La OTAN no ha entrado todavía en posibles sanciones a Rusia, como sucedió en anteriores ocasiones cuando se produjeron hechos similares, pero advierte que los aliados «siguen en contacto estudiando la situación».
Por el momento, «los miembros de la Alianza Atlántica están de acuerdo en que Rusia tiene ahora serias preguntas que debe responder y el Gobierno ruso debe cooperar plenamente con la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) en una investigación internacional imparcial», dijo Stoltemberg en una comparecencia ante los periodistas. Para la OTAN «los responsables de este ataque deben rendir cuentas y ser llevados ante la justicia».
Además, la OTAN exige que Rusia presente un informe completo a la OPAQ sobre el programa por el que fabrica Novichok.



