a su cargo el Departamento de Intercepción y Captación de las Comunicaciones (DICOM), y aseveró que durante su gestión "no hubo ninguna filtración porque había un control muy estricto".

Luego de abandonar ese cargo, cargó contra el Director de Captación de Comunicaciones del Poder Judicial es Juan Tomás Rodríguez Ponte, que antes fue secretario del juez Lijo. "Son ellos los que tienen que dar una explicación, pero, además, tienen que investigar cómo se realizó esta filtración. Con todo en contra, nosotros jamás tuvimos una filtración", agregó la fiscal.

Pablo de León

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