La causa más probable de que las piezas no encajen armoniosamente para garantizar la victoria. El fin con el que fue concebida su organización original. Una posibilidad que la mayoría percibe como una utopía difícil de alcanzar el 14 de noviembre. Precisamente por la falta de acuerdo sobre cuál de todas ellas debe marcar un nuevo orden al resto sin apartarse de la esencia del viejo: el manejo de las cajas del Estado para amalgamar voluntades. Es lo que convierte a la incorporación de Juan Manzur y Martín Insaurralde en una grotesca reminiscencia de los enfrentamientos facciosos en los años 70.
Tal vez el efecto más logrado de La Cámpora. Asociar a sindicalistas, gobernadores e intendentes con la utilización de esos recursos en defensa de intereses que no representan la satisfacción de necesidades entre los ciudadanos de menor acceso a bienes y servicios básicos. Una denuncia en la que insistió desde su aparición en 2010. En 2009, Néstor Kirchner perdió las elecciones legislativas en otro supuesto caso de mala praxis: la aparente traición al expresidente de varios de esos actores. Probablemente sea una coincidencia fortuita.
Pero desde ese año el único crecimiento que experimentó la Argentina fue en los índices de pobreza. Sobre este dato relevante se desarrolla una batalla por concentrar el control de esos fondos. Cada vez más significativos ante la escasez de inversión. Pero sospechados también de ser la fuente para el crecimiento patrimonial de dirigentes. La designación del gobernador de Tucumán como jefe de Gabinete de Fernández y la del intendente de Lomas de Zamora en el de Kicillof demuestra las dificultades de La Cámpora para diferenciarse de la práctica que intentó denunciar.
El resultado de las PASO obligó a La Cámpora a pactar una tregua y postergar la resolución a ese conflicto para después de las elecciones. Los votos que obtenga cada sector será la voz de asalto para tomar nuevas posiciones. Un método para saldar diferencias que ayuda a incrementar desconfianzas mutuas más que a disiparlas. Wado De Pedro se reunió anteayer con Gerardo Martínez y Andrés Rodríguez. Los líderes de la Uocra y PCN integran el Consejo Directivo de la CGT. El ministro del Interior representa al kirchnerismo de buenos modales del que más recelan los sindicalistas.
Martínez desempolvó un viejo plan para transformar el millón de planes sociales en puestos de empleo: la conversación de trastienda en la cena anual de la Cámara de la Construcción. La mayoría deberá absorberlo esa actividad. Es la base del proyecto enviado al Congreso por el gobierno a ese efecto. Martínez y Rodríguez negociaron con Manzur el almuerzo que compartió la CGT con el presidente y al que no estaba invitado De Pedro. Igual le hicieron un lugar en la mesa: se sentó entre Fernández y Manzur.
El jefe del Gabinete es “la luz” que vislumbra la CGT en el gobierno. ¿Obra del Papa? Nadie arriesga. Pero representa un alivio para el Movimiento Evita: controla la mayoría de esos planes. El resultado del FDT en Moreno reavivó viejos rencores con La Cámpora, que a través de Laura V. Alonso controla los fondos del Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD). En las PASO de 2019 el oficialismo se impuso a Juntos por 46 puntos. En las de este año solo por ocho. Mariel Fernández es la intendente de ese municipio. Integra la mesa chica del Movimiento Evita que conducen dos funcionarios del gobierno. Fernando “El Chino” Navarro y Emilio Pérsico.
El Movimiento Evita ordenó cortar boleta a cargos locales en repudio al veto interpuesto por Máximo Kirchner para que no pueda competir en las PASO. En las del 2019, el oficialismo se impuso a la oposición por 46 puntos. En las de este año por solo ocho. Alonso responde a Máximo. Es la secretaria de Inclusión en el ministerio de Desarrollo Social y la que distribuye los recursos del PNUD entre las organizaciones sociales más afines. En esos fondos millonarios está la diferencia con los comedores sociales que administran los intendentes donde solo se sirven alimentos secos: polenta y fideos.
Los del Evita distribuyen alimentos frescos: carne, verduras y frutas. En la cartera que conduce Juan Zabaleta se sigue ese gasto. En particular el del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) de Juan Grabois. Un socio minoritario del Movimiento Evita en la recepción de esa ayuda. Pero todavía más díscolo para hacer públicas sus diferencias con Máximo. Las consignas que lleven La Cámpora y esa organización al acto del 17 de octubre que se organiza en el Mercado Central podrá marcar el pulso inquieto de esta tensión.
Insaurralde intenta distender otras. Recorrió con Sergio Berni la escuela de policías Juan Vucetich para desmentir una mala relación entre ambos. El jefe del Gabinete y el ministro de Seguridad están atados a la misma suerte. Lo que Cristina Fernández de Kirchner disponga. Mejor no caminar distraído sobre ese hormiguero. Sobre todo, luego de la reivindicación de Kicillof que efectuó Mayra Mendoza en Quilmes. Organizó el encuentro con empresarios donde el gobernador confirmó la reapertura de locales bailables.
La intendente y la titular del PAMI, Luana Volnovich, comparten la mesa de análisis que convoca los viernes Máximo Kirchner. Aunque sea un aliado importante de su jefe político, Insaurralde no recoge simpatía entre ellas. El anuncio del gobernador contrasta con un dato que circula en las redes. Al final de este año lectivo, los alumnos de las escuelas públicas porteñas habrán tenido 45 días más de clases que los bonaerenses.
Una dispersión aprovechada por la oposición. Horacio Rodríguez Larreta visitó por tercera vez Cuartel Noveno. La región periférica de Lomas de Zamora que concentra al 38 por ciento de sus electores. Diego Santilli recorrió los partidos de San Martín y Tres de Febrero con el cada vez más inseparable Miguel Ángel Pichetto, consejero de Mauricio Macri. En las PASO, Santilli no tuvo lista para competir con Facundo Manes en 17 municipios de la Cuarta, Quinta, Sexta y Séptima Sección Electoral.
Un malestar condensado en los intendentes Domingo Petrecca (Junín), Guillermo Montenegro (Mar del Plata), Héctor Gay (Bahía Blanca), Ezequiel Galli (Olavarría) y Hernán Bertellys (Azul), ligados de forma directa e indirecta a Jorge Macri (Vicente López). Igual que Néstor Grindetti (Lanús) y su delfín y jefe de Gabinete, Diego Kravetz. Sobre ellos pesaría una sospecha injusta por lo generalizada: no haber trabajado a pleno por la victoria de Santilli.
Julio Garro (La Plata) sería el único exceptuado. Aunque se le atribuiría responsabilidad en la supuesta exigencia de Manes. Ocupar en la boleta electoral un lugar tan destacado como el de Santilli, aunque sea el tercero de la lista de diputados nacionales. Garro habría alentado el recorte del rostro de Manes en los afiches de campaña. Habría efectuado un pago a cada uno que entregó una prueba de esa obra. Habladurías de quienes especulan con el día después del 14 de noviembre. Cuando tal vez recrudezca la pelea entre La Cámpora y el PJ por el control del aparato.
Daniel Bilotta


Alberto Fernández y Axel Kicillof son señalados como los responsables de la derrota del Frente de Todos (FDT). En el oficialismo se coincide en acusar al Presidente y el gobernador de no haber hecho funcionar el aparato político y electoral del PJ. Un consenso bastante unánime construido sobre un argumento engañoso. Presentar como victimarios a las víctimas. 