La brecha entre nacimientos y defunciones se ha ido reduciendo año tras año. En 2024 se contabilizaron 413.135 nacimientos frente a 376.405 defunciones.
La caída de la natalidad ha sido marcada en todo el país durante la última década, aunque la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires muestran un descenso superior al promedio: en ambos casos, los nacimientos registrados en 2014 duplican a los de 2024.
En 2024, la Provincia registró 147.081 nacimientos y 151.690 defunciones, mientras que en la Ciudad los nacimientos fueron 21.454 y las defunciones 30.117. Recordemos que en ese mismo año -sólo en los centros públicos de salud- la Ciudad practicó 9.646 abortos y la Provincia 42.360. Es decir, sin abortos inducidos ambas tendrían crecimiento vegetativo positivo.
En la misma dirección parece ir Córdoba, que si bien todavía tiene una diferencia positiva entre nacimientos y defunciones es ínfima (145), en una población cercana a los 4 millones de habitantes.
La incidencia del aborto en la caída de la natalidad
El aborto no ha sido el único factor en la disminución de la natalidad, pero al contrastar el número de abortos con el de nacimientos resulta evidente la influencia que su promoción ha tenido en ese descenso.
En este sentido, cabe recordar que a comienzos de 2015 el Ministerio de Salud de la Nación, bajo la gestión de Cristina Kirchner confeccionó, junto a Casa Fusa/IPPF, el Protocolo de aborto, donde se definió esta práctica como un “derecho” “enmarcado en los derechos sexuales y reproductivos como parte de los derechos humanos” (Prólogo Protocolo, abril de 2015).
Fuente: www.notivida.org


