Miércoles, 07 Abril 2021 11:58

La realidad detrás de los 20 estados de EEUU con más rescates financieros por COVID-19

Escrito por Brad Polumbo

Es un rasgo bastante ingenuo e ignorante pensar que la gente (en especial la gente que se convierte en políticos) va a repartir miles y miles de millones de dólares sin hacerlo con al menos un poco de favoritismo y discrecionalidad.

Aunque es bastante lógico pensar que el COVID pudo haber provocado una caída en los ingresos de los estados y los gobiernos locales, esto nunca sucedió en muchos lugares. (Flickr)

El presidente Biden está celebrando como una victoria la reciente firma de su proyecto de ley de gastos por COVID de USD 1.9 billones. “La ayuda está aquí” escribió en un tweet, promocionando su plan.

Pero los estadounidenses, que inicialmente estaban gustosos de escuchar que supuestamente esta ayuda estaba en camino, se sorprenderán al saber que esta legislación canaliza innecesariamente 350.000 millones de dólares del dinero de los contribuyentes fuera de las arcas de los Estados y los gobiernos locales.

En palabras del presidente, esta es una muy necesaria ayuda que le permitirá a los gobiernos municipales, que enfrentan amplios déficits en sus ingresos debido al COVID, pagar a sus socorristas de primera línea y al personal calificado como “esencial”. Pero los hechos revelan una historia diferente.

Aunque es bastante lógico pensar que el COVID pudo haber provocado una caída en los ingresos de los estados y los gobiernos locales, esto nunca sucedió en muchos lugares. De acuerdo con JP Morgan, los ingresos estatales se mantuvieron “virtualmente estables” en 2020 a nivel nacional, mientras que en 21 estados actualmente están viendo un ligero aumento.

Chris Edwards, economista del Instituto Cato, notó que mientras hay un significativo descenso en los ingresos de los Estados en el segundo trimestre de 2020, esto se compensa con un aumento en el tercer trimestre. “No hay necesidad de más ayuda federal para los estados”, concluye Edwards.

Entonces, los $350 mil millones de “ayuda” estatal (los cuales le costaron cerca de $2.442 a cada contribuyente) que el Congreso acaba de aprobar, no eran realmente necesarios. ¿Cuál es entonces la motivación que está liderando este esfuerzo? Todo se vuelve más claro cuando consideramos cuáles estados son los que están recibiendo más dinero.

Los 20 estados norteamericanos con mayores rescates por COVID

Estos son los 20 estados que más dinero han recibido debido a la más reciente legislación. (en miles de millones)

California: $42.3

Texas: $27.3

Nueva York: $23.5

Gobiernos tribales: $20

Florida: $17.3

Illinois: $13.5

Pennsylvania: $13.5

Ohio: $11

Michigan: $10.1

Nueva Jersey: $10

Carolina del Norte: $8.7

Georgia: $8.17

Massachusetts: $7.96

Arizona: $7.48

Washington: $6.94

Virginia: $6.68

Maryland: $6.21

Tennessee: $6.12

Colorado: $5.9

Indiana: $5.7

A primera vista, es difícil descifrar algún hilo conductor en esta lista. No está en orden de población, porque Florida estaría sobre Nueva York, y Georgia estaría arriba de Nueva Jersey. Así que, ¿cómo repartieron el dinero entonces?

Curiosamente, la administración de Biden y los demócratas en el congreso calcularon no sólo la población sino también el número de ciudadanos desempleados. Esto tuvo el efecto de direccionar los beneficios de este rescate hacia los estados que habían puesto en marcha los más severos encierros y castigar a los que habían priorizado la preservación de la actividad económica.

Se debe notar que la lista está sesgada para incluir a más estados demócratas que votaron por Biden, 13 en total, más que a estados republicanos que votaron por Trump, 6. En muchos casos estos últimos fueron los estados donde los gobernadores republicanos optaron por restricciones menos agresivas y abandonaron los cierres obligatorios. En Estados como Florida esto ha evitado el desempleo y la destrucción social que otros estados han experimentado, y sin empeorar la tasa de muertes por COVID.

La única explicación es el favoritismo político

Uno puede argumentar que quizás el enfoque en la tasa desempleo tenía el propósito de asegurar que la ayuda llegara a los estados con menores ingresos. Pero entonces, ¿por qué no usar el déficit en los ingresos como medida? Efectivamente, California repunta en la lista de dinero del rescate, aunque este estado esté actualmente gozando de un superávit presupuestario

La única conclusión que queda, por decepcionante que pueda ser, es que los demócratas arreglaron la estructura de este rescate para favorecer a aquellos que impusieron políticas contra el COVID-19 que coincidieran con las suyas, es decir, estados gobernados por demócratas. Sobra decir que el favoritismo político nunca debe determinar cómo se gasta el limitado dinero de los contribuyentes.

Pero, desafortunadamente, el compadraje y el favoritismo son características comunes, no fallas espontáneas, de los programas de gasto del gobierno. Tal como el economista Ludwig von Mises explicó una vez, los programas del gobierno concentran una gran capacidad de gasto en las manos de un reducido número de políticos. Nada que no sea favoritismo puede resultar de ello.

“No hay tal cosa como un método justo y equitativo para ejercer el inmenso poder que el intervencionismo pone en las manos del legislativo y el ejecutivo” escribió Mises. “En muchos cambios de la administración de las medidas intervencionistas, el favoritismo simplemente no puede ser evitado”.

Es un rasgo humano bastante ingenuo e ignorante pensar que las personas (en especial las personas que se convierten en políticos) van a repartir miles y miles de millones de dólares sin hacerlo con al menos un poco de favoritismo y discrecionalidad.

Es un rasgo humano bastante ingenuo e ignorante pensar que las personas (en especial las personas que se convierten en políticos) van a repartir miles y miles de millones de dólares sin hacerlo con al menos un poco de favoritismo y discrecionalidad. Entonces, aunque los estadounidenses se enojen comprensiblemente por la forma en que el Congreso ha tomado innecesariamente cientos de miles de millones para los gobiernos estatales, estarían equivocados al pensar que esto es un error de una sola vez.

La corrupción y la incompetencia se fusionan en un solo elemento cuando le confiamos al gobierno vastos poderes económicos.

Brad Polumbo es un periodista conservador-libertario y editor de opinión de la Fundación para la Educación Económica.

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