Miércoles, 29 Diciembre 2021 13:34

Una mesa política para administrar las tensiones entre Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal - Por Beto Valdez

Escrito por

El aumento de las tensiones entre Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal motivaron el miércoles pasado una reunión para administrar la relación. La exgobernadora quiere empezar a recorrer el país y ya blanquea sus aspiraciones presidenciales. 

La mayoría del mundo PRO se muestra sorprendido por las tensiones que se empiezan a percibir entre Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal a partir de su desembarco en la Ciudad de Buenos Aires. El temor a que la crisis aumente motivo la creación de una mesa política entre unos y otros para comenzar a administrar la relación de aquí al 2023 porque cada vez queda más claro que la exgobernadora tiene su proyecto presidencial al igual que quien fuera su amigo y jefe político durante años. 

La reunión se realizó el miércoles pasado en la sede gubernamental de la calle Uspallata con la presencia del dueño de casa, Diego Santilli y el ascendente Federico Di Benedetto, secretario de Comunicación porteño, actualmente una de las figuras más cercanas e influyentes en el entorno de Larreta. Del otro lado se sentaron Vidal, Federico Salvai, su mano derecha y ex jefe de Gabinete bonaerense, y el presidente del bloque de diputados del PRO, Cristian Ritondo.

Para ordenar la reunión decidieron poner de árbitro o mediador al flamante presidente de la Legislatura porteña, a Emanuel Ferrario, en representación de ambos sectores en pugna. Se lleva bien con ambos, pero en Uspallata aseguran que “es más de Horacio que de María Eugenia, caso contrario nunca hubiera quedado en la línea de sucesión del Gobierno de CABA a partir de la renuncia de Santilli a la vicejefatura.

Los roces entre larretistas y vidalistas comenzaron en la campaña porteña previa a las PASO. Hubo roces por el jefe de campaña. María Eugenia quería a Salvai, pero en el larretismo lo resistieron y terminó desembarcando el secretario general y de Relaciones Internacionales, Fernando Straface. La exigua performance electoral en las primarias generó pase de facturas y por eso en el entorno de Vidal anunciaron el desembarco de Marcos Peña como asesor externo para obtener más votos en las elecciones generales.

La grieta se agudizó por el proyecto de habilitar una nueva reelección a los intendentes bonaerenses. Vidal defiende con uñas y dientes la ley más importante que logró en su gestión en la provincia de Buenos Aires, mientras que Larreta decidió darle okey a los jefes comunales del PRO, muy enojados con la exgobernadora, para avanzar con esa movida junto al Frente de Todos. El tema fue abordado en esa reunión, pero prefirieron no herir susceptibilidades.

La cuestión central del conflicto menos pensado es que María Eugenia blanqueó por primera vez en una reunión que pensaba competir en las próximas elecciones presidenciales, es decir quiere el mismo cargo que desvela a su jefe político. Esa fue la interpretación de las fuentes larretistas, mientras que allegados a Vidal sostienen que la discusión pasó más por el rol político que le van a dar a ella, que por los cargos que se eligen en el 2023.

“Queremos que Mariú tenga más visibilidad y empiece a recorrer el país, nadie se lo puede impedir, además si ella no sale le dejamos la cancha a Mauricio Macri y a Patricia Bullrich”, dice un vocero de la actual diputada nacional. “Es un disparate sostener que ellos están peleados, es una relación de amistad indestructible porque se conocen hace 25 años y han pasado por situaciones difíciles y críticas”, plantea un vidalista para bajar los decibeles de la pelea interna.

En el larretismo no ocultan cierto fastidio con esta crisis porque consideran que es una movida para presionar y luego negociar. “Nadie puede creer seriamente que María Eugenia tenga chances presidenciales, acá se están subiendo el precio para condicionarlo a Horacio y conseguir el apoyo para Ritondo en provincia y para ella en la sucesión en CABA”, sospecha un funcionario muy cercano a Rodríguez Larreta. Y agrega que su jefe se tiene que manejar en libertad y no con condiciones de una aliada. Obviamente, en el vidalismo niegan tajantemente todas esas especulaciones.

Alberto “Beto” Valdez

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…