Sábado, 05 Septiembre 2026 16:23

La radiografía más brutal de Milei: 60% quiere un cambio, su imagen negativa supera el 55% y LLA ya pelea voto a voto con el peronismo

Una encuesta de Synopsis revela qué piensan los argentinos de Javier Milei y LLA: 60% quiere un cambio, 55% tiene imagen negativa y 2027 está abierto.

Hay encuestas que preguntan por la imagen de Javier Milei. Otras miden aprobación de Gobierno. Algunas intentan anticipar qué puede pasar en las próximas elecciones.

 

Durante los últimos meses, distintos relevamientos ya habían comenzado a marcar un deterioro en la evaluación del Gobierno y un crecimiento de la oposición. El Economista analizó el fenómeno en abril a partir de más de diez encuestas Más recientemente, otro estudio mostró a Milei cuarto en un ranking de imagen nacional.

El último estudio nacional de Synopsis Consultores, dirigido por Lucas Romero, hace todo eso al mismo tiempo y bastante más.

La radiografía más brutal de Milei- - Synopsis

Son 41 páginas que permiten construir una suerte de tomografía política de la Argentina: qué piensa la gente del Gobierno, cómo evalúa a Milei, qué le preocupa, cómo siente su economía personal, qué espera del futuro, cuánto Estado quiere, cuánto mercado está dispuesta a aceptar y a quién votaría si las elecciones presidenciales fueran hoy.

El estudio se realizó sobre 1.224 casos, entre mayores de 18 años de la Ciudad de Buenos Aires y las principales ciudades de las 23 provincias, entre el 10 y el 18 de agosto. Tiene un nivel de confianza del 95% y un error muestral de +/-2,8 puntos.

Y el resultado deja una fotografía incómoda para la Casa Rosada.

El 60,2% de los argentinos dice que buscaría un cambio respecto de lo que está ocurriendo en el país. La imagen negativa de Milei supera el 55%. La mayoría cree que la economía está peor que hace un año. El desempleo desplazó largamente a la inflación como principal preocupación.

Pero ahí aparece la gran paradoja.

A pesar de todo eso, La Libertad Avanza obtiene 35,5% de intención de voto presidencial y queda prácticamente empatada con el peronismo, que registra 35,7%.

Es decir: el desgaste del Gobierno es grande. Pero su capacidad electoral sigue viva.

Milei tiene 33% de aprobación y más de la mitad ya desaprueba al Gobierno

El primer número muestra con claridad el deterioro.

La evaluación positiva de la gestión de Javier Milei cayó al 33,4%, mientras que la negativa alcanza aproximadamente 53,3%. Otro 12,7% la considera regular.

Más impactante todavía es la intensidad del rechazo: 46,7% califica directamente el desempeño del Gobierno como "muy malo". Apenas 17,8% responde "muy bueno" y 15,6% "bueno".

No es un fenómeno aislado. Una encuesta de AtlasIntel ya había ubicado la desaprobación del Gobierno por encima del 55%. Otro relevamiento de Giacobbe había llevado el rechazo a Milei a un nivel similar.

Sin embargo, hay un dato que la Casa Rosada puede mirar con algo más de optimismo.

Cuando se comparan los primeros 31 meses de las presidencias de Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei, el actual mandatario todavía conserva una aprobación mayor que la que tenían sus antecesores en el mismo momento.

Milei registra 33,4% de aprobación, frente al 28% de Macri y apenas 17,6% de Alberto Fernández.

El Gobierno está desgastado. Pero no está electoralmente demolido.

Y esa diferencia será fundamental para entender todo lo que viene después.

La imagen de Milei: 55% negativa y apenas 34% positiva

La figura personal del Presidente tampoco consigue escapar al deterioro de la gestión.

Según Synopsis, 55,3% tiene una imagen negativa de Javier Milei y 33,9% una positiva.

La evolución es especialmente significativa.

En diciembre de 2023, Milei tenía 48,2% de imagen positiva y 41% negativa. Casi tres años después, la relación se dio vuelta.

Eso no significa, sin embargo, que el rechazo sea homogéneo.

El bastión que Milei todavía conserva: los varones jóvenes

Uno de los cruces más interesantes del trabajo de Synopsis aparece cuando se combinan edad y género.

Entre los hombres de 18 a 29 años, Milei todavía conserva una imagen positiva superior al 50%: 28,3% lo valora positivamente y otro 23,4% muy positivamente.

En conjunto, 51,7% de los varones jóvenes mantiene una valoración favorable del Presidente.

El dato es consistente con otras investigaciones sobre la particular fortaleza de Milei entre el voto joven, aunque ese respaldo comenzó a mostrar señales de mayor exigencia durante 2026.

Pero entre las mujeres de exactamente la misma edad ocurre casi lo contrario: la imagen positiva se desploma por debajo del 20% y la negativa supera ampliamente el 60%.

La distancia entre hombres y mujeres no es menor. De hecho, otro estudio publicado por El Economista ya había encontrado que el voto femenino podía convertirse en una de las principales debilidades de Milei frente a Axel Kicillof.

La grieta libertaria, entonces, no es solamente política.

También es generacional y, sobre todo, de género.

El gran giro de la Argentina: la inflación ya no es el problema

Tal vez el dato social más potente de toda la encuesta esté en otra parte.

Durante años, la discusión económica argentina orbitó casi exclusivamente alrededor de la inflación. Y la desaceleración de los precios se transformó en uno de los principales activos políticos de la administración libertaria, aun cuando la inflación acumulada durante la gestión Milei dejó fuertes diferencias entre bienes y servicios.

Ahora, el mapa de preocupaciones cambió.

Cuando Synopsis pregunta cuál es el principal problema que afecta al país, el desempleo aparece primero con 36,1%.

Después viene la corrupción, con 27,2%.

La inflación recién aparece tercera, con 10,9%. Le siguen educación (8,7%), inseguridad (8,6%), narcotráfico (2,2%) y salud (0,8%).

El desplazamiento de la inflación no empezó ahora. En julio, otro relevamiento había mostrado que la corrupción ya superaba al desempleo y a la inflación entre las preocupaciones de los argentinos.

Para el Gobierno, que los precios hayan dejado de dominar la conversación pública puede ser leído como una victoria.

Pero inmediatamente aparece un problema nuevo.

Una vez que baja la preocupación por la inflación, la sociedad empieza a mirar el empleo y los ingresos.

Y ahí la fotografía se vuelve mucho más complicada.

El dato que puede explicar buena parte del malhumor: 46% apunta a los salarios

Cuando la pregunta se limita exclusivamente a la economía, el resultado es todavía más contundente.

Para el 46,2% de los argentinos, el principal problema económico del país son los salarios bajos.

Otro 21,5% señala la falta de empleo.

Los impuestos altos aparecen en tercer lugar con 14,4%. Y la inflación cae al 9,1%.

Entre salarios y empleo se concentra más de dos tercios de las respuestas.

No sorprende que el bolsillo haya ganado centralidad. Un relevamiento publicado recientemente por este medio mostró que dos de cada tres argentinos se quedan sin dinero antes de llegar al día 20 del mes.

Es probablemente uno de los datos políticos más importantes para el Gobierno.

El eje de la demanda social se movió.

El problema ya no parece ser solamente cuánto aumentan los precios, sino cuánto gana la gente y si tiene trabajo.

Incluso dentro de la base libertaria, el desempleo aparece como una preocupación importante. Entre quienes votaron a LLA en 2025, la falta de empleo concentra 29,5%, muy por encima de la inflación, con 10%. Entre los votantes de Fuerza Patria, el desempleo salta a 47,3%.

El mercado laboral puede convertirse así en uno de los terrenos centrales sobre los cuales se juegue la próxima etapa política.

La mayoría siente que la Argentina está peor que hace un año

El deterioro también aparece cuando la encuesta deja de preguntar por conceptos abstractos y consulta directamente a las personas por su experiencia.

Ante la pregunta sobre cómo está la economía del país respecto de un año atrás, 54,8% responde "peor".

Sólo 25,8% sostiene que está mejor y 17,9% que está igual.

Cuando la consulta pasa a la economía personal, la brecha se reduce, pero el resultado sigue siendo negativo: 49,5% dice estar peor que hace un año, contra 22,5% que afirma estar mejor.

El deterioro de las expectativas económicas ya había aparecido en otros estudios: una encuesta de mayo mostraba a Milei todavía primero para 2027, pero con un creciente pesimismo económico.

Hay algo interesante, sin embargo, cuando Synopsis pregunta por el futuro.

El pesimismo disminuye.

Sobre cómo estará la economía argentina dentro de un año, 45,5% cree que estará peor y 33,4% que estará mejor.

En la situación económica personal la diferencia es todavía menor: 34,3% espera estar peor y 31,8% mejor.

La sociedad evalúa negativamente el presente, pero todavía existe un segmento relevante que espera una recuperación.

Para Milei, esa distancia entre presente y expectativa probablemente sea crucial.

Otro número durísimo: 59% cree que Milei prioriza sus propios intereses

El informe incorpora además una pregunta poco habitual.

Synopsis consultó si los argentinos consideran que Milei defiende principalmente los intereses del país o sus propios intereses.

El resultado es negativo para el Presidente.

El 58,8% cree que Milei defiende mucho o algo más sus propios intereses que los de la Argentina.

El 38,9% considera lo contrario: que pone por delante los intereses nacionales.

Como ocurre con casi todas las variables, el dato está profundamente atravesado por la identidad política.

Es otra muestra de una característica que recorre el estudio: Milei perdió apoyo agregado, pero el electorado que conserva continúa mostrando niveles muy altos de fidelidad.

¿La Argentina se volvió libertaria? Los números cuentan una historia mucho más compleja

Uno de los capítulos más interesantes del trabajo no pregunta por políticos.

Pregunta por ideas.

Synopsis buscó determinar qué rol creen los argentinos que deberían tener el Estado y el mercado en diferentes aspectos de la economía.

Y los resultados muestran un electorado bastante más híbrido de lo que podría sugerir el triunfo político de La Libertad Avanza.

Para la creación de empleo, 35,3% se inclina hacia el mercado y 26,6% hacia el Estado, mientras que un enorme 36,9% considera que ambos deberían tener igual protagonismo.

Pero cuando se consulta quién debería liderar la inversión en infraestructura productiva, como transporte y energía, ocurre lo contrario.

49,4% se inclina hacia el Estado y apenas 24,4% hacia el sector privado.

En el impulso de la actividad económica hay prácticamente un empate conceptual: 34,6% se inclina hacia un mayor rol estatal, 30,8% hacia el mercado y 33,1% pide una participación similar de ambos.

En desarrollo productivo vuelve a imponerse la mirada estatal: 43% favorece políticas sectoriales o una mayor intervención estatal, contra 31,9% que prefiere una mayor competencia de mercado.

Otro desafío para Milei: apenas 20% quiere una apertura económica más profunda

La contradicción con algunos de los postulados más fuertes del ideario libertario aparece todavía con mayor claridad cuando se pregunta por apertura comercial.

Ante la disyuntiva entre proteger la industria nacional y abrir la economía al comercio internacional, 41,9% se ubica del lado de la protección de la industria.

Otro 37,1% reclama un equilibrio entre ambas posiciones.

Sólo 20,4% se inclina por abrir más o totalmente la economía.

El debate está lejos de ser teórico. La apertura de la economía impulsada por el Gobierno disparó una discusión intensa sobre cómo reconvertir la industria argentina sin repetir los costos de procesos anteriores.

También comenzaron a aparecer señales de alarma en algunos sectores productivos. El Economista analizó el impacto de la apertura y de la caída de la demanda sobre la industria nacional.

El Gobierno, en paralelo, busca demostrar que su programa no es incompatible con la producción local: en julio anunció una reducción progresiva de retenciones para productos industriales.

La conclusión que deja la encuesta es especialmente interesante.

La Libertad Avanza puede ser uno de los dos espacios electorales más grandes de la Argentina sin que eso implique que la sociedad haya comprado integralmente la doctrina económica libertaria.

El mapa opositor: Kicillof supera a Cristina Kirchner

La encuesta también busca responder una pregunta que empieza a volverse central rumbo a 2027: ¿quién es hoy el líder de la oposición?

El nombre que aparece primero es Axel Kicillof, con 30,4%.

Cristina Kirchner queda segunda, con 21,7%.

Mucho más lejos aparecen Myriam Bregman (7,4%), Victoria Villarruel (7,1%), Mauricio Macri (5%), Sergio Massa (2,2%), Juan Grabois (1,3%) y Horacio Rodríguez Larreta (0,5%).

No es la primera encuesta del año que detecta ese movimiento. En enero, otro relevamiento ya ubicaba a Kicillof como principal líder opositor y por encima de Cristina Kirchner.

Incluso entre votantes de Fuerza Patria, Kicillof queda primero con 32,2%, aunque allí Cristina se acerca mucho más y obtiene 27,7%.

Es decir, la oposición tiene volumen electoral, pero todavía no tiene un liderazgo indiscutido.

Cristina conserva un enorme peso adentro del peronismo, pero encuentra un techo afuera

La encuesta hizo otro ejercicio.

Preguntó si, independientemente de su impedimento judicial, los argentinos preferirían que Cristina Kirchner fuera candidata.

En el total de la población, 63% responde que no y 31,3% que sí.

Pero entre los votantes de Fuerza Patria la relación se invierte violentamente: 69,6% quisiera verla como candidata y apenas 23,7% no.

El dato refleja con enorme claridad una de las tensiones históricas del peronismo reciente.

Cristina mantiene una capacidad de movilización extraordinaria dentro de su propio espacio, pero simultáneamente encuentra un rechazo mucho mayor cuando la medición se amplía al conjunto del electorado.

El número que más debería preocupar a la Casa Rosada: 60% quiere cambiar

Hasta aquí, todos los indicadores mostraban desgaste.

Pero hay uno que resume buena parte del escenario.

Synopsis preguntó qué harían los argentinos si hoy fueran las elecciones presidenciales.

El 60,2% eligió "buscar un cambio a lo que está ocurriendo en el país".

Sólo 35,6% respondió que preferiría darle continuidad.

En febrero, la continuidad tenía 36,7%. En agosto, 35,6%. El deseo de cambio pasó de 57,6% a 60,2%, aunque en abril había tocado un pico todavía mayor de 66,5%.

La oposición dispone, por lo tanto, de un enorme mercado electoral potencial.

Pero tener demanda de cambio no es lo mismo que conseguir apropiársela.

Y ahí aparece la gran tabla de salvación de Milei.

Sólo 22,6% dice que votaría a Milei "sí o sí": el resto necesita razones

El informe desarma además el voto presidencial según el grado de convicción.

22,6% dice que votaría a Milei "sí o sí".

Otro 17,2% lo votaría porque no ve una alternativa.

Eso lleva la predisposición total hacia Milei al 39,8%, pero permite distinguir dos universos muy distintos: el núcleo duro y el voto condicionado.

Del otro lado, 43,1% afirma que votaría a un opositor sí o sí, mientras que otro 14,7% preferiría un opositor pero sostiene que todavía no encuentra una alternativa.

En total, 31,9% del electorado aparece atrapado en el problema de la falta de alternativas.

Ese segmento puede ser el verdadero campo de batalla de 2027.

Y las reglas con las que se llegue a esa elección tampoco serán un detalle. El Gobierno ya impulsó una reforma electoral que podría modificar los incentivos tanto para el oficialismo como para una oposición fragmentada.

Y entonces aparece el dato político que termina de explicar toda la radiografía.

Si las elecciones presidenciales fueran hoy, el peronismo tendría 35,7% y La Libertad Avanza 35,5%.

Una diferencia de apenas 0,2 puntos porcentuales.

Después aparecen la izquierda con 7,1%, el PRO con 6,1%, otros espacios con 5,3%, Provincias Unidas con 2,4% y 7,9% de indecisos.

Es una fotografía mucho más cerrada que la de otros sondeos realizados durante el año. En mayo, por ejemplo, un estudio todavía mostraba a Milei seis puntos por encima de Kicillof.

Otra encuesta del mismo mes proyectaba incluso una ventaja de 19 puntos para Milei sobre Kicillof en un eventual balotaje.

La volatilidad de esos resultados muestra por qué 2027 todavía está completamente abierto.

La suma que realiza Synopsis también es reveladora.

El llamado "núcleo opositor a Milei", compuesto por peronismo e izquierda, alcanza 42,8%.

Una eventual alianza LLA-PRO suma 41,6%.

Y justamente la relación entre ambos espacios atraviesa una etapa decisiva. Mientras una parte del macrismo busca diferenciarse de la Casa Rosada, el PRO comenzó a reconstruir un perfil propio frente a La Libertad Avanza. En la provincia de Buenos Aires, en cambio, LLA trabaja para construir acuerdos amplios con el PRO y otras fuerzas de cara a 2027.

Otra vez: empate.

Otra vez: polarización.

La radiografía más profunda: el experimento de Synopsis para saber quién realmente está con Milei

El trabajo reserva para el final quizás su ejercicio más sofisticado.

La radiografía más brutal de Milei- - Synopsis

Synopsis no se conformó con mirar una pregunta de intención de voto.

Construyó cuatro clusters electorales a partir de nueve indicadores diferentes, entre ellos evaluación de la gestión, valoración de la figura presidencial y humor económico retrospectivo y prospectivo tanto a nivel personal como nacional.

Los encuestados fueron agrupados en cuatro universos: núcleo oficialista, oficialismo moderado, centro o ambivalentes y oposición.

Y después ocurrió algo especialmente interesante.

La consultora cruzó esos grupos con la intención de voto, una variable que no había utilizado para construirlos.

El resultado validó con enorme claridad el modelo.

El 96% del núcleo oficialista votaría a La Libertad Avanza.

Entre los oficialistas moderados, 82% elegiría LLA y otro 13% al PRO.

En la oposición, 70% votaría al peronismo y 14% a la izquierda.

El centro o segmento ambivalente es el único que no tiene un destino electoral predominante: se divide entre indecisos, peronismo y PRO.

Ese puede ser el hallazgo más importante de todo el informe.

La Argentina no está simplemente partida entre mileístas y antimileístas. Tiene dos polos consolidados y una franja intermedia capaz de definir la próxima elección.

Milei está peor, pero sigue vivo: la paradoja que puede definir 2027

La radiografía de Synopsis permite llegar a una conclusión menos sencilla de la que ofrecen muchos sondeos.

Sí, Milei llega deteriorado.

Tiene más de 55% de imagen negativa. Más de la mitad desaprueba su gestión. Seis de cada diez argentinos quieren un cambio. Casi la mitad siente que su economía personal está peor que un año atrás. Los bajos salarios y la falta de empleo reemplazaron a la inflación como grandes dolores económicos.

Pero sería un error concluir de esos números que La Libertad Avanza está fuera de carrera.

Ocurre exactamente lo contrario.

LLA tiene 35,5% de intención de voto y está a sólo dos décimas del peronismo.

Milei conserva un núcleo duro muy intenso, mantiene una relación extraordinaria con los varones jóvenes y, sobre todo, se beneficia de una debilidad que atraviesa a sus adversarios: el deseo de cambio respecto del Gobierno es mucho más grande que la capacidad de la oposición para transformarlo en una alternativa electoral definida.

Quizás esa sea la gran conclusión de esta radiografía.

La radiografía más brutal de Milei- - Synopsis

La Argentina de 2026 no parece estar enamorada del Gobierno de Milei.

Pero tampoco decidió todavía quién debería reemplazarlo.

Y en esa distancia entre el 60% que quiere cambiar y el 35,7% que hoy elegiría al principal espacio opositor puede estar buena parte de la historia política de 2027.

La radiografía más brutal de Milei- - Synopsis

Fuente: https://eleconomista.com.ar/politica/la-radiografia-mas-brutal-milei-60-quiere-cambio-su-imagen-negativa-supera-55-lla-ya-pelea-voto-voto -peronismo-n97909 

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