En realidad, los valores de los dólares financieros y el blue se ha mantenido en el orden de los $1300, con algunas pequeñas oscilaciones según el día, pero mostrando que el trabajo del BCRA de intervenir para salvar pesos está, por ahora, dando resultados. Por supuesto, las dudas siguen estando en torno la sostenibilidad de este proceso en cuanto a la disponibilidad de reservas por parte del Banco Central. No obstante, algunos economistas, como Salvador Distéfano, recomiendan no mirar las reservas sino la cantidad de pesos.
Es que el BCRA sacó muchos pesos de circulación mediante la emisión de LEFI, una letra de más largo plazo y al poco tiempo de su emisión, muchas entidades salieron a liquidar esas posiciones para hacerse de pesos. Una parte de esos pesos lo pusieron como encajes, para prevenir situaciones volátiles, pero esos encajes se computan en la base monetaria. Otra parte, los bancos la destinan a dar préstamos. La cantidad de LEFI liquidadas equivale al 37% del stock total, pero está dentro de los límites que el mismo gobierno se autoimpuso como límite máximo de base monetaria
Los índices inflacionarios han venido bajando. Después de bajas importantes, ahora, como es lógico, las bajas son más lentas y el mercado no cree que se pueda llegar muy fácil a una tasa del 1% para fin de año como pronostica el gobierno. Es que se están por venir nuevos aumentos, sobre todo en los servicios públicos. Para este mes ya el ministro Caputo autorizó un aumento del 4% en electricidad y gas y acaban de dar un golpe al exigir a la Ciudad de Buenos Aires y a la Provincia de Buenos Aires para que se hagan cargo de los subsidios de transporte automotor de pasajeros de las líneas que circulan en cada jurisdicción.
Se siguen acumulando amentos en combustibles y todos estos aumentos impactan en la mayoría de los rubros. Los negocios que trabajan con productos frescos, como carnes, lácteos o fiambres hacen uso intensivo de la energía, los restaurantes y hoteles del gas. Estos, justamente, son los rubros que más han crecido en los últimos meses en las mediciones. La semana próxima El INDEC dará conocer los datos del mes de julio. La mayoría de las consultoras calculan una inflación menor al 4%, pero sorprendió el índice de la ciudad de Buenos Aires, con 5,1%, donde los rubros que citamos antes fueron los que más fuerte subieron.
La desconfianza sigue reinando en el mercado
En términos generales, no se percibe una confianza total. Los que no se muestran desconfiados, al menos aparecen cautelosos y toman recaudos por las dudas. Siguen persistiendo, en algunos, dudas sobre el stock de las reservas, que esta semana cayeron porque se hizo un pago de us$850 millones al FMI. No obstante, las cotizaciones de los dólares financieros y el blue no han avanzado. Es más, esta semana terminaron bajando merced a las intervenciones del Banco Central y a que se siguen liquidando exportaciones.
El panorama de los granos es bastante complejo. Según informes internacionales hay un aumento de la producción de soja en Estados Unido y en Brasil y algo muy pequeño en Argentina. Pero el mundo está complicado porque China ha bajado sus niveles de compras y hoy hay excesos de oferta a nivel mundial. En el caso de Argentina, las retenciones quitaron incentivos y no se han mejorado ni siquiera las instalaciones para refinar aceites que se usen como combustible.
Lo cierto es que hoy la soja está bajo el nivel de los 400 dólares la tonelada y no se ven perspectivas de suba por el exceso de oferta, lo cual plantea interrogantes acerca de la superficie a sembrar. En el caso de trigo, hubo un crecimiento del 10% y, lluvias mediante, podría haber una buena cosecha, aunque las retenciones siguen siendo el problema.
El gobierno anunció una baja en las retenciones en ciertas categorías de ganado vacuno. Según los analistas, esto motivó que haya retención de varias categorías para aprovechar las oportunidades de exportar, aunque esto afecta la oferta interna. Si bien el consumo ha caído bastante, una menor oferta, puede seguir presionando los precios al alza y esto impactará sobre el maltrecho bolsillo de los consumidores.
Por hora la mayoría de los indicadores de actividad siguen dando negativos. Solo los vinculados a energía, petróleo y minería, que viene creciendo y recibiendo inversiones, el resto se muestran en retroceso. La actividad industrial sigue con una caída promedio del 20% y esto tiene su correlato con la caída de las importaciones, ya que la industria es la mayor demandante de bienes importados.
Las dudas que surgen sobre la sustentabilidad del plan económico
En el comercio también se registran estas caídas, aunque, de a poco, los bancos están ampliando sus carteras de crédito para el consumo y esto es una novedad importante para el mercado porque, aunque no sea muy barato, el crédito es una herramienta para dinamizar el comercio, sobre todo de bienes de uso (electrodomésticos o autos), cuyas ventas no consiguen reactivarse.
Rodolfo Cavagnaro


Después de la crisis financiera global que pasó el fin de semana pasada y que generó caídas generalizadas en las bolsas de todo el mundo, los papeles de Argentina, que habían sufrido fuertes caídas, se recuperaron. El mismo jueves las acciones argentinas "volaron" en Wall Street, donde algunos recuperaron hasta un 14%. Los bonos también subieron el riesgo país, que había llegado a 1650 puntos el lunes, cerraba a 1530 el jueves, con una baja interesante. Informes de bancos de EE.UU. daban informes positivos sobre la economía argentina.
