Es necesario que el presidente y autoridades del partido reflejen una síntesis entre ese reclamo y la gestión, que es lo que pide la ciudadanía.
Hay cinco gobernadores: Jujuy, Corrientes, Chaco, Santa Fé y Mendoza que son espejo de lo que señalamos y que en las elecciones provinciales tuvieron rotundos triunfos y, en algunas de ellas, mucho más alto que la de la elección nacional.
Quizás se da el caso que simbolizan cosas que hicieron: Jujuy, con su energía renovable; en la explotación del litio que tanto se habla ahora de lo que van a producir dentro de unos años y una mejora en la cuestión de la población trabajadora.
En Corrientes, quizás aferrada a su viejo esquema que siempre son capaces de ayudar a la Argentina ellos solos, soportó dos dramas tremendos uno una sequía histórica y otro una inundación devastadora, en ambas sólo sin ayuda del gobierno nacional anterior o este, se luchó y se logró superar ese drama.
Chaco se asumió después de malversación de fondos en forma descomunal que se simbolizaban en la inauguración de una escuela, o en la barbarie de un grupo selecto y alimentado por fondos nacionales que terminó en la masacre de una familiar del líder, ya condenado por la justicia.
Los radicales debemos recuperar la autoestima y, sin agraviar, establecer la verdad: básicamente sobre los dramas que se viven, por ejemplo, las inundaciones y la asfixia al Garrahan, ya que fue el radicalismo de la capital en la intendencia de Julio Saguier que hizo un aporte de alrededor de 10 millones de dólares extra para terminar el hospital.
Finalmente, apelo al protagonismo que están asumiendo las nuevas generaciones para defender la universidad pública, el Congreso en tres oportunidades aprobó la ley de financiamiento y el Ejecutivo dice no tener plata.
(Ex-senador nacional CABA-UCR)



