Sábado, 15 Agosto 2020 21:00

Jaime Alfonsín: el operador político del rey Felipe VI que sacó de España a Juan Carlos I

Nunca contó con el aprecio del rey emérito, que "le detestaba", y ahora negoció con Moncloa su marcha.

La celebración del 40 aniversario de la democracia provocó su último enfrentamiento. Sumamente discreto. Tanto que, a veces, resulta hermético. "Elegante en las formas" y leal a Felipe VI. Así definen quienes le conocen a Jaime Alfonsín, el Jefe de la Casa Real. Lleva tantos años al lado del Rey que la relación entre ellos sobrepasa cualquier función institucional.

"Siempre ha sido el consejero de Felipe", asegura la periodista Carmen Rigalt. No pasa lo mismo con el rey emérito, con quien nunca llegó a tener buena sintonía. Aunque poco o nada ha importado eso para que su papel haya sido determinante negociando cuándo y cómo se producía la salida de Juan Carlos I de España. Porque nada sucede en Zarzuela sin que Jaime Alfonsín dé su visto bueno.

Jaime Alfonsín es gallego, nació en Lugo en el año 1956. Aunque, a sus 63 años, ya ha pasado más tiempo en Madrid que en su tierra natal. Estudió Derecho en la Universidad Autónoma, donde se licenció con honores en el año 1978. Una fecha determinante para España y para la monarquía, a la que más tarde dedicaría su vida. Tan solo tres años después Jaime Alfonsín entró en el Cuerpo de Abogados del Estado, con apenas 25 años.

Ha ejercido la abogacía en el Tribunal Supremo, y la función pública en las delegaciones de Hacienda de Teruel y Cuenca, así como en el Ministerio de la Presidencia. También ha trabajado en el Barclays Bank y como profesor de Derecho de la Unión Europea en ICADE y como profesor de Derecho Fiscal en la Autónoma de Madrid. Además, pasó por el despacho Uría & Menéndez, donde después se redactarían las capitulaciones del matrimonio de Felipe VI con doña Letizia cuando el actual monarca aún era Príncipe de Asturias.

No había otro candidato para ser Jefe de la Casa Real porque siempre ha sido el consejero de Felipe

Zarzuela la abrió las puertas en 1995, cuando se convirtió en secretario de Don Felipe de Borbón. Hace 25 años de eso: "Está desde el principio a su lado", reconoce Rigalt. El 24 de junio de 2014, cinco días despues de la proclamación de Felipe VI como Rey de España, Jaime Alfonsín también ‘asciende' en Palacio, convirtiéndose en Jefe de la Casa Real. No había otro candidato porque "siempre ha sido el consejero del príncipe", reconoce Rigalt.

Alfonsín se convirtió en consejero de Felipe VI cuando el actual monarca aún era Príncipe de Asturias.

"Es muy discreto", asegura la veterana periodista. "Un gran desconocido" para la opinión pública, "mucho más hermético que otros jefes de la Casa anteriores", pero que resulta "elegante en las formas" e incluso "afectuoso". Cervantes diría de Alfonsín que "es el más leal escudero' del Rey". Salvaguarda su intimidad a cualquier precio: "no se le saca nada" bromea Carmen Rigalt.

Un rostro poco conocido, el de Jaime Alfonsín, pese a que resulta prácticamente imposible encontrar una aparición pública de Felipe VI sin encontrarle también a él. "Va siempre con el Rey" atestigua Rigalt. La última vez que se le pudo ver fue en la recepción al presidente Pedro Sánchez en Marivent (Palma de Mallorca). Como ya contó LPO, la relación entre Alfonsín y el Ejecutivo es especialmente fluida, siendo él junto a la Vicepresidenta Primera del Gobierno, Carmen Calvo, y el director de gabinete del presidente, Iván Redondo, quienes llevaron la batuta de las negociaciones para la salida del emérito.

Está por encima de todo en Zarzuela

En cuanto a sus funciones, no es fácil determinar Jaime Alfonsín: el operador político del rey Felipe VI que sacó de España a Juan Carlos I

Nunca contó con el aprecio del rey emérito, que "le detestaba", y ahora negoció con Moncloa su marcha. La celebración del 40 aniversario de la democracia provocó su último enfrentamiento.

Quienes, como ella, han tratado con todos los Jefes de la Zarzuela, no pueden evitar hacer comparaciones. "Todos suelen tener un poco el perfil de la profesión que tienen", asegura. "Alberto Aza era diplomático y había estado en Moncloa, era expansivo y comunicativo, de buenas relaciones", recuerda Rigalt. Para ella, Alfonsín, abogado del Estado de profesión, "es mucho más hermético".

Lo ha sido siempre, desde sus comienzos con Felipe VI cuando éste era un adolescente. Rigal recuerdan que "las infantas también tuvieron, desde bastante jóvenes, a un asesor que ficharon en el colegio". Tanta fue la dependencia emocional que se creó entre los hijos de Juan Carlos I y doña Sofía con sus asistentes de cabecera que "ya eran mayores y se habían casado y los seguían teniendo al lado". Leonor y Sofía, apunta la periodista, también tendrían ya a sus personas de confianza, encargadas de repetir con ellas la labor de Alfonsín con su padre.

A pesar de llevar toda una vida junto a Felipe VI, Jaime Alfonsín no reside en Zarzuela, "pero casi", porque "quien trabaja en Zarzuela pasa poco tiempo en su casa", bromea Carmen Rigalt.

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