Jueves, 03 Febrero 2022 11:18

Cuál fue la principal coincidencia entre Martín Guzmán y el FMI en su negociación y por qué Rusia y China son casos opuestos a la Argentina - Por Sergio Serrichio

Escrito por

La base de datos del organismo internacional sobre las reservas de sus 190 países asociados describe un dramático cuadro en materia de divisas 

Un vistazo al template de datos del FMI sobre las reservas internacionales de sus 190 países asociados brinda fuertes pistas de por qué si en algo no hubo discrepancias entre los negociadores del organismo y el ministro Martín Guzmán fue sobre la imperiosa necesidad de fortalecer las reservas del Banco Central (BCRA). 

Esto es así más allá de que la “devolución” de unos USD 4.500 millones parezca poco y de que no esté claro de qué otro modo se reforzarán las arcas del BCRA, que en 2021 fue, a pura emisión, el principal financista de los déficits del Tesoro. Guzmán descartó “saltos devaluatorios” y es dudoso que en 2022 se repita el desempeño exportador del campo y la agroindustria, que estarán tentados de pijotear la liquidación de sus exportaciones a la espera, justamente, de la devaluación que el ministro niega. En tanto, las importaciones serían superiores, más aún si siguen firmes los precios de la energía y, en particular, el del gas.

Los datos muestran también que la actual gira del presidente Alberto Fernández incluye dos países que, más allá del escaso timing geopolítico de las visitas, tienen algo que a la Argentina le falta: una fortísima posición de reservas internacionales.

El presidente conversará hoy con Vladimir Putin en medio de los escarceos belicistas de Moscú con EEUU y sus aliados de la OTAN por la presión de Rusia sobre Ucrania, a la que ya le arrebató en 2014 la península de Crimea. Y el viernes asistirá, junto al presidente chino, Xi Jinping, a la apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022, boicoteados por EEUU y otras naciones que acusan al régimen chino de violar los derechos humanos.

Bolsillos

Es dudoso que esas visitas sumen en el frente en que se negocia el acuerdo con el FMI, del cual faltan aún muchos detalles, pero son una tentación para un viajero de bolsillo corto a anfitriones de bolsillos largos.

Los datos del FMI son elocuentes al respecto: precisan que al 31 de diciembre pasado las reservas internacionales brutas del BCRA eran de 39.662 millones de dólares (de hecho, ya son menos), de los cuales USD 34.291 millones son en monedas convertibles, USD 3.213,7 millones en oro y USD 1.456 millones están en bancos situados fuera del país. Lo más alarmante es un apartado sobre “drenaje neto predeterminado de divisas a corto plazo”, esto es, el saldo neto de fondos que el BCRA y el Tesoro deben afrontar en breve: USD 22.467 millones en el primer trimestre, y USD 50.032 millones a lo largo de todo el año.

En otras palabras: el Fondo precisa que las reservas brutas del BCRA en moneda convertible (de las cuales unos USD 15.000 millones son depósitos en dólares de particulares en los bancos y otros USD 20.000 millones yuanes chinos de un canje de monedas) están USD casi 17.000 millones por debajo de las obligaciones netas a afrontar este año.

Al lado de eso los de Rusia y China es opulencia, casi fanfarronería.

La Federación Rusa tiene, siempre según los datos del FMI, USD 630.627 millones de reservas brutas, de las cuales USD 463.889 millones están en monedas convertibles y USD 133.070 millones en oro. Y el “drenaje neto predeterminado” para 2022 es de solo USD 2.634 millones. En su eventual choque con la OTAN, si algo no le faltará a Rusia son divisas.

En cuanto a China, las “reservas brutas” son 3,4 billones (millones de millones) de dólares. En cifras: USD 3.398.827 millones, casi cien veces las reservas brutas de la Argentina. De eso, USD 3,3 billones son en monedas convertibles y USD 113.034 millones (suma casi idéntica a la de Rusia) tenencias de oro. El “drenaje neto predeterminado” anual es -para China- una pitanza: USD 3.598 millones, poco más de 0,1% de sus reservas.

En verdad, las reservas internacionales de la Argentina son escasas contra casi cualquier país que se las compare. He aquí otras referencias:

  • -Brasil: Tiene USD 367.722 millones de reservas brutas, de las cuales USD 326.368 millones son en divisas convertibles y USD 7.437 millones en oro, contra un “drenaje neto predeterminado” de solo USD 2.541 millones.
  • -Chile: Sus reservas brutas son de USD 51.330 millones, de las cuales USD 47.128 son en divisas convertibles, montos muy superiores al “drenaje neto predeterminado” para el año, de USD 3.598 millones.
  • -Uruguay: Las “reservas brutas” del vecino oriental son menores a la Argentina: USD 15.952 millones, pero casi todas (USD 15.904 millones) son en divisas convertibles y más que cuadruplican el “drenaje neto preterminado”, que para el año el FMI calculó en USD 3.350 millones.
  • -Colombia: Sus reservas brutas son de USD 58.019 millones, de las cuales USD 53.466 son en divisas convertibles, más que suficientes para enjugar un “drenaje neto predeterminado” de USD 3.442 millones a lo largo de 2022.
  • -Turquía: Incluso las reservas de este país financieramente contra las cuerdas y cuya moneda, la lira turca, está en un tobogán devaluatorio, lucen mejor que las del BCRA. Las “reservas brutas” del banco central turco son de USD 111.181 millones de las cuales USD 64.830 millones están en monedas convertibles y USD 38.488 millones en oro, contra un “drenaje neto predeterminado” de USD 28.139 millones.

Sergio Serrichio

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…