Viernes, 20 Agosto 2021 10:45

El Gobierno tomó aire con la economía, pero el efecto de "la foto" diluye los beneficios - Por Carlos Burgueño

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La actividad creció en julio y este año se crecerá más del 6%. La balanza comercial se consolidó por arriba de los 1.500 millones de dólares mensuales y se encamina a superar los U$S 15.000 millones anuales. Si el gobierno no se ametralla nuevamente, podrá mostrar cierta mejora en la economía real

Dos buenas noticias vinculadas con la economía real le dieron un aire al gobierno en el momento político más difícil para Alberto Fernández desde que llegó a la Presidencia en diciembre de 2019. El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) creció 10,8% en junio en comparación con el mismo mes del año pasado y 2,5% de crecimiento contra junio. Por su parte, la Balanza Comercial (el resultado directo entre exportaciones e importaciones), mostró un resultado positivo de U$S 1.537 millones en julio, y acumula en el año unos U$S 8.310 millones. El proyectado para todo el 2021 supera ya los U$S 15.000 millones, potenciado por los precios internacionales de las exportaciones de productos primarios. Obviamente, comenzando por la soja.

Si se suman estos datos a los ya comentados ayer sobre el buen resultado que obtuvo Martín Guzmán en la licitación de letras de corto plazo con vencimiento a octubre el miércoles pasado, y que le permitieron al ministerio de Economía cerrar los compromisos del mes sin emisión monetaria; podrían llegar a una conclusión: no será ni la economía real ni los mercados financieros a los que podrá culpar el gobierno por su mala hora. Y, quizá, podríamos avanzar también en una segunda definición: si no hubiera sido por "La Foto", Alberto Fernández podría estar mostrando resultados macroeconómicos y financieros austera pero realmente positivos. Si además el oficialismo hubiera cerrado un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con el Club de Paris, y se hubiera reconciliado con los mercados mundiales para que las empresas privadas locales pudieran acceder al financiamiento externo; toda la realidad económica argentina sería diferente.

En datos 

Los datos del EMAE mencionan que la actividad económica rebotó en junio luego de cuatro bajas consecutivas. El principal motivo de la mejora hay que encontrarlo en que la comparación se hace contra junio pasado, cuando (junto con mayo) volvieron las restricciones a la actividad motivadas por la segunda ola. Sin embargo, en lo que va del año el dato acumulado es positivo, con un alza de 9,7%; proyectando para todo el ejercicio una mejora de no menos de 6%; con potencial de crecimiento de hasta 8%. Todo dependerá del último trimestre del año, cuando la comparación se realice contra el mejor período del 2020.

Los datos difundidos por el INDEC hablan de una expansión de 13 de los 15 sectores relevados, siete de ellos con subas de dos dígitos y de tres dígitos en Pesca (108,7%). Los mayores aportes al crecimiento se registraron nuevamente en la Industria (16,8% interanual) y el Comercio (13,2% interanual), ambos sectores acumulando ocho subas consecutivas. Le siguen Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (12,3% interanual, aporte 1,3 p.p.), Otras actividades de servicios (79,4%, aporte 0,9 p.p.), Construcción (32,3% interanual, aporte 0,7 p.p.) y Transporte y comunicaciones (9,3% interanual, aporte 0,7 p.p.). Los únicos sectores en baja fueron Agropecuario (-4,5%; aporte -0,5 p.p.) e Intermediación financiera (-0,9% interanual, -0,03 p.p.). Contra junio crecieron 6 de 15 sectores: Electricidad, Gas, y Agua (14,8%), Industria (11,4%), Comercio (7,6%), Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (2,3%), Intermediación financiera (1,9%) y Pesca (0,8%).

En cuanto a la balanza comercial superavitaria en US$ 1.537 millones en julio y en lo que va del año acumula un saldo de U$S 8.310 millones. Según informó el INDEC, las importaciones en julio aumentaron 65,6% respecto a igual mes del año anterior y las exportaciones crecieron 47,1%. De ese modo, el intercambio comercial (exportaciones más importaciones) subió 54,7%, en relación con igual mes del año anterior, y alcanzó un valor de US$ 12.967 millones.

La balanza comercial registró un superávit de US$ 1.537 millones, US$ 57 millones más que el registrado en igual período de 2020. El resultado es positivo. Si continuara la tendencia, y teniendo en cuenta que el ritmo liquidador de divisas de exportación se contrajera en el resto del año, la meta de un superávit de U$S 15.000 millones de piso sería lograble. No es un número al azar. Es lo que la Argentina necesita como piso para poder acumular la suficiente cantidad de reservas para luego poder hacer frente a los vencimientos de deuda que comenzarán a caer como rayos desde 2025. Este buen resultado es fruto del buen momento en la relación entre los exportadores primarios (especialmente sojeros) y las normas oficiales. Parece haber una especie de acuerdo entre ambos, donde pese a las críticas de los productores de soja, girasol, trigo y maíz, hay un buen nivel de liquidación y un aval a la cotización del dólar oficial. Sería importante que el gobierno lo comprenda. Y que avente cualquier idea de volver a atacar al campo.

Carlos Burgueño

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