Domingo, 12 Junio 2022 10:58

Día por día, cómo fue el itinerario del avión venezolano-iraní en Argentina y qué dicen desde la tripulación - Por Pablo Javier Blanco

Escrito por Pablo Javier Blanco

Entró al país el 6 de junio y recién dos días después se informó a los organismos de inteligencia sobre su ingreso, tras un alerta de Uruguay. 

El avión venezolano-iraní Boeing 747-300M matrícula YV3531 que está retenido en Ezeiza disparó ayer todo tipo de hipótesis luego de que el diputado Gerardo Milman y otro grupo de legisladores revelaran un pedido de informes al respecto, pero la aeronave se encontraba en Argentina desde el día lunes 6 de junio, cuando aproximadamente a las 15:30 arribó a la terminal de cargas TCA del Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini. 

Según documentación judicial a la que tuvo acceso Clarín, los organismos de Seguridad y la Agencia Federal de Inteligencia recién supieron de su presencia en suelo argentino 48 horas después a raíz del rechazo de Uruguay de permitirle ingresar a su espacio aéreo y la negativa de cargarle combustible para abastecerse.

Esa fue la primera señal de alerta que llegó a la Dirección Nacional de Migraciones, tras un operativo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que intervenido luego de que el avión de la empresa Emtrasur regresara al país operando el vuelo 9219.

El 6 de junio, el avión llegó a Buenos Aires operando el vuelo 9218 y provenía de Caracas, República Bolivariana de Venezuela, con 19 tripulantes, de los cuales 14 eran de nacionalidad venezolana y cinco de ellos de origen iraní.

En ese momento, según relevó la Dirección de Migraciones, "no pesaba sobre ninguno de los miembros de la tripulación alerta, restricción o impedimento alguno, se permitió su ingreso en los términos de la normativa aplicable (Ley N° 25.871 y normas OACI)", explica una nota fechada el 8 de junio que lleva la firma del Director General de Movimiento Migratorio Juan José Capella.

El martes 7, un día después, el avión tenía agendado un nuevo vuelo, con todos los tripulantes a bordo, sin embargo, se tuvo que cancelar porque la aeronave no tenía el combustible suficiente para realizarlo. Por esa razón, las 19 personas de la tripulación pasaron la noche en un hotel de una reconocida cadena internacional en Ezeiza.

El 8 de junio, a las 14:44, el avión venezolano-iraní despegó rumbo a la República Oriental del Uruguay, con un único objetivo: abastecerse de combustible. El vuelo 9219 tuvo que regresar a la Argentina ya que las autoridades aeronáuticas uruguayas no admitieron el ingreso a su espacio aéreo.

Ese movimiento extraño en el aire, que quedó retratado en una suerte de rulo aéreo según puede observarse en imágenes que compartieron sitios especializados, derivó en un operativo de la PSA, que terminó con la tripulación retenida en la plataforma por varias horas.

A las 21:30, el señor Víctor Pérez, que se presentó como operador aéreo responsable del avión, se comunicó con las autoridades nacionales para solicitar el desembargo de los tripulantes ya que se encontraban vencidas sus horas de servicio.

Fue entonces cuando se labraron las actas de rigor, fechadas a las 21:43, en la que se documentaron los nombres de cada uno de los tripulantes del Boeing 747. Ese papel lleva las firmas de Jonatan Burgueño y Karina Guzmán, jefa del departamento de fiscalización operativa de Migraciones en el Aeropuerto de Ezeiza. Allí se consignó que se le secuestraban los pasaportes a los venezolanos e iraníes.


El acto de autorización provisoria de permanencia de los tripulantes del avión venezolano-iraní.



La inspección migratoria sobre los 19 tripulantes fue formalizada y finalizada a las 22:10. En ese trámite se realizó en función del artículo 35 de la Ley 25871 que establece que "cuando existiera sospecha fundada que la real intención que motiva el ingreso difiere de la manifestada al momento de obtener la visa o presentarse ante el control migratorio; y hasta tanto se corrobore la misma, no se autorizará su ingreso al territorio argentino y deberá permanecer en las instalaciones del punto de ingreso. Si resultare necesario para preservar la salud e integridad física de la persona, la autoridad migratoria, reteniendo la documentación de la misma, le otorgará una autorización provisoria de permanencia que no implicará ingreso legal a la República Argentina".

Fue entonces cuando ese miércoles, cerca de la madrugada, recién se remitió una nota a los organismos de seguridad e inteligencia informando lo acontecido.

Acto seguido, se la tripulación volvió a alojarse en el mismo hotel, situación en Ezeiza. Al día siguiente, según consta en la documentación a la que tuvo acceso Clarín, se mudaron a otro alojamiento en una zona comercial de Canning. Fue entonces cuando desde Migraciones se les devolvió a los tripulantes venezolanos sus pasaportes, porque al ser ciudadanos de un Estado Asociado al Mercosur, no requerían ningún visado consultar particular.

No ocurrió lo mismo con los cinco tripulantes de origen iraní. "Se hace saber que la totalidad de los tripulantes pueden, previa intervención de la DNM, abandonar el país sin limitación ni condicionamiento alguno", marcaron desde el organismo oficial.

En ese sentido, explicaron que si los tripulantes de nacionalidad iraní se presentan ante Migraciones haciendo saber que se van del país en vuelos de línea sus pasaportes serán "entregados en forma inmediata y concomitante al egreso del territorio nacional".

Hasta que eso suceda, todos se encuentran en Argentina con una autorización provisoria de permanencia hasta tanto se formalice su regreso. Es decir, hasta que dejen el país, pero no a bordo del 747-300M matrícula YV3531, que deberá seguir retenido.

En diálogo con Clarín, uno de los integrantes de la tripulación habló de la situación como un malentendido que ya se resolverá, pero aclaró que no estaba autorizado a dar ningún tipo de información. "Una vez que se complete el vuelo se podrán dar detalles", dijo, en un tono de voz tranquilo.

Tras la revelación de los problemas con el vuelo venezolano-iraní se supo también que la aeronave había estado horas antes de aterrizar en Ezeiza en el aeropuerto Taravella, de Córdoba, ya que debido a la niebla no podía bajar en Buenos Aires.

Esa fue la primera operación de un Boeing 747 desde 2015 en el lugar. El avión despegó a las 14:35 rumbo a Ezeiza luego de llamar la atención de los aficionados de las aeronaves en su paso por la provincia mediterránea.

En medio de todo el episodio, este sábado 11, el abogado Rafael Resnick Brenner presentó un pedido de Habeas Corpus colectivo ante el juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, "No pesa ninguna restricción ni interdicción alguna sobre la aeronave, es más, fue varias veces inspeccionada por la Aduana y Policía de Seguridad Aeroportuaria sin que arrojase ningún tipo de novedad", afirmó el abogado.

Pablo Javier Blanco

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