Claudio Jacquelin

Las peleas en público de los dirigentes tienden a profundizar la angustia y la irritación de la sociedad; las disputas abiertas en Pro y la UCR; y la reaparición del “dedo acusador” de Carrió 

Los nexos entre su insólito sobreseimiento y la carta que otorgó el dispositivo “manos libres” a Alberto Fernández para acordar con el FMI 

Cualquier intento de acuerdo con la oposición sufrió un duro golpe en pos de la necesidad del Presidente de unir a la base de sustentación del Gobierno 

Las elecciones no adelantaron ningún tiempo: no hay candidato presidencial inevitable y el presente sigue ofreciendo más fragilidades que certezas para cualquier proyecto 

En una época en la que han abundado los imprevistos como nunca, la más sorprendente sería que no hubiera alguna sorpresa; ya ocurrió en las PASO

Nadie sabe con certeza con quiénes Fernández contará para iniciar el nuevo derrotero, ni con qué decisión y fortaleza lo encarará; los antecedentes no alimentan el optimismo

Una conjunción de condiciones objetivas y subjetivas obliga a no desechar un escenario más negativo para el oficialismo y a pensar en sus posibles consecuencias

Ni el cambio de Gabinete, las medidas desesperadas o el “plan platita” han logrado detener el proceso de descomposición que afronta el Gobierno

Lo ocurrido en Dolores es un ladrillo más en la pared de la desconfianza y la distancia que media entre la sociedad, la dirigencia y las instituciones

Escasean los analistas y referentes económicos y políticos capaces de ver una “mejor mala idea” que libere al Gobierno del dilema de enfrentar un “fogonazo inflacionario” y una crisis cambiaria

Las realidades paralelas en las que viven (y no conviven) los principales referentes de la coalición gobernante y la propensión a autodañarse explican y complican cada día un poco más la frágil situación del Gobierno

El orden (o el desorden) nacido el 10 de diciembre de 2019, que fue degradando la cuarentena y sus secuelas, colapsó el 12S y se impone refundarlo

La gestión que parió el recambio de gabinete acaba de tener su semana de superacción. Una sucesión de actividades y gestos para confirmar que el objetivo es mostrarse en movimiento. Pero eficiencia y resultados son asuntos de otra naturaleza.

Aunque se acumulen desequilibrios económicos y se incremente la incertidumbre, nada que esté al margen de la campaña tiene lugar en la hoja de ruta oficialista

La resolución de ayer, que sobreseyó a la vicepresidenta y otros exfuncionarios de su gobierno por el memorándum con Irán por el atentado a la AMIA, es solo una gota más en un vaso a punto de rebalsar

En la Nación y en la provincia nadie duda de que el hijo bipresidencial obligó a presentar renuncias y armar gabinetes de emergencia, de cuya perdurabilidad y rumbo nadie tiene certezas

Después de un año de acatar como nunca antes todo lo que desde el poder instituido se ordenó, ganó terreno un sentimiento colectivo de frustración que agigantó la distancia entre dirigentes y dirigidos

Más que un cambio de gabinete, la llegada de Juan Manzur implicó un cambio de gobierno, que reforzó la imagen de fragilidad de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y, en menor media, Sergio Massa

La fractura quedó más expuesta que nunca y solo se agrava. La disputa política avanza hacia la crisis institucional con todas las letras. La resolución del enfrentamiento abierto entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner, que puso en jaque al Gobierno, es cada vez más un profundo misterio que no podrá resolver solo una reestructuración del gabinete ni una reconfiguración de las alianzas políticas dentro del oficialismo.

El futuro es cada vez más incierto; Cristina y Alberto se exponen al conflicto más grave que registra la democracia desde el colapso del 2001

En la noche de la victoria, inesperada, aunque deseada, empezaron a evaluarse tanto las oportunidades que acaban de abrírseles como las amenazas que enfrentarán

Ellos y nosotros: ante la incertidumbre, las principales coaliciones eligieron no arriesgar, pescar en la pecera, sin certezas de qué es lo queda de una pecera rota y reparada demasiadas veces

Por primera vez en una década habrá real competencia dentro las fuerzas políticas mayoritarias en distritos cruciales y eso puede ordenar o redefinir el mapa del poder interno en cada espacio

La UCR y Facundo Manes obligaron a Rodríguez Larreta a revisar sus planes para las últimas horas del domingo 12

El primer mandatario ha acumulado méritos con su sucesión indetenible de desaciertos, furcios y errores no forzados para coronar el estado de perplejidad reinante; el hiperpresidencialismo argentino resalta la desnudez del exhibicionista

“Van a ser las elecciones más complejas que hayamos tenido”, advierten desde la Justicia Electoral cuando solo faltan 16 días para los comicios; por qué se demorarán los resultados

 

Los números que asoman en el tablero de comando de la Casa Rosada no aportan motivos para relajarse, pero tampoco alcanzan a disparar las alarmas, a pesar de los errores propios de Fernández y de su gobierno; con esa información se conforman en el despacho presidencial

Se invirtieron los términos de una relación que siempre fue asimétrica: hoy Cristina Kirchner debe salir al rescate de Alberto Fernández para intentar ganar una elección

Lo más curioso y desconcertante a estas alturas ya no resulta el episodio original, cuya relevancia no puede ser minimizada; lo notable es la impericia (por ser benévolos) con la que la Casa Rosada y el propio Fernández manejaron el caso de la reunión en Olivos

Acciones y escándalos imposibles de explicar, anuncios inesperados y promesas de proyectos polémicos o inverosímiles, forman parte del combo que enreda al espacio oficialista

Los sondeos iniciales sobre la opinión pública que ya están recibiendo los dirigentes y precandidatos de casi todas las fuerzas políticas ofrecen más motivos para la preocupación que para el entusiasmo. No se trata de las primeras encuestas de intención de voto circulantes tras la oficialización de las candidaturas, que constituyen más un entrenamiento o una herramienta para las operaciones políticas y para justificar aportes encubiertos, antes que una referencia certera o un insumo preciso para la toma de decisiones.

La secuencia es lineal. Los indicadores sociales y las intensas movilizaciones en las calles del área metropolitana se relacionan y explican una de las grandes singularidades que arrojó la conformación de la lista de precandidatos a diputados nacionales por el Frente de Todos de la provincia de Buenos Aires. El duodécimo lugar asignado al saliente ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, no fue precisamente un premio a su desempeño.

El Gobierno discute cómo quiere llegar a esa elección, quiénes pagarán y quiénes cobrarán “las muchas cosas hechas” y quiénes harán “las muchas por hacer”

De tanto mentar el fantasma caribeño como destino del país kirchnerista, no parece antojadiza la alusión a las desavenencias personales y políticas que debilitaron a los antichavistas y facilitaron la sobrevida del régimen bolivariano

El día antes de que se atravesara la estremecedora barrera de fallecidos por Covid, el oficialismo terminó por definir que un eje discursivo-propagandístico de la campaña pasará por la vacunación y la política sanitaria para enfrentar la pandemia

La danza de nombres previos a la definición expone los límites estrechos en los que se mueve Alberto Fernández

Las demandas prepandemia vuelven indexadas, como los precios; y el pasado de los años kirchneristas ya no es una utopía convocante, a pesar de los esfuerzos y las creencias de Cristina Kirchner

En lo inmediato, a la oposición le esperan diez días para empezar a zanjar buena parte de las diferencias que subsisten en su seno de las alianzas y luego de las listas de precandidatos, sobre todo, para la decisiva provincia de Buenos Aires

Muchas discusiones sobre los efectos de la postergación de los próximos comicios están por volverse abstractas. Como suele suceder con los intentos de manipular el calendario, la realidad se impone. Y no siempre para complacer los propósitos de los autores. Ahora, nuevos cisnes grises sobrevuelan las elecciones.

En los últimos días se incrementaron los ruidos por decisiones en el tablero internacional que generan desconcierto; la influencia de los equilibrios internos

Las elecciones presidenciales de 2019 no solo devolvieron al poder al kirchnerismo, consolidaron la polarización extrema y dinamitaron los carriles centrales de la autopista política

Las vacunas contra el Covid no dejan de causarle disgustos al Gobierno; ni aun cuando toda la administración de Fernández se comporta como un disciplinado batallón militante a la hora de fatigar las redes sociales para publicitar y celebrar cada nuevo vacunado, como si fuera un gol mundialista

El oficialismo tiene hoy un objetivo urgente y superior para el que ya ha puesto a funcionar a pleno su superestructura. Las elecciones de medio término son su norte absoluto. Para eso adoptó una iniciativa sencilla de definir, de comunicar y de percibir, aunque la ejecución sea más compleja. Se trata del “plan no rompan nada”.

Es el jefe del estudio jurídico más grande del país: a él reportan más de 7000 abogados. En su cartera tiene juicios que involucran al Estado por montos que superarían los 20.000 millones de dólares. Pero no se trata del titular de un bufete privado, sino de un organismo estatal que debe velar por bienes que son públicos. Aunque muchas de las decisiones que ha tomado la institución bajo su mando, desde diciembre de 2019, tienen su impronta personal y están marcadas por el sesgo de su pertenencia política. No sorprende.

Cada problema que enfrenta el Gobierno deja expuesto que desde el origen han escaseado las explicitaciones y sobran los malentendidos entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner

La táctica no contiene ninguna novedad. El objetivo, en cambio, muestra algunas diferencias con lo ya conocido. El gobierno de Alberto Fernández vuelve a transitar por un camino recurrente, casi circular. Todo conduce, nuevamente, a ganar tiempo. Una aspiración para la economía y para los ánimos políticos. El matiz diferencial es la prioritaria alineación total del frente oficialista para intensificar el embate contra la Justicia. La pelea de fondo. Cristina lo hizo.

Lo relevante de esta telenovela es que puso en cuestión la consistencia del poder presidencial; nunca hasta ahora el kirchnerismo había sido tan poco piadoso con la criatura que llevó a la presidencia

El Presidente se muestra, según sus colaboradores, dedicado casi a pleno a la cuestión pandémica como a ningún otro asunto

La sociedad ha quedado obligada a revisar noticias y redes sociales a riesgo de perderse alguna decisión que pueda cambiar radicalmente su agenda laboral, familiar y personal

El conflicto entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires llegó muy lejos. Demasiado como para volverlo atrás rápidamente y sin mayores costos. Mientras, las muertes por Covid-19 rompió ayer otro récord. Trágico.

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