Alcadio Oña

El Gobierno está lanzado a pegarle al Fondo, pensando en un viejo filón político ya muy gastado. Y EE.UU., la potencia que manda en el organismo, se metió en la pelea. ¿Mucho humo o mucho riesgo?

Los precios vuelan 50% anual, sin que el Gobierno acierte con alguna medida. Ahora va con un torniquete sobre los alimentos, otro que será difícil y costoso sacar.

El Gobierno está consiguiendo el gran objetivo de llegar a la elección sin un colapso cambiario, pero amontonando problemas sin resolver.

La recaudación alcanza registros que pasan de largo a la inflación, apuntalada precisamente por la inflación. Así, nuevamente en aumento la presión fiscal sólo es superada por Brasil en América latina.

 

La recaudación alcanza registros que pasan de largo a la inflación, apuntalada precisamente por la inflación. Así, nuevamente en aumento la presión fiscal sólo es superada por Brasil en América latina.

El gobernador recibió muchos más fondos de la Nación que cualquier otro, para planes sociales, laborales y obras. Pero perdió en las PASO y él también debió meter mano en el Gabinete.

 

El gobernador recibió muchos más fondos de la Nación que cualquier otro, para planes sociales, laborales y obras. Pero perdió en las PASO y él también debió meter mano en el Gabinete.

Más del 40% de todo el gasto de Desarrollo Social y otro paquete grande para obras públicas van a la Provincia y, sobre todo, al GBA. Hay plata que llega directa a los intendentes, sin pasar por la gobernación

 

Más del 40% de todo el gasto de Desarrollo Social y otro paquete grande para obras públicas van a la Provincia y, sobre todo, al GBA. Hay plata que llega directa a los intendentes, sin pasar por la gobernación

Entre enero y julio, el Gobierno pisó un paquete de gastos enorme que le pegó, entre otras cosas, a jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares.

El espectáculo que protagonizan el Presidente y la Vice explica, por si mismo, por qué el Gobierno no tiene plan económico.

La suba de precios sacude los salarios, empobrece y no hay manera de ocultarla. Fernández apura un paquete con mucho de asistencialismo y poco de inclusión social.

Enfrentado a brechas cambiarias insostenibles y al riesgo de seguir perdiendo reservas escasas, el Banco Central testea qué precio del mercado puede servir para parar la pelota. Mientras tanto, el cuento de la reactivación ya cansa y se agota.

“Tranquilos, al dólar lo tenemos bajo control”, dijo el ministro delante de Cristina y Máximo Kirchner y de Kicillof. Evidente: el mercado no compra ese discurso y el blue sube y sube. Y las ventas del campo, que sostuvieron las reservas, están en retirada.

La poda en jubilaciones, salarios estatales y transferencias a provincias y la inflación son parte de un ajuste millonario que financia el paquete electoral del Gobierno.

Los índices dicen que el costo de los alimentos subió menos del 5% anual en Chile y Uruguay, contra el 50% de la Argentina. Obvio: o no tenemos plan o si había uno, fue un desastre.

En 2003, Néstor Kirchner le pagó al Fondo los US$ 9.800 que se le debían. Creyó que se lo había sacado de encima para siempre: hoy aparece por todos lados.

No hay lugar en que no salte el fracaso del Gobierno en su pelea contra la inflación. Sobre todo, en el costo de los alimentos. ¿Y qué salida propone el cristinismo?: cambiar el índice de precios.

La pelea por los subsidios, los cruces por el FMI y el propio Alberto F. vs. Cristina K. hablan de un acuerdo si no imposible, cuanto menos bloqueado. Y corren el foco puesto en el ministro de Economía.

Son fondos que la Casa Rosada maneja discrecionalmente, por fuera de la coparticipación. Desde enero de 2020, la cuenta dice $ 178.000 millones para Buenos Aires contra $ 17.900 de la Ciudad Autónoma.

 

Son fondos que la Casa Rosada maneja discrecionalmente, por fuera de la coparticipación. Desde enero de 2020, la cuenta dice $ 178.000 millones para Buenos Aires contra $ 17.900 de la Ciudad Autónoma.

Conviven con 660 precios cuidados, la gran mayoría son alimentos, donde las remarcaciones no se frenan.

 

Conviven con 660 precios cuidados, la gran mayoría son alimentos, donde las remarcaciones no se frenan.

Frente a un gasto público histórico, hay fallas en la conducción, ineficiencia, falta de planes y una estructura administrativa muy politizada y poco profesional.

Los últimos indicadores económicos y sociales son los peores en años y la muestra de una decadencia que en muchos sentidos se agudiza.

El Gobierno sigue confiando en sus propias proyecciones, bien lejanas de las del mercado. Y el plan de vacunación muestra serias inconsistencias, que exceden por mucho el escándalo del “vacunatorio VIP”

El Gobierno congela tarifas y mete controles por todas partes, pero los índices clave pasan de largo el 30, el 50 y hasta el 60% anual. Esto se llama ajuste, y de los peores.

El Gobierno va y viene, con decisiones y argumentos desordenados y sin que se sepa dónde quiere ir. Mientras, la economía se hunde, y tanto que si no hay un viraje fuerte los datos anticipan que crecería 0, nada, durante la gestión de Fernández.

El cepo a las exportaciones de maíz lleva el sello del ex secretario de Comercio, igual que el comentario de Fernández sobre la carne. En 2008, pleno conflicto por la 125, Moreno frenó un acuerdo que piloteaba el actual Presidente

Los datos socio económicos son terribles y las señales que da el Gobierno no parecen apuntar a mejorarlos. Es el escenario en el que se desarrolla la cada vez más abierta disputa entre el Presidente y quien lo eligió para ocupar ese cargo.

En una economía parecida a una montaña rusa, donde el desempleo real ronda el 25%, la inversión cae a pique y el capital productivo que se gasta no se repone.

Los datos que maneja el propio Gobierno hablan de la profundidad de la recesión que atraviesa la actividad económica. Y las dificultades para dejarla atrás.

Entre enero y septiembre, la Provincia ya recibió $ 126.300 millones de la Nación por fuera del Presupuesto y de la coparticipación. Salen de las llamadas transferencias discrecionales y se suman a los $ 50.000 millones que se le sacan a la Ciudad Autónoma.

 

Entre enero y septiembre, la Provincia ya recibió $ 126.300 millones de la Nación por fuera del Presupuesto y de la coparticipación. Salen de las llamadas transferencias discrecionales y se suman a los $ 50.000 millones que se le sacan a la Ciudad Autónoma.

Según surge de los datos que el INDEC acaba de difundir, el PBI y el consumo están en niveles pre 2006 y la inversión no llega ni a los de 2004. Lo mismo pasa con la industria, la construcción y varias actividades más.

 

El Gobierno no logra encontrar la manera de recrear la confianza para que las empresas se decidan a invertir en el sector productivo.

El Gobierno hace comparaciones que no siempre lo dejan bien parado con la gestión anterior. Empleo, actividad e inversión, muy afectados por la crisis.

 

El Gobierno no encuentra la fórmula para calmar el mercado cambiario y achicar la brecha. Especulaciones sobre el futuro del cepo. Impacto en el sistema productivo.

 

El impacto de la pandemia sobre el mercado laboral fue fuertísimo en el sector privado. Pero en el Estado se crearon más de 22.000 nuevos puestos.

El método para administrar la economía en medio de la crisis no hace más que acrecentar la sensación de incertidumbre.

 

Las variables económicas aceleraron su caída. Pero por ahora no se vislumbra las medidas que aplicará el Gobierno para revertir el desplome.

 

El Gobierno otra vez muestra datos de una manera que busca impedir ver la realidad de lo que está pasando con la economía.

 

Crecen el empleo informal, se contrae aún más el poder adquisitivo y la facturación en diversos rubros de la producción y los servicios se desplomó más del 60% en relación a un año atrás.

 

Las cifras de la AFIP y también de los gravámenes provinciales muestran una caída significativa.

 

Kicillof anunció que no se puede volver a la normalidad anterior a la pandemia. La diputada Vallejos lanzó un proyecto al estilo “vamos por todo”.

 

Va de los autos a los electrodomésticos y a las motos; del consumo de leche y carne al cemento y a las escrituras. La lista marca caídas históricas.

 

Especialistas con acceso a la Rosada y contactos con los bonistas hablan de un duro enfrentamiento.

 

Paro del campo, agujero fiscal, cortocircuitos con el FMI y los bonistas, recesión. El Gobierno acumula problemas.

 

Los datos del INDEC y la realidad hablan de una herencia gravosa. Deberá enfrentarla el Gobierno, con un plan que no sale y parece aguardar al FMI.

 

Pese al dólar alto y a ser un motor de la economía y una gran fuente de divisas, las ventas al exterior sólo suben 5,4%. Evidente: algo falla.

 

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