Viernes, 01 May 2026 16:20

Malestar en las Fuerzas Armadas: salarios bajos, crisis social y desgaste institucional golpean la gestión de Defensa - Por Carlos Forte

El malestar en las Fuerzas Armadas dejó de ser un ruido interno para convertirse en un fenómeno extendido, con impacto social concreto y señales de desgaste institucional. La situación ya empieza a salpicar de lleno a la conducción del Ministerio de Defensa, encabezado por el teniente general Carlos Presti.

En el norte del país —particularmente en Salta, Chaco, Formosa y Misiones— el panorama es el más crítico. Allí, numerosos efectivos perciben salarios por debajo de la línea de pobreza, en un contexto de economías locales debilitadas. A esto se suma la crisis de IOSFA, la obra social de las Fuerzas Armadas, que deja a muchas familias sin cobertura efectiva.

 

En Córdoba, el deterioro adopta otra forma: crece el pluriempleo entre el personal militar. Cada vez son más los efectivos que, fuera de servicio, recurren a trabajos en plataformas como Uber o Rappi para completar ingresos y sostener a sus familias.

En el sur de la provincia de Buenos Aires, ciudades como Punta Alta y Bahía Blanca combinan el deterioro salarial de los efectivos con un enfriamiento de la economía regional. Los sueldos navales deprimidos y la crisis del Hospital Naval derivan en un traslado de la demanda hacia el sistema público de salud, generando presión adicional. El impacto ya comienza a sentirse en el comercio y en la dinámica urbana.

En la Patagonia argentina, y especialmente en Tierra del Fuego, la situación se agrava aún más por el alto costo de vida. Allí, los salarios pierden poder adquisitivo con mayor rapidez, hay menos posibilidades de ingresos complementarios y una mayor dependencia del Estado.

El cuadro no solo se limita a lo salarial o social. También empiezan a aparecer señales concretas en el funcionamiento cotidiano de las fuerzas. Se registran limitaciones en el “rancho” —la provisión alimentaria en algunas unidades—, así como la necesidad de que el propio personal complemente gastos básicos. Crece además la dependencia de soluciones informales para cubrir necesidades esenciales.

Según el colega Beto Valdez, uno de los datos más sensibles es que la crisis comienza a impactar en la estructura misma de las Fuerzas Armadas. Aumentan los pedidos de baja y los retiros anticipados, especialmente entre personal capacitado y rangos medios. Se trata de un indicador clave: cuando quienes cuentan con formación y experiencia optan por irse, el problema deja de ser coyuntural y pasa a comprometer la sostenibilidad del sistema.

En paralelo, crece el malestar con la conducción y la falta de respuestas estructurales en temas clave como salarios, cobertura de salud y condiciones de vida. En ese contexto, la figura de Carlos Presti empieza a ser objeto de cuestionamientos internos, en medio de una crisis que ya no puede ser contenida puertas adentro y que amenaza con profundizarse en el corto plazo.

Fuente: https://periodicotribuna.com.ar/malestar-en-las-fuerzas-armadas-salarios-bajos-crisis-social-y-desgaste-institucional-golpean-la-gestion-de-defensa/

Top