Opinión

La disputa que se ha entablado a cara descubierta por el manejo de los planes sociales muestra, a la vez, varias cosas. Por de pronto, la dimensión pavorosa de la pobreza argentina. Enseguida, las cifras astronómicas que se manejan. En tercer termino, la rajadura notable y notoria de un Frente de Todos, del cual sólo quedan saldos y retazos. Y, por último, la voracidad de los protagonistas de la pelea a la hora de querer hacerse de esas partidas presupuestarias.

Cada día que pasa, el margen de maniobra del Presidente disminuye; son horas cruciales, y más que una lapicera, el mandatario pareciera tener entre sus dedos una inasible arena que se le está escurriendo

La reunión de gobernadores celebrada el pasado viernes en la ciudad de Resistencia, Chaco, elaboró un documento que enumera los previsibles reclamos de las provincias al poder nacional: coparticipación, abastecimiento energético, descentralización de las políticas sociales.

El presidente Alberto Fernández viajó a Alemania a demostrar una vez más el amateurismo voluntarioso e insulso que caracteriza a la política exterior argentina. Para muestra basta ver como se abordó el tema soberanía de Malvinas con el primer ministro británico, Boris Johnson, en un encuentro casual sin charlas preparatorias a través de las distintas cancillerías, obviamente con resultados negativos para la Argentina con una respuesta contundente de Johnson.

La penuria de gasoil que enerva a los camioneros en todo el territorio del país y complica el abastecimiento, el intercambio y la producción opera estos días como un indicador privilegiado de la crisis que avanza en la Argentina. Invocando esa carencia de combustible, la Mesa de Enlace agropecuaria convoca a un paro del sector para mediados de julio y trata así de recuperar el terreno que perdió ante los productores autoconvocados por su pasividad en la Marcha del Campo de fines de abril.

Los engaños y charlatanerías de algunos políticos que “no pegan una”, no han conseguido afirmar ninguna credencial que logre encolumnar a la sociedad detrás de un proyecto sólido de progreso.

Mientras el presidente se encuentra asistiendo en calidad de invitado a la Cumbre del G7, la Argentina sigue deslizándose por un precipicio cuyo piso no se ve y cuyo final se ignora.

El Presidente ofreció al G7 alimentos y energía que sus políticas nos impiden producir.

El rechazo de la mayoría a la dirigencia política, sin distinción de partidos, está confirmada de alguna manera por las encuestas más calificadas. En realidad, alcanza con reunirse en privado con amigos y familia y hablar del tema. Nadie necesita encuestas, para confirmar que la dirigencia política es uno de los grupos más desprestigiados.

¿Qué les propone el poder a los jóvenes? ¿A qué épica se convoca a una generación que ve con angustia e incertidumbre su propio futuro? ¿Qué compromiso tiene el Gobierno con la educación?

Página 1 de 330

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…