Domingo, 31 Mayo 2020 21:00

La gente pide que se levante la cuarentena porque quiere volver a trabajar - Por Domingo Cavallo

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El gobierno ha planteado la lucha contra el coronavirus como una opción entre la salud y la economía.

 

Algunos comunicadores sociales que apoyan fanáticamente la gestión del gobierno del Presidente Fernández, sostienen que quienes demandan terminar o al menos limitar la cuarentena, están bregando por sostener sus negocios con un sentido egoísta y anti solidario. Ese es un grave error. Lo cometen porque no advierten que no se trata de una opción entre la salud y la economía, sino de una opción entre prevenir la infección del coronavirus y el trabajo.

El pedido de mucha gente, que quiere volver a trabajar, es muy razonable. Impedir que lo haga, aun cuando ayude a aplanar la curva de infectados por el coronavirus, puede aumentar la mortalidad general. No hace falta ser infectólogo para saberlo. Es de sentido común.

Si a la gente se le impide trabajar, no va a tener ingresos, y los subsidios que pueda darle el Estado van a ser muy limitados y nunca alcanzarán para satisfacer sus necesidades básicas. Además, quienes habían dejado de trabajar o de buscar trabajo, seguramente ya estaban recibiendo subsidios que absorbían una parte importante del presupuesto público. Subsidiar de la misma forma a quienes quieren trabajar, pero se les impide, será imposible.

Sin ingresos, muchas familias, que pasarán a ser pobres cuando antes no lo eran, no van a poder cuidar la salud de sus miembros como lo hacían cuando tenían trabajo e ingresos. Se trata de la misma alerta que señalan médicos clínicos, cardiólogos y oncólogos, que ven con gran preocupación, la tendencia de muchas personas a ignorar síntomas de enfermedades cuya atención rápida es esencial, por temor a concurrir a un hospital.

Impidiendo a la gente trabajar, podrá aplanarse por un tiempo la curva de contagios, pero eso no significa que vaya a disminuir la mortalidad general en la población. El aumento de la pobreza que emergerá de la disminución del trabajo puede terminar causando más muertes que las que se tratan de evitar con la cuarentena.

Nivel de actividad económica y empleo

Las cifras de caída del nivel de actividad en los distintos sectores de la economía, disponibles en algunos casos hasta abril y en otros sólo hasta marzo, son alarmantes y (muy probablemente) los datos de mayo serán aún peores.


Si la cuarentena generalizada se prolonga hasta fines de junio, no debería sorprender que la caída del PBI en el segundo trimestre del año con respecto al mismo período del año anterior sea del orden del 25%. Y el desempleo, si se midiera como se lo hace en los Estados Unidos o en Europa, países que tienen un ágil sistema de seguro de desempleo, difícilmente será menor al 25% de la población económicamente activa.

En los países que tienen un sistema ágil de seguro de desempleo que reemplaza a los sistemas de restricciones al despido, las estadísticas de desempleo reflejan adecuadamente el porcentaje de la población activa que no trabaja, algo que no ocurre en nuestro país. Pero el hecho de que las estadísticas no lo reflejen, no significa que el desempleo real no sea un gravísimo problema.

La cuarentena debe terminar pronto

Dentro de este negro panorama, es alentador advertir que, por decisión de algunos gobiernos locales, la cuarentena está comenzando a flexibilizarse. En Córdoba, por ejemplo, en los próximos días su sector industrial estará trabajando casi al ritmo que lo hacía previo a la pandemia; la apertura será del 100 por ciento, aunque no la producción. San Juan, que anunció hoy que volverán las clases en dos semanas -Jujuy también lo hará-, está al 93% de normalidad; Entre Ríos, según informó el gobernador Gustavo Bordet, al 86%. En las provincias de Mendoza y Santa cruz se abrieron bares y restaurantes.[1]

Lo que está ocurriendo en las provincias sugiere que el Gobierno Nacional debería decretar cuanto antes, el final de la cuarentena en todo el territorio Nacional, con la excepción del Área Metropolitana de Buenos Aires, y, quizás, algunos otros pocos distritos acotados, del interior del país. Y aun para los distritos en los que continúe la cuarentena, ésta no debería prolongarse mucho tiempo más. Sobre todo, ahora que los dos meses de cuarentena han dado tiempo al gobierno para reforzar el sistema de salud y hay amplia disponibilidad de camas de cuidados intensivos y respiradores artificiales.

Más temprano que tarde, el distanciamiento social deberá alentarse confiando en el sentido de responsabilidad ciudadana, como ocurre desde el vamos en Uruguay, con muy buenos resultados.

La inflación está contenida, pero será un problema grave en el segundo semestre

Los anticipos de la tasa de inflación de mayo que surgen de la captación de precios online sugieren que puede haber sido incluso inferior a la de abril. Esto es la consecuencia natural de la contracción de la demanda provocada por la cuarentena y el congelamiento de los precios de los servicios públicos dispuesto por el gobierno.


Pero este comportamiento de ninguna manera es una tendencia destinada a proyectarse en el tiempo. La enorme expansión monetaria a la que se ve obligado el Banco Central para financiar el déficit fiscal, preanuncia problemas inflacionarios muy serios tan pronto como la economía comience a normalizarse. En el cuadro 2 se muestran los datos fiscales hasta el mes de abril inclusive, comparados retrospectivamente como lo hacemos habitualmente en estos informes.

Durante los cuatro primeros meses de 2020, el déficit fiscal aumentó 125 % con clara tendencia a la aceleración. Se ha agregado la columna con la comparación de abril 2020 con abril 2019. El aumento del déficit fiscal durante el mes de abril fue del 175%.

Además, puede observarse que el aumento de la recaudación, que en el primer cuatrimestre ya había sido de apenas 32% frente a un aumento del gasto del 58%, durante abril cayó al 18% frente a un aumento del gasto del 100%.


El efecto de la fuerte expansión monetaria a que da lugar este aumento impresionante del déficit fiscal se manifiesta en el único segmento relativamente libre del mercado cambiario, el denominado Contado con Liquidación (CCL). Esto se puede apreciar en el Gráfico 2


La naturaleza básicamente monetaria del aumento del precio del dólar en el único segmento relativamente libre del mercado cambiario se pone de manifiesto por su estrecha correlación con el tipo de cambio de convertibilidad que surge de comparar los pasivos monetarios con las reservas netas del Banco Central. A su vez, se puede observar que el tipo de cambio oficial ya está muy cerca del tipo de cambio de paridad del poder adquisitivo del peso lo que indica que los aumentos en el tipo de cambio oficial son acompañados por un aumento parecido en el nivel de precios.

[1] https://www.lanacion.com.ar/politica/el-gobierno-regionalizara-discriminara-rubros-ayuda-empresas-nid2371425

Domingo Cavallo
Fuente:
http://www.cavallo.com.ar/

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