Florencia Donovan
Los bancos son los primeros en enterarse cuando los signos vitales de la economía flaquean. No por nada algunos banqueros se pusieron de acuerdo en los últimos días para hacerle llegar al Banco Central (BCRA) un mensaje: los controles cambiarios ya no son suficientes, hay que pensar en un plan B.
La macroeconomía argentina es lo más parecido a un campo minado. El Gobierno no sólo debe atender el problema de la falta de dólares y de un gasto público desbordado, dos cuestiones que de por sí exigen una gran pericia, sino que ya hay otra bomba que empieza a activarse, y que podría resultar letal en caso de que la actividad ensaye cualquier tipo de recuperación: es la energética.
Una vez más, el dólar está marcando el pulso del debate económico. El goteo constante de reservas puso contra las cuerdas a los economistas del Gobierno, que volcaron sobre la mesa las medidas posibles: desdoblamiento cambiario, profundización del cepo, más devaluación. A esta altura, no hay innovación posible, ya se han ensayado todas las medidas en algún momento de la historia reciente. Y todas siempre han sido más o menos traumáticas.
Gobernar yendo en contra de las leyes del mercado puede resultar una tarea tan infructuosa como la de Don Quijote con los molinos de viento. Por momentos, el Gobierno de Alberto Fernández parece, de todas formas, dispuesto a intentarlo.
Si hay una cualidad de Martín Guzmán que destacan quienes participaron de las negociaciones por la deuda es su carácter imperturbable
"Preparate para el rebote de la economía. No va a alcanzar la producción para lo que viene", le dijo un alto funcionario a un empresario nacional. "Eso sí, no les vamos a dejar importar nada", le adelantó. Una parte del empresariado nacional empieza a soñar con la miel que promete el gobierno de Alberto Fernández. "¿Quién puede decir que en los años del kirchnerismo no lo dejaron trabajar o le fue mal?", afirmó, sin tapujos, un hombre del rubro energético.
En lo que va de 2020 el BCRA volcó al circuito $1,25 billones, pero luego aspiró vía pases o Leliq (títulos del BCRA) casi el 92%: $1,16 billones
No importa que la intervención de la empresa Vicentin se haya efectivizado el viernes y que el proyecto de expropiación aún no haya siquiera llegado al Congreso. El Instituto Patria ya puso a trabajar a sus head hunters en busca de un futuro manager: "Estamos buscando al Galuccio del sector agropecuario", explicó una fuente, que empezó a sondear recomendaciones en el mercado.
El Gobierno sabe que un default complicará aún más la salida de la recesión pospandemia. Pero, aun así, en el equipo económico ya descuentan que la Argentina entrará en default técnico a partir del viernes, que es cuando vence el plazo para pagar los US$503 millones correspondientes a los cupones de los bonos globales 2021, 2026 y 2046, que originalmente debieron cancelarse el 22 de abril pasado.
Hasta ayer a la tarde, los bancos no tenían definido el marco regulatorio para los créditos a tasa cero destinados a monotributistas y autónomos que, prometió el Gobierno, comenzarán a ofrecerse hoy.
Ante la situación desatada por el coronavirus, cuál es el plan integral que imagina el presidente Alberto Fernández
El Gobierno no parece tener intenciones de caer en default con los acreedores internacionales.
Peronista, pragmático y negociador. Desde un comienzo, empresarios, inversores y actores políticos le atribuyen al presidente Alberto Fernández estas tres cualidades.
"Si no funciona, es un quilombo". Sin eufemismos, un importante funcionario respondía así a la pregunta de qué piensa hacer el Gobierno en el caso de que el ministro de Economía, Martín Guzmán, no logre adhesiones suficientes para la emisión de los tres bonos en pesos que lanzó la semana pasada y que completará hoy.

