Lunes, 13 Septiembre 2021 11:13

Cinco peligros en la economía si el Gobierno eligiera mañana 'quemar las naves' - Por Ezequiel Burgo

Escrito por Ezequiel Burgo

Dólar, inflación, Leliq, las licitaciones de Guzmán, y el mundo, serán clave para monitorear el pulso hasta noviembre.

Habrá dos reacciones posibles de la política económica a partir de hoy. Ambas serán en función del resultado electoral y el tiempo-contexto de acá a las elecciones de noviembre.

Una posibilidad es que el oficialismo vea a partir de mañana que la probabilidad de permanecer en el poder después de 2023 disminuya. Y que por lo tanto decida “quemar las naves” en materia económica, esto es, más gasto fiscal, más emisión y más controles al dólar, básicamente.

La otra, y con la que un sector del mercado y el establishment se ilusiona, es que el Gobierno ingrese la economía a boxes y empiece a corregir los desequilibrios acumulados desde diciembre de 2019. Una agenda de normalización financiera, incluido un arreglo con el FMI.

Ambas opciones tienen antecedentes. Después de las legislativas de 2009, que el kirchnerismo perdió, Cristina Kirchner movió de Economía a Carlos Fernández y designó a Amado Boudou. El nuevo ministro de Economía fue enviado al FMI y empezó la negociación de una hoja de ruta con Nicolás Eyzaguirre, un economista chileno que era el director del Departamento de Hemisferio Occidental. Boudou y Eyzaguirre, dos ortodoxos entonces, acordaron un blue print para la Argentina que incluyó reabrir el canje de la deuda y firmar un artículo IV. Lo primero prosperó y lo segundo no. Aquella promesa de la normalización financiera se trató más bien entonces de un movimiento espasmódico del kirchnerismo ante un traspié electoral.

Ahora bien, la reacción en 2011 en cambio fue no sólo la resignación (por no poder o no querer) a encarar una solución de fondo de los problemas que se iban acumulando en la economía, sino también a que como se había ganado con tanta amplitud y la economía tenía colchones, ¿para qué ajustar? El kirchnerismo terminó alimentando el cepo y el conflicto de los holdouts autoheredados no sin algunos sustos en el medio como la devaluación de enero de 2014. Se eligió quemar las naves, agotando las reservas, el superávit externo y fiscal, aun cuando en el medio pagó los juicios al CIADI y al Club de París creyendo que ambas acciones serían interpretadas como gestos de buena voluntad que distraerían las miradas de los inversores y la comunidad global de cuestiones más profundas, por ejemplo, las estadísticas falsas.

Así como en los aviones la azafata da para elegir pollo o pasta, el kirchnerismo tendrá por delante Combo 2009 o Combo 2011 para optar desde mañana. Sólo que esta vez el Gobierno sabe que, si va por la opción 2011, de expandir más el gasto en la economía (lo que los economistas llaman demanda agregada), las restricciones se harán sentir. Estas son:

  • 1. Más y no menos inflación

Se espera para los próximos meses una caída en la tasa de inflación según el Estudio Broda. Este martes saldrá el dato de agosto y dará el número más bajo (menos de 3%) en casi un año (desde el IPC de septiembre). El Gobierno dirá que las medidas tomadas surgieron efecto como la prohibición de exportar cortes de carne. Pero si en cambio a partir de mañana decide deteriorar las cuentas fiscales más aún de lo que ya lo viene haciendo desde julio, la desinflación se abortará porque necesitará más emisión de pesos para inyectar dinero a la economía de cara a las elecciones de noviembre.

  • 2. Más deuda del Banco Central

Si el Gobierno vuelca más plata a la calle y el Banco Central emite más Leliq para contrarrestar esa emisión y no recalentar los precios, la deuda del banco aumentará. La consultora Delphos estimó este viernes que la suma de Leliqs + Pases sería $ 4,8 billones a fin de año (10,8% del PBI) con una emisión de intereses de $ 1,3 billón (3,1% del PBI). Si el kirchnerismo pisa el acelerador la bola de deuda del Central sólo aumentará y podría generarse un círculo vicioso como ocurrió en los 70 y 80 con el mecanismo de la cuenta de regulación monetaria y los encajes remunerados. Todo esto significó más inflación.

  • 3. Guzmán enfrentaría más complicaciones para conseguir plata

“No descartamos que las próximas licitaciones el roll over pueda ubicarse por debajo del promedio de los primeros ocho meses del año (119,6%)", dice un trabajo de Anker Latinoamérica. La decisión de aumentar más el gasto podría ahuyentar el respaldo de los inversores que Guzmán necesitará en los próximos meses para refinanciar el déficit fiscal. “Frente a la fragilidad de la macroeconomía, la concentración de vencimientos de pesos en el cortísimo plazo y el aumento de la exposición en riesgo soberano de los bancos, la tensión cambiaria y la presión sobre la tasas de interés en pesos aumentaría”.

¿Podría haber un reperfilamiento de la deuda en pesos en caso de que el refinanciamiento se ubique por debajo del 100% si los inversores se preocupan y empiecen las preguntas en el mercado? “Asignamos una probabilidad muy baja a este escenario -dice Anker Latinoamérica-, ya que creemos que sería una medida extrema que el Gobierno sólo convalidaría agotadas todas las instancias previas”.

Todo esto demuestra que, si el Gobierno pisa más el acelerador, los puntos 1, 2 y 3 sufrirán. El IERAL, de la Fundación Mediterránea, calculó que si en lugar de un déficit primario de 3,5% del PBI a fin de año, el déficit fuera de 5% del Producto, y a Guzmán se le complicara convencer a los inversores que renueven sus depósitos y hasta fin de año consiguiera el mismo ratio de agosto (98%), la bola de Leliq + pases alcanzaría el nivel más alto desde 2017, “el máximo anterior y previo a la crisis licuadora de 2018”.

  • 4. La brecha no daría señales de bajar

En diez días el Gobierno pagará la primera cuota al FMI del préstamo que tomó en 2018. Son unos US$ 1.800 millones. Los cancelará con los derechos especiales de giro, unos títulos que emite el Fondo Monetario y giró al país como parte de una ayuda extra que el organismo dio a todos sus miembros con motivo de la pandemia. El inconveniente es que en diciembre hay otro vencimiento igual y en marzo uno mayor por US$ 4.800 millones. Conclusión: no hay reservas suficientes (las netas están en unos US$ 6.152 millones y las netas líquidas en US$ 1.900 millones según cálculos de Quantum Finanzas). Ante un panorama de ‘quemar las naves’, las reservas insuficientes generan expectativas de devaluación mayores y la brecha no cederá (hoy en 89%). El mercado de futuros muestra tasas implícitas mayores cuanto más alejado es el compromiso firmado: los contratos de noviembre operan 2,8% por encima de los futuros de octubre y los mismo ocurre en los meses subsiguientes. Una brecha que no cede significa más problemas para la economía porque el sector privado tiene menos incentivos para liquidar exportaciones y sobrefacturar importaciones deteriorando el saldo comercial.

  • 5. Más expuesto a un deterioro del contexto internacional

Según un cálculo del economista Lorenzo Sigault Graviña, de la consultora Equilibra, resultará más determinante para la economía argentina el hecho de que los precios internacionales mantengan su nivel que el Gobierno firme un acuerdo con el Fondo Monetario y despeje su horizonte financiero. Wall Street registró esta semana la peor performance desde febrero, en gran parte, por el temor de que la Reserva Federal revierta la política de estímulos este año. Eso fortalecería el dólar y haría caer los commodities.

Ezequiel Burgo

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