El acuerdo tardó meses en fraguarse, con exigencias de ayudas más cuantiosas por parte de los demócratas, mientras que los republicanos favorecían un paquete más modesto que el cerrado en primavera. Al final, para forzar su aprobación antes de que comenzaran a expirar las ayudas esta semana, los legisladores vincularon los fondos del Covid con la ley de gasto federal.
El lunes pasado se acabó por cerrar un acuerdo con un paquete para Covid de 900.000 millones de dólares, que incluía cheques de 600 dólares por estadounidense con ingresos menores a 75.000 dólares al año -2.400 dólares para una familia de cuatro-, extensión de los subsidios semanales a 300 dólares durante once semanas, 330.000 millones para ayudas a pymes y más fondos a partidas como transporte, colegios o vacunación. También extendía la moratoria para desalojos, que preocupa a millones de inquilinos con problemas económicos.
Trump hizo explotar el acuerdo por sorpresa. Defendió que los cheques de 600 dólares eran birriosos y que los estadounidenses necesitaban más dinero. Exigió cheques de 2.000 dólares por persona, contra lo que sus aliados republicanos habían peleado durante meses. Este fin de semana, volvió a insistir en lo mismo: «Simplemente quiero conseguir 2.000 dólares para nuestro gran pueblo estadounidense, en lugar de los míseros 600 dólares que están ahora en la ley», escribió en Twitter.
«Y también eliminar los miles de millones de dólares en ‘cerdo’», añadió en referencia a partidas incluidas en la ley presupuestaria -no en la de Covid-, como fondos para países extranjeros o subvención de instituciones culturales como el Smithsonian.



