Lunes, 25 Abril 2022 08:31

Cristina Kirchner pierde poder de fuego, el defensor extranjero de Martín Guzmán y argentinos sueltos en Washington - Por Ignacio Zuleta

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La jugada de la ex mandataria por la Magistratura la debilita en el Senado. Jeffrey Sachs, a favor del ministro de Economía.

El ardid que paraliza el Congreso 

El primer efecto del ardid de dividir el bloque oficialista de senadores para sumar un representante en el Consejo de la Magistratura será una virtual parálisis de la vida legislativa. La decisión del peronismo de "venezuelizar" la cámara -al decir de Miguel Pichetto- creando divisiones artificiales, es terminar con los códigos de convivencia legislativa.

La mayoría de 35 bancas para el Frente de Todos surgió de las urnas del 14 de noviembre. Lo oficializó el Senado desde la apertura del año legislativo y lo aprovechó, legal y legítimamente, para alcanzar el control de la mayoría de las presidencias de las comisiones más importantes de la cámara. Esa unidad que sirvió para consolidar el poder en el Senado, lo malversó la decisión de crear un segundo bloque para hacerse representar como segunda minoría y desplazar al representante del PRO.

Sin confiabilidad, no funciona más el Congreso, insiste Pichetto, que tiene más experiencia legislativa, bajo todas las climatologías de los últimos 25 años, que la mayoría de los protagonistas.

Cristina pone en riesgo el único poder que le queda

¿Legal? Es legal. ¿Legítimo? No, porque es ejercer una facultad legal para distorsionar el sentido del voto popular. Es, por eso, un acto de corrupción. ¿Oportuno? Desde el interés privado de los protagonistas, puede ser. Desde el interés público, es dudoso: la familia Kirchner tenía dos posiciones de poder. Máximo ya entregó la presidencia del bloque de los Diputados. Ahora Cristina, con este ardid, puede paralizar la única herramienta de poder que le quedaba.

Sin códigos, la oposición entra en guerra total y es difícil que pueda avanzar con alguna normalidad el año legislativo. Hacia adentro, los códigos también han quedado fracturados. Buena parte de los senadores del oficialismo se enteraron por los medios que los habían traficado como integrantes de dos nuevos bloques.

Los aliados que le permitieron sumar hasta 37 votos -La Rioja, Río Negro- se enteraron al final de la película. ¿Confiarán ahora en la conducción que se mueve por razones de Estado sin avisarle a nadie? Hasta el fin de semana, como primera prueba de este jubileo de la desconfianza, el oficialismo no podía mostrar las firmas en el dictamen del proyecto de la ley Parrilli de promoción del blanqueo al 20% de fondos presuntamente fugados.

Misilazo de Olivos contra Cristina

Con esta capitulación ante la Corte y el daño al único instrumento institucional que le queda, Cristina no mejora su posición en la trifecta presidencial. Aunque haya pactado con Massa comunicar juntos los nombres de los representantes de las dos Cámaras, la sola diferenciación en su trato con la oposición, lo deja mejor parado a Sergio.

Desde Olivos, encima, no le ahorran agravios. El más notable fue el discurso del economista Jeffrey Sachs en Buenos Aires. Asesor de Martín Guzmán en la negociación con el FMI, expuso en mesas grandes y chicas la hipótesis de que la deuda argentina no es un problema, que la ratio deuda/PBI es menor que el de todos los países del G-20, y que el déficit es chico si se lo compara con el de los países más desarrollados. El monto de la deuda agregó, tampoco es una enormidad.

En su exposición ante funcionarios, políticos y empresarios, Sachs dijo que el problema de la Argentina es la mala fama, la desconfianza de los calificadores de riesgo que dicen que todo en la Argentina va a fracasar, y que es, en suma, una cuestión de narrativas surrealistas (usó esa palabra) y de mala fe de los acreedores. El mensaje, promovido por Olivos a través de Gustavo Beliz, a cargo del Consejo Económico y Social que auspició la exposición, tiene destinatarios claros: Cristina y Máximo Kirchner y su entorno del Instituto Patria.

Esa tribu se ha bajado del Gobierno porque afirma que la deuda es criminal, el acuerdo de Guzmán es ruinoso e impagable, y que conduce al Gobierno a una derrota electoral en 2023. Si era esperable una bocina más calificada para responderle desde el Gobierno a Cristina ha sido esta. Por si quedasen dudas, calificó a Guzmán de “maravilloso”. Así amamos en la Columbia University, alma mater de Stiglitz, Guzmán y Sachs.

En la reunión con presencia de opositores, estaba Jesús Rodríguez, que le respondió a Sachs con un tiro por elevación. Recordó al economista Julio Olivera, cuando dijo, en comentario a la diferenciación keynesiana entre riesgo e incertidumbre, que ésta es más dañina y durable en el tiempo que las malas decisiones de los gobiernos. En síntesis, que no es cuestión de relato, sino que el Gobierno no tiene plan y no genera certidumbre. Citó como ejemplo que no tiene Presupuesto 2022 y que ha incumplido ya el compromiso con el FMI de tener uno por decreto al 15 de abril. Nadie le respondió.

Rosatti no habilitó aún el whatsapp

La Corte no ha movido aún. Para ilustrarlo a tono con este tiempo, Horacio Rosatti aún no ha abierto el grupo de whatsapp como presidente del Consejo. Espera, seguramente, que los consejeros examinen los títulos de los representantes de Cristina y Massa, cuestionados por oficialistas y opositores. Más allá de lo que digan los consejeros, la querella subirá hasta la Corte, que deberá revisar la legitimidad del procedimiento de dividir bloques a la carta para armar mayorías y minorías que, al final y en un futuro no lejano, pueden alinearse en su contra.

La arbitrariedad de sumar el voto popular de una manera para apoderarse de comisiones del Congreso y, de otra manera, para medrar con representantes, se produce en un contexto de máxima agresividad del Gobierno hacia la Corte. La insulta por ilegítima, le piden juicio político, la quieren ampliar para anegar su poder. Si el tribunal no revista el procedimiento puede estar construyendo su propio cadalso.

El entusiasmo del oficialismo por acatar el fallo de la Corte que reinstala el Consejo de 20 miembros, como fue hasta 2006, revela el interés en proteger el número en el órgano judicial. Ese interés hizo cambiar los argumentos en un instante. Hasta la semana anterior, la sentencia de la Corte era para el oficialismo, ilegal e inconstitucional. El martes, con la división de los bloques, el fallo se convirtió en un recurso para aprovechar.

Sergio Massa admitió la propuesta de la radical Roxana Reyes como la única posibilidad de no dinamitar su poder en la cámara. Lo que no le importó a Cristina, sí le importó a él. Compartieron la firma de las comunicaciones de nuevos representantes y las enviaron, como una bandera de rendición, directamente a la Corte, cuando hubiera bastado con hacerlo hacia el Consejo. Ahora el juego está en el pleno de la Magistratura.

Sacaban turnos para no cruzarse en Washington

La semana asistió a tumultos mansos y tumultos ruidosos. Entre los cruces mansos conviene señalar los esfuerzos que tuvieron que hacer durante la semana en Washington, que es una ciudad más bien chica, personajes tan lejanos entre sí como Mauricio Macri, Martín Guzmán, Jorge Capitanich o Gustavo Beliz. Tenían que pedir turno para no tropezarse en las veredas de esa ciudad en donde coincidieron los mismos días.

Guzmán fue a la conferencia del FMI. Beliz y Capitanich presentaron en el Banco Mundial y el BID el proyecto del Eco-Token, una moneda digital que permitirá compensar el valor de los ecosistemas con los que cuenta el Chaco. Cuanto más se proteja la biodiversidad, más valdrá el token y más crecerá el fondo –dice el prospecto-.

El ingenio popular no descansa nunca. La Argentina a la cabeza de la creación de medios de pago que reemplacen al devaluado peso. ¿Para qué, si tienen el dólar, se preguntan otros? Capitanich es el único peronista que se anota ya como candidato y pisa fuerte en la liga de gobernadores, pero no habló de ese proyecto en este viaje.

Trama con sotanas

Macri dio conferencias sobre su experiencia de primer tiempo y respondió ante académicos, empresarios e inversores que le juntó Gabriel Sánchez Zinny:

1) Que su prioridad no es ser candidato en 2023.

2) Que lo único que le importa es la unidad de Cambiemos y que tenga un plan.

Este formato inquieta a los caciques del PRO, que sabe que sólo tiene destino si mantiene la alianza con los socios de la UCR. El expresidente se crio entre sotanas –la del colegio Newman–, pero se sorprendió cuando el anfitrión en la universidad de Georgetown vestía un clergyman. Cayó en la cuenta de que esa universidad pertenece a la Compañía de Jesús.

El cura Mathew Carnes, S.J., director del Center of Latin American Studies lo recibió en personal y despertó en el visitante recuerdos bergoglianos. Ocurrió al mismo tiempo que el Papa le suspendía en el Vaticano la visita a Santiago Cafiero.

Macri se cruzó, de regreso, con Patricia Bullrich, que iba a Miami, donde participará desde este lunes en un panel en la Universidad Internacional de la Florida junto a Luis Almagro, secretario de la OEA y enemigo jurado del Gobierno argentino. Notario de estos desplazamientos, Fulvio Pompeo, canciller privado de Macri, que verá todo lo que Patricia hace y deshace en las aulas de la Florida.

Lilita, dueña de casa de Cambiemos

Con mansedumbre, pero alguna tensión, Gerardo Morales y Mario Negri juntaron más de un millar de radicales en Villa Giardino, Córdoba. Era la cumbre anual de esa fuerza a nivel local, que no se hacía desde 2019. El encuentro permitió conciliábulos discretos sobre qué candidato le pondrá enfrente la UCR a Luis Juez para disputar la candidatura a la gobernación.

Lo que hagan en ese distrito puede jugar el destino de Juntos por el Cambio. Es el segundo distrito en cantidad de electores del país, capital nacional del anti cristinismo y el peronismo de Juan Schiaretti, que comparte el voto con lo que representa el macrismo, para pintarlo con brocha gruesa.

Morales venía de una larga reunión con Lilita Carrió en Capilla del Señor en donde repasaron agenda. Lo principal, no derechizar la coalición. De ahí salió la iniciativa para que la reunión de la mesa nacional de Juntos por el Cambio de este miércoles se haga en los cuarteles de la Coalición Cívica. Es en la calle Vicente López, en donde funciona el Instituto Arendt.

Se verá ingresar a halcones y palomas, por primera vez, en un santuario de intelectuales como es el búnker de Carrió. En ese lugar se hablará de Córdoba, adonde viaja el jueves Miguel Pichetto. Va a presentar su libro, pero se hará acompañar por Juez, con quien tiene previsto además una actividad en la localidad de Oncativo. Con Schiaretti, por ahora, más lejos que cerca.

El oficialismo rodeó a Solá

La presencialidad descubre demografías extravagantes, inusuales. El bloqueo que produjo la peste Covid en la vida pública la recluyó en el rincón canalla de las redes. Se generaron amistades y odios íntimos que corrieron las fronteras desconocidas antes. Así como el Congreso alcanzó un quórum casi absoluto nunca conocido antes, se generaron relaciones políticas que la presencialidad ahora revisa y revierte.

Un retablo de esa nueva demografía lo dio el acto de entrega de una condecoración a Felipe Solá, el payador perseguido del gabinete, a quien la cúpula le debe aún alguna explicación por su salida de la Cancillería. Aquel episodio quedó amortiguado por la virtualidad. Ahora, el excanciller reapareció rodeado de funcionarios del Gobierno que lo apartó. En la entrega de la condecoración estaban Carlos Zannini, Jorge Taiana, Daniel Filmus, León Arslanian y el vicejefe de gabinete Jorge Neme, que es el CEO de Juan Manzur.

Difícil imaginar una delegación más refinada del oficialismo junto a Solá, a quien Alberto le ha negado el saludo desde que lo reemplazó por Santiago Cafiero. Completaba el lote Gustavo Vera, estrecho amigo del Papa de la rodilla herida, y asesorísimo en Presidencia a cargo de tareas vinculadas con la lucha contra la esclavitud, que aún existe.

Armenia, Malvinas, Ucrania, Karadagián…

Los trazos gruesos de ese sociograma lo completa le sede del acto. Armenia es un país con conflictos geoestratégicos singulares, que alcanzan nuevo contexto con la guerra de Ucrania. Solá aprovechó el momento para exponer las diferencias entre el conflicto de Malvinas con Gran Bretaña -colonialismo puro- con el de Armenia en Artsaj -un tema de autodeterminación-. Flotaba en el ambiente la comparación con la Ucrania invadida.

Las pinceladas finas la dio otro grupo de invitados, que mostraron la cercanía de la diplomacia profesional hacia Solá. Estaba una representación de los leones veganos, los embajadores más experimentados de la casa: Federico Mirré, primer embajador en Gran Bretaña de Néstor Kirchner y Juan Carlos Olima. También Archie Lanús, de quien recordó Solá que no es vegano porque tiene dientes (risas).

Se entiende esa empatía profesional. Solá cuando ocupaba el piso 13° de la cancillería –oficina del ministro- podía ver desde una ventana, la oficina de enfrente que ocupó en 1973, en el palacio San Martín, cuando trabajaba en el equipo de Jorge Vázquez, subsecretario de Relaciones Exteriores de Héctor Cámpora.

Solá recibió la máxima condecoración de Armenia por sus gestos de respaldo a ese país en el reconocimiento del genocidio de 1915 y las víctimas de la guerra de Artsaj en 2020. Diplomático, reconoció que ya Raúl Alfonsín, cuando era presidente, se solidarizó con aquella tragedia de 1915. Le puso gracia al encuentro cuando recordó el viaje a Armenia con Carlos Menem en 1998, pese que el riojano había vetado una ley de condena al genocidio. Cuando bajaban por la escalera del avión dijo haber escuchado, en voz baja, el comentario de Carlos Corach: "¿Cómo no se nos ocurrió traer en este viaje las cenizas de Martín Karadagián?".

Milei a manos libres con el PRO

Entre los tumultos ruidosos hay que anotar el que protagonizó Javier Milei en Mendoza, adonde una reunión del partido Demócrata Nacional convocó por unanimidad a una convención que lo convertirá en su candidato a presidente. Esa indignación por derecha tuvo su réplica en el tractorazo en la Capital, adonde se subieron dirigentes del PRO. Este partido teme un drenaje de adhesiones a Milei. Este juego entusiasma a quienes, adentro y afuera, quieren poner a prueba la unidad de Juntos por el Cambio.

Omar de Marchi, el dirigente del PRO más importante del interior no estaba en Mendoza, pero se quejó de que la Bolsa de Comercio de esa provincia no le prestase sus instalaciones a Milei. Este le agradeció con un llamado a De Marchi, que estaba en Santiago del Estero poniendo un ladrillo en el ProFe (PRO Federal). En el calor de la charla, se disparó un manos libres para que los santiagueños lo escuchasen a Milei. Hubo conceptos sobre los socios radicales que se viralizaron más de lo conveniente para las relaciones internas de la coalición opositora.

Ignacio Zuleta

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