Lunes, 28 Febrero 2022 12:09

El arma letal contra Putin y la incómoda comparación con Argentina - Por Carlos Burgueño

Escrito por

Los países centrales atacan a Rusia donde más le duele a la economía del país. Temores en Moscú por convertirse en mercado paria mundial. Situación parecida a la que viviría el país sin acuerdo con el FMI. Ucrania, mejor que Argentina. 

Occidente aplica desde esta mañana una verdadera arma letal sobre Rusia. Desde la apertura de los mercados de ese país, los operadores saben de qué se trata la eyección del sistema internacional "Swift"; con lo que ya no puede transaccionar con las entidades financieras de todo el mundo, comenzando por la Unión Europea. Los operadores de Moscú tienen imposibilitado enviar y recibir dinero en divisas (dólares, euros, libras esterlinas, yenes, etc), desde y hacia Nueva York, Londres, Frankfurt, París, Ámsterdam, Madrid o Roma. Y sólo queda saber qué decisión tomarán países como Suiza, tradicionalmente neutrales, pero que en esta oportunidad también condenarían las operaciones financieras rusas; si es que Vladimir Putin no se retira de Ucrania. 

¿Qué es el Swift? Según la explicación técnica que da una de las entidades financieras participantes en el mundo, el BBVA, el Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication (SWIFT) o también denominado código BIC (Bank Identifier Code) es una serie alfanumérica de 8 u 11 dígitos que sirve para identificar al banco receptor cuando se realiza una transferencia internacional.

Funcionan desde la década del '70, y le permiten al mundo financiero realizar transferencias internacionales, con el fin de eliminar errores, reducir tiempos de espera y evitar costos adicionales. Se trata de una plataforma informática que conecta a unas 11.000 instituciones financieras de todo el mundo en más de 200 países y determina el sello de calidad máximo para operar en el sistema financiero internacional. Sin estar dentro del Swift, cualquier transacción de ingreso o egreso de dinero se transforma en marginal. Y, en consecuencia, más costosa, riesgosa y evitada por los grandes operadores mundiales. Con sede en Bélgica, es una cooperativa compuesta por una junta de 25 miembros y que dirige desde el 1 de julio de 2019 el español Javier Pérez-Tasso.

La exclusión del Swift de varios bancos rusos, incluyendo el Banco Central de Rusia, implica que ese mercado está seriamente en afectado al no poder concretar ni cobros ni pagos internacionales con el resto de las entidades que utilizan este sistema. A todos los efectos se produciría un bloqueo de las transferencias bancarias con el país, lo que tendría a su vez efectos colaterales ya que cualquier empresa extranjera que necesite hacer pagos en Rusia no tendría opciones de hacerlo por esta vía.

Esta realidad es percibida desde ayer por los operadores, empresarios, financistas y el público ruso, que masivamente está haciendo cambio de cartera de rublos a dólares o euros, retirando dinero de los cajeros automáticos y entidades bancarias (por caja), produciendo una sangría histórica en el sistema financiero de ese país. La consecuencia inevitable, para cualquier mercado que sufra corridas de este tipo, es una devaluación del rublo del 30%, la suspensión de las operaciones en la bolsa de Moscú ante la caída de las acciones de las entidades financieras y la amenaza seria de restricciones al acceso a divisas. En otras palabras, un corralito a la rusa.

Pero además de las sanciones económicas, la suspensión de su participación en el "Swift", implica que Rusia queda afuera de su participación en los organismos financieros internacionales, comenzando por el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM) e, indirectamente por no ser parte plena, del Banco Central Europeo (BCE). Si bien no era un Estado que reclamará divisas, si participa del directorio de todos estos organismos, quienes por su status le da un sello de calidad que ahora perderá. En otras palabras, Rusia se está convirtiendo en un paria financiero internacional; un castigo económico y monetario real mucho más duro que cualquier acción militar en el terreno ucraniano.

La situación a la que está llegando este país amerita una incómoda comparación. La salida de los organismos financieros internacionales y la eyección rusa para participar del sistema financiero mundial de otorgamiento de créditos, transferencias y reducciones de costos para las transacciones bancarias; sería, sin el dramatismo bélico detrás, un escenario económico similar al que llegaría Argentina sin acuerdo con el FMI.

Si el organismo que maneja Kristalina Georgieva determinara que el país ingresara en una situación de impago con el Fondo, unos días después, y de manera paulatina, Argentina comenzaría a transitar un primero lento y luego rápido camino a un desierto financieros; que la arrojaría a una situación donde primero vería suspendida su relación con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y luego con las principales entidades financieras internacionales. Quedaría afuera de cualquier posibilidad de financiamiento pública o privada, de los créditos de los organismos, mundiales y sufriría una virtual expulsión del sistema de garantías de transacciones financieras a nivel global; similar a una eyección del Swift.

Para tener una idea de la situación actual y en que se podría transformar la Argentina: el riesgo país del país navega hoy sin acuerdo con el FMI, entre los 1.700 y 1.800 puntos básicos; lo que implica que, si se buscara financiamiento externo, el Gobierno de Alberto Fernández debería pagar más de 20% anual en dólares. Imposible. Hay una comparación algo odiosa en estos días. Ucrania, país invadido, mantiene un nivel de riesgo país de 800 puntos; casi 1.000 menos que Argentina. Si el Gobierno de Volodimir Zelensky quisiera hoy tomar deuda, pagaría algo más de 10% anual en dólares. La mitad que Argentina.

Una comparación compleja más. Hoy el rublo se devaluó 30% por la salida del sistema Swift y las sanciones por la invasión de Ucrania. Argentina devaluó su moneda 38% en el 2019, el año de la crisis política y económica por el fallido Stand By con el FMI, la corrida local, el fin del Gobierno de Mauricio Macri y la llegada de Alberto Fernández al poder.

Carlos Burgueño

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…