Economía

El país logra arrebatar la riqueza producida mediante la inflación, restringe la reserva de valor eficiente incorporando 65% de impuesto al ahorro en la divisa extranjera y sube los impuestos abiertamente

No hay forma de expandir la economía por la vía fiscal o crediticia frente a un escenario de huida de activos locales. Insistir en que los argentinos ahorren en pesos, con la actual brecha cambiaria, sólo alienta el retiro de depósitos en dólares.

El "enfoque de almacenero" de la política económica actual está llevando a la Argentina a una catástrofe. Según esta forma de ver la economía, el problema que tiene nuestro país -único en el mundo que experimenta este raro fenómeno- es la falta de dólares; como solución, entonces, restringen cada vez más el acceso a personas y empresas a la compra de divisas en el mercado oficial. En el almacén este enfoque funciona; en la economía de un país, no. Porque no tiene en cuenta sus consecuencias sobre la confianza y la inversión.

Según surge de los datos que el INDEC acaba de difundir, el PBI y el consumo están en niveles pre 2006 y la inversión no llega ni a los de 2004. Lo mismo pasa con la industria, la construcción y varias actividades más.

 

La industria es el sector que mejor se está recuperando de la crisis desatada por la pandemia, pero el consumo sigue rezagado y el interior ahora volvió a frenarse por el aumento de los infectados. El impuesto a la riqueza avanza y los tributaristas aseguran que es inconstitucional

Hace muchos años que las proyecciones macroeconómicas de cada presupuesto nacional dejaron de ser un punto de referencia para el sector privado. Más bien se asemejan a una lotería. Los números presentados por el ministro Martín Guzmán esta semana en Diputados no son la excepción.

Podría cargar tintas contra Martín Guzmán y equipo, Miguel Pesce y directorio, bajo cuyos mandatos, los bonos públicos llegan a rendir 15% (peor performance mundial tras una restructuración), la brecha CCL se acercó al 100% (la más alta desde los cepos iniciados por Cristina), y se paga casi 10% para tener los dólares en el exterior en lugar de tenerlos en una caja de seguridad en Argentina (¡insólito!).

Muchos supusieron que, concluido el proceso de renegociación de la deuda, la Argentina empezaría a dejar atrás el infierno tan temido que implicaba el default.

Los precios de los bonos corporativos sufren las consecuencias de las últimas medidas del Central. El temor se contagia a los títulos provinciales

Los inversores consideran un señal negativa e insuficiente que el déficit fiscal primario del año próximo se haya estipulado en 4,5% para el 2021. Pero no hay planes de recortar gastos y se piensa seguir recurriendo a la emisión monetaria

Top