Las estrategias varían enormemente: algunos países imponen prohibiciones absolutas, mientras que otros prefieren cupos, filtros de seguridad nacional o estrictos controles de transparencia.
Cómo se estructuran estas restricciones a nivel global:
1. Prohibiciones Absolutas o Modelos de Concesión
Hay naciones donde la propiedad privada de la tierra por parte de extranjeros está directamente vedada por la Constitución o leyes nacionales.
China y Vietnam: La tierra es propiedad del Estado o de colectivos agrícolas. Tanto locales como extranjeros solo pueden adquirir "derechos de uso" (concesiones o leases) a largo plazo, generalmente entre 20 y 70 años.
Camboya y Tailandia: Sus constituciones prohíben explícitamente que personas o empresas extranjeras posean parcelas de tierra en su territorio, limitándolos al alquiler a largo plazo.
2. Límites Geográficos y Cupos por Municipio
Otros países permiten la compra, pero bajo un esquema estricto de topes físicos o porcentuales para evitar la concentración extranjera en comunidades locales.
Brasil: Es uno de los modelos más rigurosos de la región. Mediante la Ley 5.709/71, limita la propiedad de tierras rurales en manos extranjeras al 25% del territorio de cada municipio. Además, una misma nacionalidad no puede concentrar más del 10% de la superficie de dicho municipio, y las compras son supervisadas de cerca por el INCRA.
Estados Unidos: Aunque a nivel federal no existe una prohibición total, alrededor de 30 estados tienen leyes propias que prohíben o limitan severamente que ciudadanos o gobiernos extranjeros (especialmente de países señalados como adversarios geopolíticos) adquieran tierras agrícolas o cercanas a instalaciones militares.
3. El Modelo de Transparencia e Identificación
Uruguay: No prohíbe la compra por parte de extranjeros, pero exige un altísimo nivel de transparencia. Las leyes uruguayas obligan a registrar detalladamente la titularidad real y final de las tierras, lo que significa que se debe identificar con nombre y apellido a los accionistas de cualquier sociedad que compre campos, bloqueando el uso de sociedades fantasma o intermediarios anónimos.
La geopolítica de los recursos estratégicos: En los últimos años, el debate global se ha intensificado. Muchos parlamentos occidentales están endureciendo sus leyes para impedir que corporaciones estatales extranjeras —con especial foco en capitales de origen asiático o de países considerados rivales estratégicos— controlen tierras de cultivo, cuencas de agua dulce o zonas mineras críticas.
Fuente: Gemini
Gentileza: Guillermo Genta



