Eduardo van der Kooy

Es la garantía para que en el FdT no haya tentación de eludir las PASO. También, una posibilidad de regeneración del PJ para recuperar autonomía respecto de la vicepresidenta. 

Ni Cristina Kirchner ni La Cámpora desean que Alberto Fernández prosiga con su proyecto de reelección. 

La estrategia de victimización en el marco de la ONU fue una mala jugada. Repercute en la CIDH de la OEA, donde la vice piensa recurrir si sus condenas quedan firmes. Tampoco ayuda el juicio a la Corte. 

El presidente argentino navega en la contradicción constante. Muchas veces lindante con lo absurdo. 

El ministro intenta generar confianza interna y externa para ganar estabilidad y enfrentar su mayor reto: la inflación. Ese tema es crucial en su relación con el kirchnerismo. 

El Presidente criticó a quienes cuestionaron el acuerdo con el FMI. El kirchnerismo presiona contra la Justicia y Massa intenta la "épica" de bajar la inflación con la colaboración de camioneros. 

El Presidente impulsa una batería de medidas contra la Justicia. La crucial, el juicio a la Corte. Los K dudan de las intenciones de Alberto. 

El kirchnerismo amenazó con una marea callejera por la condena a Cristina. 
Pero el contexto social, dificultades en La Cámpora y diferencias en el Grupo de Puebla forzaron su postergación. 

La condena descolocó a la vicepresidenta. Su idea de no postularse para 2023 altera por ahora el mapa político. Planea una nueva ofensiva contra la Justicia y los medios.  

Los argumentos para defenderse ya los usó para atacar. Las pruebas en la relación con Lázaro Báez, la firma de Máximo Kirchner y el pase de factura para Alberto Fernández y Sergio Massa. 

Se suceden los episodios oscuros en el Gobierno. Hablan de una matriz, no de conductas excepcionales. Bloqueos a información sobre vacunas, despilfarro del PAMI, planes truchos, reivindicaciones provocativas. En el medio, el conflicto con la Justicia.

La vicepresidenta los evita al defenderse y elige en cambio armar un relato de novela que vincula la posible condena por corrupción con el fallido atentado en su contra. 

Tiene planteado un conflicto de poderes por el desacato a un fallo de la Corte. No logra correr a la jueza que investiga el atentado fallido en su contra. Insiste en la idea de instalar al macrismo como sospechoso principal. 

Su trastorno de salud activó alarmas en el kirchnerismo que, con Cristina a la cabeza, intenta diferenciarse del Gobierno. Y hacerse cargo provisoriamente del PEN afectaría el plan. 

El ministro de Economía sería en 2023 el candidato ideal, por diferentes razones, para Alberto y Cristina. Máximo insiste por las PASO y el Movimiento Evita sospecha de filtraciones kirchneristas

Cristina encuentra escollos en su plan de supervivencia. Tuvo un fallo adverso de la Corte Suprema y su acusación al macrismo por el atentado fallido se deshace sin pruebas en la Justicia. 

En la pelea política, no consiguieron voltear las PASO y le dieron aire a Alberto. En el plano judicial, el mensaje de la Corte inquieta a la Vicepresidenta. 

Naufraga el plan de victimización de la vice por el atentado fallido. Intenta reflotarlo y acusar al macrismo. Cuida a Massa pese a que la economía no la ayuda. Se enfrenta a los veredictos por la corrupción. 

El Presupuesto en Diputados desnudó el grado de anarquía que hay en el Frente y en Juntos por el Cambio. El fenómeno se repite por las PASO en el oficialismo. El Presidente dice que quiere ser candidato. Resiste su derogación. Nadie sabe hasta cuándo. 

El Presidente se refugia en un desdibujado "albertismo" y ensaya un fuga hacia adelante. Qué otros ministros dejarían el Gabinete y la mira puesta en Brasil. 

El arresto de cuatro militantes ignotos de derecha es el primer logro político de la vice en la causa por el atentado fallido. Su meta es ligarlos con familiares de un ex ministro de Macri. 

En todos los actos del 17 de octubre el oficialismo hizo oposición con distintos reclamos. Al Presidente que nadie invitó le tuvieron que armar una inauguración y sigue perdiendo ministros. 

La vice sostiene a Berni. No desea complicar a Kicillof con la posible reelección que su hijo resiste. El diputado pidió echar al ministro. El gobernador audita la política de Massa. Aconseja cambios drásticos. Profundo malestar con el Presidente.

El gabinete está pensado para satisfacer intereses divergentes en el Frente de Todos antes que en la eficacia de la gestión. 

Las internas recrudecen en el Gobierno. Se fue Gómez Alcorta. Moroni, Aníbal y Massa están señalados. La Cámpora encabeza la ofensiva. Cristina presiona a la Corte por la investigación sobre el atentado del que fue víctima. No le conforma lo conocido hasta ahora. 

El fin del dólar soja, la inflación que no cede y los reclamos salariales le marcan la agenda al ministro de Economía. La cancha se la marcan Cristina Kirchner y Máximo, sus principales sostenes. 

¿Era necesaria la advertencia pública de la vice a Massa por la suba en los alimentos? ¿No tienen un diálogo fluido y frecuente? Son los primeros enigmas de otro ciclo en el Gobierno. Que persiste con la mala gestión y desatiende conflictos graves. 

La polarización se profundizó. El escepticismo social es grande. El Gobierno intenta capitalizar la coyuntura para esconder el ajuste económico. La investigación tropieza con escollos y la sombra de grupos de inteligencia. 

La seguridad genera una divisoria de aguas entre Gobierno y oposición, y entre los K. 

El repudio al ataque contra Cristina fue unánime. Con marchas masivas. Pero el Gobierno se mostró sectario. Tratando de capitalizar para sí el episodio. La vice tiene una centralidad hegemónica. Se repuso el discurso público K contra los enemigos de siempre. 

El Cuervo Larroque calificó a la casa de la Vice y en lo endiosó a Sergio Massa. La vereda de Juan Grabois, los números que miran los gobernadores y la pelea en Juntos por el Cambio. 

Arrea al peronismo en su embate contra fiscales y jueces. Su acción estimula las amenazas. Agita el clima político. Pero complica la estrategia de su defensa. Alberto tampoco ayuda con sus graves errores. 

El extraño énfasis para poner en pie de igualdad a empresarios y dirigentes macristas. Los chispazos con su propia defensa y la fábula de compararse con Lula y asumirse proscripta. 

El nuevo ministro trata de hacer control de daño. Cristina sigue muda. Y asustada. Alberto casi ajeno. Kicillof fiscaliza al nuevo ministro y organiza resistencias. 

La buena relación de Máximo Kirchner con Sergio Massa le da un poco de aire al ministro de Economía. La pelea de la calle con los movimientos sociales y el duro ataque contra quienes juzgan a Cristina. 

La vicepresidenta tiene como principal objetivo político retrasar el fallo en el juicio en su contra. El ministro de Economía intenta, con poco, sostener al Gobierno. Y la oposición sufre la intifada Carrió. 

El Central pierde reservas y la única apuesta por ahora es el ahorro en subsidios a la energía. El traspié Rubinstein deja mal parado al nuevo ministro. Y Cristina le sigue marcando la cancha. 

El ministro ya enfrenta resistencias en la coalición oficial. El aumento de tarifas divide opiniones en el kirchnerismo. La idea de un ajuste amplio también. 

Su ascenso estelar de Sergio Massa debilita al máximo la figura de Alberto Fernández. La obsesión del nuevo ministro por el 2023 y el papel que juega Máximo Kirchner. 

Su designación como superministro reformula el poder en el Gobierno. Cristina no pierde espacio. Alberto se debilita. Y nada asegura que la crisis de fondo haya sido superada. 

Del parche Batakis al superministro. Alberto más solo y Cristina aferrada a áreas claves. La pelea indisimulable suma un nuevo actor protagónico. 

La ministra de Economía llevó a Washington un aval que la vicepresidenta nunca hizo público. El Presidente sigue con las dudas: le pega al campo y concede el “dólar soja”. 

El Presidente va detrás de los hechos con su poder debilitado. Cristina sigue ausente. Batakis enfrenta resistencias internas por el ajuste que pretende. La mayoría del Gabinete, observa. Piqueteros lanzan provocaciones peligrosas. 

La vice ayudó con su palabra a demoler el poder presidencial. Una de las razones de la mega crisis. El miedo la indujo a un pacto. Ella se siente incómoda y se aísla. Varios de sus aliados castigan a Batakis. Resulta difícil reponer algo de confianza. 

La pelea del kirchnerismo contra las intenciones de recortar el déficit fiscal que anunció la ministra se mantiene. 

Las cumbres con Alberto y Massa no zanjaron diferencias de fondo. Pero el vértigo de la crisis forzó a la vicepresidenta a recalibrar sus pasos. 

Los desmanejos generados tras la renuncia de Martín Guzmán dejaron en evidencia la falta de rumbo. El demorado encuentro entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner parece solo alcanzar para atravesar el segundo semestre y llegar a 2023. 

En medio de la guerra interna Guzmán renunció a Economía. Los últimos golpes fueron propinados por Cristina y Larroque. La vice congrega a gobernadores e intendentes. No le hace asco a nada: antes volvió Boudou y ahora De Vido. 

Los dos temas desnudan la ineficiencia del Gobierno. La ausencia de la familia Moyano y la parálisis de la CGT. La medida que reclamó Cristina y la reacción de los mercados. 

Apunta a debilitar la base política de Alberto F. Es una caja multimillonaria que perderían los movimientos sociales y pasaría a los gobernadores. Buenos Aires, bastión K, sería la más beneficiada. 

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